La palabra Tesoros ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
La Bodega de Vicente Blasco Ibañez
Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas
La Biblia en España de Tomás Borrow y Manuel Azaña
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
A los pies de Vénus de Vicente Blasco Ibáñez
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
Sandokán: Los tigres de Mompracem de Emilio Salgàri
Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece tesoros.
Estadisticas de la palabra tesoros
Tesoros es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 10794 según la RAE.
Tesoros aparece de media 7.03 veces en cada libro en castellano.
Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la tesoros en las obras de referencia de la RAE contandose 1069 apariciones .
Errores Ortográficos típicos con la palabra Tesoros
Cómo se escribe tesoros o tesorros?
Cómo se escribe tesoros o tezoroz?

El Español es una gran familia
Algunas Frases de libros en las que aparece tesoros
La palabra tesoros puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 396
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... --Mia tú, Rafaé, qué mérito tendrá que don Pablo Dupont, pongo el ejemplo, con toos sus millones sea bueno y no robe nada a naide. Los buenos de veras, son esos pobrecitos que viven como indios caribes, sin ver persona humana, muertecitos de jambre, guardándole al amo sus tesoros. Los buenos somos nosotros. ...
En la línea 485
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Rafael hablaba con admiración del valor de aquellos animales. Una verdadera fortuna: el señorito era hombre de gusto, un inteligente que no reparaba en el dinero para disputar a los más ricos del _Círculo Caballista_ la posesión de un buen ejemplar. Hasta a su primo don Pablo le había arrebatado la posesión de un caballo famoso. Y señalando a cada uno de los animales, hablaba de miles y miles de pesetas, enorgulleciéndose de que tales tesoros estuviesen confiados a su custodia. ...
En la línea 631
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... La injusta distribución del bienestar; el aumento de la miseria conforme aumenta la civilización; el aprovecharse los poderosos de todos los inventos de la mecánica, ideados para suprimir el trabajo corporal y que sólo servían para hacerlo más pesado y embrutecedor; todos los males de la humanidad, provenían de la apropiación de la tierra por unos cuantos miles de hombres que no siembran y sin embargo recogen, mientras millones de seres hacen abortar al suelo sus tesoros de vida sufriendo un hambre de siglos y siglos. ...
En la línea 1494
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... --Una verdadera revolución, hijo. Anda en todo esto un forastero, un muchacho al que llaman el _Madrileño_, que habla de matar a los ricos y repartirse los tesoros de la ciudad. La gente parece loca: todos creen que mañana van a triunfar y que se acaba la miseria. El _Madrileño_ emplea el nombre de Salvatierra, como si obrase por orden suya, y muchos afirman, como si le hubieran visto, que don Fernando está escondido en Jerez y se presentará en el momento de la revolución. ¿Qué sabes tú de esto?... ...
En la línea 9479
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Cuando aquella crisis hubo pasado, cuando Milady pareció haber recobrado su sangre fría, que no había perdido nunca; cuando Felton hubo visto volverse a cerrar bajo el velo de la castidad aquellos tesoros de amor que no se le ocultaban sino para hacérselos desear más ar dientemente:-¡Ah! Ahora -dijo-no tengo más que una cosa que pediros, es el nombre de vuestro verdadero verdugo; porque para mí no hay más que u no; el otro era el instrumento nada más. ...
En la línea 258
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Con halagos a su orgullo fué inducida España a despilfarrar su preciosa sangre y sus tesoros en las guerras de los Países Bajos, a equipar la armada Invencible y a otras muchas acciones insensatas. ...
En la línea 1546
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... CAPÍTULO XI El puerto de Mirabete.—Lobos y pastores.—La sutileza de las hembras.—Muerto por los lobos.—Se aclara el misterio.—Las montañas.—La hora tenebrosa.—Un viajero nocturno.—Abarbanel.—Los tesoros ocultos.—El poder del oro.—El arzobispo.—Llegada a Madrid. ...
En la línea 1973
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Según me dicen, ya no quedan en las catedrales españolas más tesoros que unos pocos ornamentos mezquinos y unos cuantos utensilios de plata. ...
En la línea 3544
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Afírmase que con el general hereje fueron sepultados tesoros inmensos, aunque nadie acierta a decir para qué fin. ...
En la línea 6843
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Que trata de cómo menudearon sobre don Quijote aventuras tantas, que no se daban vagar unas a otras Cuando don Quijote se vio en la campaña rasa, libre y desembarazado de los requiebros de Altisidora, le pareció que estaba en su centro, y que los espíritus se le renovaban para proseguir de nuevo el asumpto de sus caballerías, y, volviéndose a Sancho, le dijo: -La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres. ...
En la línea 7080
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Uno dellos le respondió: -Señor, nosotros somos dos capitanes de infantería española; tenemos nuestras compañías en Nápoles y vamos a embarcarnos en cuatro galeras, que dicen están en Barcelona con orden de pasar a Sicilia; llevamos hasta docientos o trecientos escudos, con que, a nuestro parecer, vamos ricos y contentos, pues la estrecheza ordinaria de los soldados no permite mayores tesoros. ...
En la línea 7446
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Yo no tuve esperanzas que darle, ni tesoros que ofrecerle, porque las mías las tengo entregadas a Dulcinea, y los tesoros de los caballeros andantes son, como los de los duendes, aparentes y falsos, y sólo puedo darle estos acuerdos que della tengo, sin perjuicio, pero, de los que tengo de Dulcinea, a quien tú agravias con la remisión que tienes en azotarte y en castigar esas carnes, que vea yo comidas de lobos, que quieren guardarse antes para los gusanos que para el remedio de aquella pobre señora. ...
En la línea 7446
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Yo no tuve esperanzas que darle, ni tesoros que ofrecerle, porque las mías las tengo entregadas a Dulcinea, y los tesoros de los caballeros andantes son, como los de los duendes, aparentes y falsos, y sólo puedo darle estos acuerdos que della tengo, sin perjuicio, pero, de los que tengo de Dulcinea, a quien tú agravias con la remisión que tienes en azotarte y en castigar esas carnes, que vea yo comidas de lobos, que quieren guardarse antes para los gusanos que para el remedio de aquella pobre señora. ...
En la línea 2156
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Era sagaz para buscar el bien en el fondo de las almas, y había adivinado en Anita tesoros espirituales. ...
En la línea 8686
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —A los sermones de cualquiera, no hay para qué ir —prosiguió De Pas —por más que a veces la palabra de un pobre cura de aldea encierra en su sencillez tosca tesoros de verdad, enseñanzas lacónicas admirables, rasgos de filosofía profunda y sincera, parábolas nuevas dignas de la Biblia; pero como esto es pocas veces, conviene acudir a los sermones de oradores acreditados. ...
En la línea 8941
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... El miedo a las expansiones naturales de aquel espíritu ardiente le había hecho cambiar el plan suave de los primeros días por aquel otro expuesto en el cenador del Parque, más parecido a la ordinaria disciplina a que él sometía a los penitentes; pero ya veía don Fermín que era preciso volver a la blandura y dejar al instinto de su amiga más parte en la ardua tarea de ganar para el bien aquellos tesoros de sentimiento y de grandeza ideal. ...
En la línea 9596
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... que estaba allí, junto a su cabecera esperándola amorosa, para entregarle los tesoros de su espíritu. ...
En la línea 164
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... — Mas, a pesar de tales destrucciones—siguió diciendo don Baltasar—. existía indudablemente una cantidad mayor de monumentos antiguos que en nuestra época, y su abandono daba a la ciudad cierto aspecto muy pintoresco. Una vegetación de varios siglos se había extendido sobre las ruinas. La superstición medieval las iba poblando de fantasmas y brujas. Si algunos artistas se cuidaban de desenterrarlas y dibujarlas, la plebe romana los creía unas veces magos y otras buscadores de tesoros. ...
En la línea 200
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... — ¿Qué le echan en cara a Alejandro Sexto?… ¿Que tuvo hijos? También los tenían varios de los papas que se sentaron antes en el trono de San Pedro, y los tuvieron Igualmente después otros pontífices. Su crimen consistió en que algunos de sus hijos fueron personalidades enérgicas, ardorosas en sus deseos, inteligentes y audaces, como verdaderos Borjas, ansioso de poder y de gloria; y los hijos de los otros papas no pasaron de simples parásitos del Vaticano, atentos únicamente a engordar como sanguijuelas con la sangre de la Iglesia, a vender empleos y reunir tesoros. Tampoco puede atacarse a nuestro Papa como una especialidad por sus malas costumbres. En tal caso, hay que extender la censura a otros pontífices anteriores y posteriores a él, igualmente aficionados a carnalidades con hembras o a vicios más horrendos ...
En la línea 630
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Primeramente corrió la voz de que Scarampo era el elegido, y el populacho se dirigió contra su palacio, viéndose rechazado. Luego, al saber que era Barbo el triunfador, intentó asaltar su lujosa vivienda, llena de riquezas y tesoros de arte, siendo igualmente recibido a tiros de bombarda y espingardazos. Al fin, como todos deseaban robar algo, corrieron al monasterio de Santa María la Nuova, por imaginarse que se guardaban allí las riquezas del Papa electo, pero lo encontraron previamente guarnecido de tropas. Cuando, engrosadas las turbas, se empeñaron por segunda vez en tomar el palacio Barbo, hizo un convenio el nuevo Papa con los jefes del motín, dándoles mil trescientos ducados de oro a cambio de que respetasen su vivienda. Esto no impidió que, al mismo tiempo, los servidores del Vaticano saqueasen la habitación ocupada por el cardenal Barbo durante el conclave. ...
En la línea 645
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... La primera preocupación del nuevo Pontífice y del Sacro Colegio fue buscar los tesoros reunidos por Paulo II durante su Pontificado. Poco antes de su fallecimiento había hecho saber al consistorio que guardaba medio millón de ducados para hacer la guerra a los turcos si los príncipes de la Cristiandad se decidían a ayudarle. Lentamente fueron descubriendo estas riquezas que el Papa noctámbulo había ocultado en distintos lugares: cincuenta y cuatro copas de plata llenas de perlas, enorme cantidad de oro sin labrar, numerosas piedras preciosas y cuatro depósitos de moneda acuñada, que sumaban más de cuatrocientos mil ducados. Todos estos tesoros se confiaban a la custodia del obispo de Calahorra, alcaide del castillo de Sant' Angelo. ...
En la línea 168
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Barbarita, que la había criado, conocía bien sus notables prendas morales, los tesoros de su corazón amante, que pagaba siempre con creces el cariño que se le tenía, y por todo esto se enorgullecía de su elección. Hasta que ciertas tenacidades de carácter que en la niñez eran un defecto, agradábanle cuando Jacinta fue mujer porque no es bueno que las hembras sean todas miel, y conviene que guarden una reserva de energía para ciertas ocasiones difíciles. ...
En la línea 1508
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¡Tristes días se preparan para Mompracem! —continuó Yáñez—. Dentro de poco la formidable isla habrá perdido su prestigio y sus terribles tigres habrán desaparecido. En fin, poseemos tesoros cuantiosos y podemos ir a gozar de una vida tranquila en cualquier ciudad opulenta del extremo Oriente. ...
En la línea 2130
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... Los piratas se embarcaron con lágrimas en los ojos. Treinta tomaron ubicación en el parao más pequeño; los restantes, parte en el de Sandokán y parte en el de Yáñez, que conducía los inmensos tesoros del Tigre. ...
En la línea 2268
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —No le diré una palabra. Sólo quiero decirle dónde oculto inmensos tesoros para que disponga de ellos como quiera. ¿Cuándo la veré? ...
En la línea 2405
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —Te vi abordar el vapor mientras yo reventaba la cañonera. Oí los gritos de victoria de los ingleses. Huí para salvar los tesoros que llevaba, y después seguí al crucero, con la esperanza de alcanzarlo y abordarlo. Y tú, ¿qué te pasó? ...
En la línea 635
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Era un amplio cuadrilátero (diez metros de longitud, seis de anchura y cinco de altura) en el que las intersecciones de las paredes estaban recubiertas por paneles. Un techo luminoso, decorado con ligeros arabescos, distribuía una luz clara y suave sobre las maravillas acumuladas en aquel museo. Pues de un museo se trataba realmente. Una mano inteligente y pródiga había reunido en él tesoros de la naturaleza y del arte, con ese artístico desorden que distingue al estudio de un pintor. ...
En la línea 652
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Comprendo, capitán, comprendo la alegría de pasearse en medio de tales riquezas. Es usted de los que han hecho por sí mismos sus tesoros. No hay en toda Europa un museo que posea una semejante colección de productos del océano. Pero si agoto aquí mi capacidad de admiración ante estas colecciones, ¿qué me quedará para el barco que las transporta? No quiero conocer secretos que le pertenecen, pero, sin embargo, confieso que este Nautilus, la fuerza motriz que encierra, los aparatos que permiten su maniobrabilidad, el poderoso agente que lo anima, todo eso excita mi curiosidad… Veo en los muros de este salón instrumentos suspendidos cuyo uso me es desconocido. ¿Puedo saber… ?… ...
En la línea 886
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Tras haberme lavado y vestido, me dirigí al gran salón, que se hallaba vacío, donde me consagré al estudio de los tesoros de conquiliología contenidos en las vitrinas, y de los herbarios que ofrecían a mi examen las más raras plantas marinas que, aunque disecadas, conservaban sus admirables colores. Entre tan preciosos hidrófitos llamaron mi atención los cladostefos verticilados, las padinaspavonias, las caulerpas de hojas de viña, los callithammion graníferos, las delicadas ceramias de color escarlata, las agáreas en forma de abanico, las acetabularias, semejantes a sombreritos de hongos muy deprimidos, que fueron durante largo tiempo clasificados como zoófitos, y toda una serie de fucos. ...
En la línea 1657
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... En la mañana del 24, nos hallábamos a 12º 5' de latitud Sur y 94º 33'de longitud, en las proximidades de la isla Keeling, de edificación madrepórica, plantada de magníficos cocoteros, que fue visitada por Darwin y el capitán Fitz Roy. El Nautilus navegó a escasa distancia de esa isla desierta. Sus dragas hicieron una buena captura de pólipos, equinodermos y conchas de moluscos. Los tesoros del capitán Nemo se incrementaron con algunos preciosos ejemplares de la especie de las delfinulas, a las que añadí una astrea puntífera, especie de polípero parásito que se fija a menudo en una concha. ...

la Ortografía es divertida
Más información sobre la palabra Tesoros en internet
Tesoros en la RAE.
Tesoros en Word Reference.
Tesoros en la wikipedia.
Sinonimos de Tesoros.
Busca otras palabras en esta web
Palabras parecidas a tesoros
La palabra naide
La palabra apoyaba
La palabra probidad
La palabra ciudades
La palabra bueyes
La palabra vacas
La palabra ganaban
Webs Amigas:
Ciclos formativos en Cantabria . VPO en Tarragona . frases celebres . - Hotel en Maspalomas