La palabra Gusta ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
La Bodega de Vicente Blasco Ibañez
Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas
La Biblia en España de Tomás Borrow y Manuel Azaña
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
A los pies de Vénus de Vicente Blasco Ibáñez
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
El príncipe y el mendigo de Mark Twain
Niebla de Miguel De Unamuno
Sandokán: Los tigres de Mompracem de Emilio Salgàri
Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne
Grandes Esperanzas de Charles Dickens
Crimen y castigo de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
El jugador de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
Fantina Los miserables Libro 1 de Victor Hugo
Un viaje de novios de Emilia Pardo Bazán
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece gusta.
Estadisticas de la palabra gusta
Gusta es una de las palabras más utilizadas del castellano ya que se encuentra en el Top 5000, en el puesto 1085 según la RAE.
Gusta tienen una frecuencia media de 83.87 veces en cada libro en castellano
Esta clasificación se basa en la frecuencia de aparición de la gusta en 150 obras del castellano contandose 12748 apariciones en total.
Errores Ortográficos típicos con la palabra Gusta
Cómo se escribe gusta o guzta?
Cómo se escribe gusta o justa?
Más información sobre la palabra Gusta en internet
Gusta en la RAE.
Gusta en Word Reference.
Gusta en la wikipedia.
Sinonimos de Gusta.

la Ortografía es divertida
Algunas Frases de libros en las que aparece gusta
La palabra gusta puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 369
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... --Mare Eduvigis, ¿qué tenemos hoy? --Lo que a ti te gusta, condenao: ajito caliente. ...
En la línea 387
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... --Vamos a ver. ¿Qué es lo que te gusta más? ¿Qué es lo que deseas?... ...
En la línea 515
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... --Y a too esto, don Fernando, unas monas sabias, tan feas y negras como su primo aquí presente; unas desgalichás, a las que he visto de pequeñas en los cortijos robando garbanzos y otras semillas; unas ratas vivarachas, sin más que el _aquel_ gitano y unas desvergüenzas que ponen coloraos a los hombres. ¿Y eso es lo que les gusta a aquellos señorones? ¡Vamos, hombre, que hay para reír!... ...
En la línea 658
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... --¡Pero, tonto! ¡si yo sólo te quiero a ti! ¡Si estoy chalaíta por mi cortijero y aguardo como quien espera a los ángeles el momento de ir a Matanzuela pa cuidar a mi aperador salao!... Ya sabes que yo podría casarme con cualquiera de esos señoritos del escritorio que son amigos de mi hermano. La señora me lo dice muchas veces. Otras me camela pa que sea monja; pero monja de señorío, de las de gran dote, y me promete correr con todo el gasto. Pero yo digo que no: «Señora, no quiero ser santa; me gustan mucho los hombres...» Pero ¡Jesú! ¡qué barbariaes digo! Toos los hombres, no: uno, sólo uno: mi Rafaé, que cuando va en su jaca paece, por lo bonito, un San Miguel a cabayo. ¡Pero no vayas a ponerte tonto con estas alabanzas, que too es broma!... Quiero ser cortijera con mi cortijero, que me quiere y me dise cosos bonitas. Más me gusta con él un gazpacho pobre que todo el señorío de Jerez... ...
En la línea 2780
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -¿Cuál?-Dad un baile; ya sabéis cuánto le gusta a la reina la danza; os prometo que su rencor no resistirá ante semejante tentación. ...
En la línea 3414
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Ven entonces - dijo D'Artagnan-; tienes razón: la cara del hos telero no me gusta, es demasiado graciosa. ...
En la línea 5902
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Gracias -dijo Porthos-, no me gusta abusar; además, tengo que pensar en mi equipo. ...
En la línea 6210
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... También a mí me gusta esto. ...
En la línea 1278
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Me marché con él, y fué mi _ro_, y vivimos por los desiertos y _hokkawared_ y _choried_, y dije _bají_; yo pensaba: «Esto me gusta; seguramente estoy entre los del _Errate_, en un país mejor que el mío.» Muchas veces les pregunté si eran del _Errate_, y se reían, diciéndome que muy bien podía ser porque no eran _corahai_; pero nunca me dieron más clara cuenta de sí. ...
En la línea 1679
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Me gusta viajar, aunque sin alejarme mucho de mi casa. ...
En la línea 1681
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Me gusta ir a Toledo y pensar allí en los tiempos que fueron; acabaría por establecerme en esa ciudad, si no hubiera en ella tantos malditos que me miran con malos ojos. ...
En la línea 2290
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Quédate en casa—le dije—, porque ¿cómo me voy a arreglar si os vais todos? ¿Quién va a servir a los huéspedes, si Dios quiere enviarnos alguno? Quédate por lo menos hasta que tu hermano, mi hijo tercero, vuelva; porque ha de saberse, y para vergüenza mía lo digo, _don Jorge_, que yo tengo un hijo sargento en el ejército _cristino_, muy en contra de la inclinación personal del pobre muchacho, que no gusta de la vida militar; años llevo solicitando su licencia, y he llegado a aconsejarle que se haga una mutilación para que le libren en seguida. ...
En la línea 1747
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... -Por amor de Dios, señor mío, que no vea yo en cueros a vuestra merced, que me dará mucha lástima y no podré dejar de llorar; y tengo tal la cabeza, del llanto que anoche hice por el rucio, que no estoy para meterme en nuevos lloros; y si es que vuestra merced gusta de que yo vea algunas locuras, hágalas vestido, breves y las que le vinieren más a cuento. ...
En la línea 2316
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... -No sé, señor, en mi ánima -respondió ella-; también yo lo escucho, y en verdad que, aunque no lo entiendo, que recibo gusto en oíllo; pero no gusto yo de los golpes de que mi padre gusta, sino de las lamentaciones que los caballeros hacen cuando están ausentes de sus señoras: que en verdad que algunas veces me hacen llorar de compasión que les tengo. ...
En la línea 2752
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Con el desmayo que Luscinda había tenido, así como la dejó don Fernando, iba a caer en el suelo; mas, hallándose Cardenio allí junto, que a las espaldas de don Fernando se había puesto porque no le conociese, prosupuesto todo temor y aventurando a todo riesgo, acudió a sostener a Luscinda, y, cogiéndola entre sus brazos, le dijo: -Si el piadoso cielo gusta y quiere que ya tengas algún descanso, leal, firme y hermosa señora mía, en ninguna parte creo yo que le tendrás más seguro que en estos brazos que ahora te reciben, y otro tiempo te recibieron, cuando la fortuna quiso que pudiese llamarte mía. ...
En la línea 3339
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Y el criado prosiguió diciendo: -Aquí no hay que hacer otra cosa, señor don Luis, sino prestar paciencia y dar la vuelta a casa, si ya vuestra merced no gusta que su padre y mi señor la dé al otro mundo, porque no se puede esperar otra cosa de la pena con que queda por vuestra ausencia. ...
En la línea 701
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... En el primer momento manifestaron disposiciones hostiles, puesto que tenían sus hondas en la mano, hasta que el capitán Fitz-Roy hizo avanzar su lancha, dejando las otras atrás; pero no tardamos en hacernos buenos amigos, haciéndoles varios regalos, entre los cuales lo que más les satisfacía eran unas cintas rojas que les atábamos alrededor de la cabeza. Les gusta mucho nuestra galleta; pero habiendo uno de los salvajes tocado con la punta de dedo la carne enconserva que me preparaba yo a comer, y sintiéndola blanda y fría, manifestó tanto desagrado como hubiese podido yo experimentar por un trozo de ballena podrida. Jemmy se muestra avergonzado de sus compatriotas y declara que su tribu le es completamente indiferente: mucho se engañaba el pobre muchacho. Tan fácil es gustar a estos salvajes, como difícil satisfacerles. Jóvenes y viejos, hombres y niños, no cesan de repetir la palabra yammerschooner, que significa dame. Después de haber indicado uno tras otro todos los objetos, hasta los botones de nuestros trajes, repitiendo su palabra favorita en todos los tonos posibles, acaban por emplearla dándole un sentido neutro y se van repitiendo: ;Yammerschooner! Cuando han yammerschooneado con pasión, pero, en vano, por lo que ven, recurren a un sencillo artificio y señalan a sus mujeres y a sus hijos como si quisieran decir: «Si no quieres darme a mí lo que te pido, no se lo negarás a éstos». ...
En la línea 906
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... s graduaciones de rango son aquí mucho más marcadas; el guaso no considera a todos los hombres como iguales suyos, y me ha sorprendido ver que a mis compañeros no les gusta comer al mismo tiempo que yo ...
En la línea 1332
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Me dice el cura que a los indios cristianos no les gusta mucho ir a misa, pero que no dejan de tener bastante respeto a la religión ...
En la línea 2837
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... 12 de abril.- Dejamos la isla Keeling por la mañana para irnos a la isla de Francia; me gusta mucho que hayamos visitado estas islas, porque formaciones como éstas merecen casi el nombre de maravillas del mundo ...
En la línea 5102
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... ¡Dios me perdone! pero creo que le gusta que murmuren de él, y que digan si enamora a las beatas o no las enamora. ...
En la línea 5764
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —Bueno, bueno; ¿no le gusta a usted oír las verdades? —Lo que digo es que papá. ...
En la línea 8270
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —Yo me voy, hijos míos; no me gusta ver cementerios ni esqueletos; demasiado tiempo le queda a uno para eso. ...
En la línea 8476
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —Hay varias razones: don Víctor, que, según usted me ha dicho, no gusta de que usted frecuente la iglesia y menos de que madrugue para ello, se alarmará menos si usted va de tarde. ...
En la línea 463
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... —Yo también, Claudio he pensado muchas veces en nuestra vida futura. No creas que para mí lo es todo lucir alhajas y vestidos, ir a comidas y bailes. Tu amor me ha hecho reflexionar sobre cosas serias, aburguesando mi alma, como tú dirías. «Dos años, tres nada más (he pensado muchas veces), lo necesario para que yo me sacie de esta existencia que a él no le gusta. Y luego, cuando ya no me atraigan las diversiones sociales, regularizaremos nuestra situación, nos casaremos ; seré la señora de Borja; me esforzaré en acicalar mi persona para que no se note entre los dos ninguna diferencia de edad; llevaremos una vida de grave apasionamiento, con viajes a países lejanos, tal vez la vuelta al mundo juntos, y vendremos a descansar en este jardín, que ya no será la Venusberg ardiente, sino algo que haga recordar los pequeños jardines de que habla Claudio, por donde paseaban los filósofos griegos, apreciando serenamente las únicas felicidades durables de la existencia y la llegada inevitable de la muerte… » Así he pensado muchas veces y asi puede terminar, con una majestad serena, nuestra vida común… Pero antes nos quedan todavía varios años de juventud y de amor, años de «transportes divinos», como tú dices, en los cuales vale casi tanto el recuerdo como la realidad. Y cuando yo preparo esta dicha futura y hago cuanto puedo por mantener la presente, ¡hablas de marcharte!… ...
En la línea 487
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Algunos días iba a comer allí, es decir, a sentarse a la mesa. Tomaba un poco de sopa, y en lo demás no hacía más que picar. D. Baldomero solía enfadarse y le decía: «Hija de mi alma, cuando quieras hacer penitencia no vengas a mi casa. Observo que no pruebas aquello que más te gusta. No me vengas a mí con cuentos. Yo tengo buena memoria. Te oí decir muchas veces en casa de mi padre que te gustaban las codornices, y ahora las tienes aquí y no las pruebas. ¡Que no tienes gana!… Para esto siempre hay gana. Y veo que no tocas el pan… Vamos, Guillermina, que perdemos las amistades… ». ...
En la línea 801
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Eso es, quieres que me duerma para echar a correr a darle cuerda a esa maniática de Guillermina. Tú eres responsable de que se chifle por completo, porque le fomentas el tema del edificio… Ya estás deseando que cierre yo los ojos para irte. Más que estar conmigo te gusta el palique. ¿Sabes lo que te digo? Que si me duermo, te tienes que estar aquí, de centinela, para cuidar de que no me destape. ...
En la línea 1065
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Pero si es muy mala… señora, muy mala—replicó Severiana dando un suspiro—. Aquí me dejó esta escritura, y no nos pesa, porque me tira el alma como si la hubiera parido… lo cual que todos los míos me han nacido muertos; y mi Juan Antonio le ha tomado tal ley a la chica, que no se puede pasar sin ella. Es una pinturera, eso sí, y me enreda mucho. Como que nació y se crió entre mujeres malas, que la enseñaron a fantasiar y a ponerse polvos en la cara. Cuando va por la calle, hace unos meneos con el cuerpo que… ya le digo que la deslomo, si no se le quita esa maña… ¡Ah!, ¡verás tú, verás, bribonaza! Lo bueno que tiene es que no me empuerca la ropa y le gusta lavarse manos, brazos, hocico, y hasta el cuerpo, señora, hasta el cuerpo. Como coja un pedazo de jabón de olor, pronto da cuenta de él. ¿Pues el peinarse? Ya me ha roto tres espejos, y un día… ¿que creerá la señora que estaba haciendo?… pues pintándose las cejas con un corcho quemado. ...
En la línea 1143
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... «El consejo allá va. Tú no vales absolutamente para nada. No sabes ningún oficio, ni siquiera el de peón, porque eres haragán y no te gusta cargar pesos. No sirves ni para barrendero de las calles, ni siquiera para llevar un cartel con anuncios… Y sin embargo, desventurado, no hay hechura de Dios que no tenga su para qué en este taller admirable del trabajo universal; tú has nacido para un gran oficio, en el cual puedes alcanzar mucha gloria y el pan de cada día. Bobalicón, ¿no has caído en ello?… ¡Eres tan bruto!… ¿Pero di, no te has mirado al espejo alguna vez? ¿No se te ha ocurrido?… Pareces lelo… Pues te lo diré: para lo que tú sirves es para modelo de pintores… ¿no entiendes? Pues ellos te ponen vestido de santo, o de caballero, o de Padre Eterno, y te sacan el retrato… porque tienes la gran figura. Cara, cuerpo, expresión, todo lo que no es del alma es en ti noble y hermoso; llevas en tu persona un tesoro, un verdadero tesoro de líneas… Vamos, apuesto a que no lo entiendes». ...
En la línea 421
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –Te prevengo que he tomado bajo mi protección a este muchacho cuando una chusma de tu calaña quería maltratarlo y acaso lo habría matado. ¿Imaginas que lo voy a entregar ahora a un destino peor? Porque tanto si eres su padre como si no –y a fe mía creo que mientes–, una muerte con decoro y rápida sería mucho mejor para él que la vida en unas manos tan rudas como las tuyas. Sigue, pues, tu camino, y largo, porque no me gusta decir palabras de balde, ya que no me es natural ser paciente con exceso. ...
En la línea 846
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –Me gusta tu valor, en verdad, pero no comparto tu juicio. Bastantes palizas y vapuleos se lleva uno en esta vida, sin que salga de su camino para provocarlos. Pero procedamos en paz. Yo le creo a tu padre. No dudo que sea capaz de mentir, no dudo que mienta cuando llega la ocasión, porque los mejores de nosotros lo hacemos; pero aquí no hay nada que lo valga. Un hombre sensato no malgasta en tonto una mercancía tan valiosa como es la mentira. Pero vámonos de aquí; y puesto que te ha dado por renunciar a pedir limosna, ¿en qué nos ocuparemos? ¿Robaremos cocinas? ...
En la línea 422
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –¿Es que no le gusta la música? ...
En la línea 491
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –Sí, pero tiene dinero y mi tía no me va a dejar en paz. Y, la verdad, no me gusta hacer feos a nadie, y tampoco quiero que me estén dando la jaqueca. ...
En la línea 1102
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –¿Y por qué será esto?… –Pues porque a la gente le gusta la conversación por la conversación misma, aunque no diga nada. Hay quien no resiste un discurso de media hora y se está tres horas charlando en un café. Es el encanto de la conversación, de hablar por hablar, del hablar roto a interrumpido. ...
En la línea 1384
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –Que a todos nos gusta, señorito, hacer papel y nadie es el que es, sino el que le hacen los demás. ...
En la línea 1841
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —Me pareció que no le gusta oír hablar de mi primo William —repuso Yáñez—. Poco faltó para que me echara del salón. ...
En la línea 1926
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Y bien, señor profesor, ¿le gusta el mar Rojo? ¿Ha podido usted observar las maravillas que recubre, sus peces y sus zoófitos, sus parterres de esponjas y sus bosques de coral? ¿Ha entrevisto usted las ciudades ribereñas? ...
En la línea 145
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — Gracias, muchacho; me gusta. ...
En la línea 361
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — No puede suponerse - replicó Joe . Sin embargo, me gusta mucho leer. ...
En la línea 827
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — ¡Sí, es verdad! - exclamó Camila, cuyos sentimientos en fermentación parecían subir desde sus piernas hasta su pecho -. Es verdad. Es una debilidad ser tan afectuosa, pero no puedo remediarlo. Si yo fuese de otra manera, no hay duda de que mi salud sería mucho mejor; pero, aunque me fuese posible, no me gusta cambiar mi disposición. Eso es motivo de muchos sufrimientos, pero cuando me despierto por las noches es un consuelo saber que soy así. ...
En la línea 953
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — ¿Acaso el muchacho ha manifestado su desagrado? — preguntó la señorita Havisham —. ¿Le gusta el oficio? ...
En la línea 227
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... »Todo induce a creer que Piotr Petrovitch es un hombre respetable a carta cabal. En su primera visita nos dijo que era un espíritu realista, que compartía en muchos puntos la opinión de las nuevas generaciones y que detestaba los prejuicios. Habló de otras muchas cosas, pues parece un poco vanidoso y le gusta que le escuchen, lo cual no es un crimen, ni mucho menos. Yo, naturalmente, no comprendí sino una pequeña parte de sus comentarios, pero Dunia me ha dicho que, aunque su instrucción es mediana, parece bueno e inteligente. Ya conoces a tu hermana, Rodia: es una muchacha enérgica, razonable, paciente y generosa, aunque posee (de esto estoy convencida) un corazón apasionado. Indudablemente, el motivo de este matrimonio no es, por ninguna de las dos partes, un gran amor; pero Dunia, además de inteligente, es una mujer de corazón noble, un verdadero ángel, y se impondrá el deber de hacer feliz a su marido, el cual, por su parte, procurará corresponderle, cosa que, hasta el momento, no tenemos motivo para poner en duda, pese a que el matrimonio, hay que confesarlo, se ha concretado con cierta precipitación. Por otra parte, siendo él tan inteligente y perspicaz, comprenderá que su felicidad conyugal dependerá de la que proporcione a Dunetchka. ...
En la línea 348
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑El caballo bayo ‑dice a grandes voces‑ se lo llevó hace poco Mathiev, y esta bestezuela es una verdadera pesadilla para mí. Me gusta pegarle, palabra de honor. No se gana el pienso que se come. ¡Hala, subid! lo haré galopar, os aseguro que lo haré galopar. ...
En la línea 446
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Tiene la piel negruzca y parece un soldado disfrazado de mujer, pero no puede decirse que sea fea. Su cara no está mal, y menos sus ojos. La prueba es que gusta mucho. Es tan dulce, tan humilde, tan resignada… La pobre no sabe decir a nada que no: hace todo lo que le piden… ¿Y su sonrisa? ¡Ah, su sonrisa es encantadora! ...
En la línea 447
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Ya veo que a ti también te gusta ‑dijo el oficial, echándose a reír. ...
En la línea 279
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Le gusta hacer sufrir. A usted le gusta eso enormemente. ...
En la línea 279
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Le gusta hacer sufrir. A usted le gusta eso enormemente. ...
En la línea 486
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... —Se está muy bien aquí —dijo la abuela girando la vista en torno suyo—. Hace calor y los árboles son frondosos. ¡Esto me gusta! Pero ¿y nuestra gente? ¿Y el general? ...
En la línea 571
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... —Tanto mejor. No me gusta la estúpida moda actual. Eres encantadora. Me enamoraría de ti si fuese hombre. ¿Por qué no te casas… ? Pero bueno, es hora de que me vaya. Tengo ganas de pasearme, estoy harta de ferrocarril… Bien, ¿estás todavía enfadado? —preguntó al general. ...
En la línea 1124
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... - Sí, tengo que decir algo. Yo he sido reparador de carretones en París y trabajé en casa del señor Baloup. Es duro mi oficio; trabajamos siempre al aire libre en patios o bajo cobertizos en los buenos talleres; pero nunca en sitios cerrados porque se necesita mucho espacio. En el invierno pasamos tanto frío que tiene uno que golpearse los brazos para calentarse, pero eso no le gusta a los patrones, porque dicen que se pierde tiempo. Trabajar el hierro cuando están escarchadas las calles es muy duro. Así se acaban pronto los hombres, y se hace uno viejo cuando aún es joven. A los cuarenta ya está uno acabado. Yo tenía cincuenta y tres y no ganaba más que treinta sueldos al día, me pagaban lo menos que podían; se aprovechaban de mi edad. Además, yo tenía una hija que era lavandera en el río. Ganaba poco, pero los dos íbamos tirando. Ella trabajaba duro también. Pasaba todo el día metida en una cubeta hasta la cintura, con lluvia y con nieve. Cuando helaba era lo mismo, tenía que lavar porque hay mucha gente que no tiene bastante ropa; y si no lavaba perdía a los clientes. Se le mojaban los vestidos por arriba y por abajo. Volvía la pobre a las siete de la noche y se acostaba porque estaba rendida. Su marido le pegaba. Ha muerto ya. Era una joven muy buena, que no iba a los bailes, era muy tranquila, no tenéis más que preguntar. Pero, qué tonto soy. París es un remolino. ¿Quién conoce al viejo Champmathieu? Ya os dije que me conoce el señor Baloup. Preguntadle a él. No sé qué más queréis de mí. ...
En la línea 143
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Sí que me gusta. Todavía es muy buen mozo, declaró Lucía con naturalidad. ...
En la línea 508
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Irá usted si gusta, señora; en cuanto a mí, permítame usted que me niegue. ...
En la línea 522
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -No por cierto. Entre usted, si gusta. ...
En la línea 577
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Esto es muy hermoso, Don Ignacio -dijo Lucía por decir algo, pues pesaba sobre su alma el silencio, la soledad profunda del lugar-. ¿No le gusta a usted? ...

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