Cómo se escribe.org.es

La palabra imprezionez
Cómo se escribe

Comó se escribe imprezionez o impresiones?

Cual es errónea Impresiones o Imprezionez?

La palabra correcta es Impresiones. Sin Embargo Imprezionez se trata de un error ortográfico.

El Error ortográfico detectado en el termino imprezionez es que hay un Intercambio de las letras s;z con respecto la palabra correcta la palabra impresiones

Más información sobre la palabra Impresiones en internet

Impresiones en la RAE.
Impresiones en Word Reference.
Impresiones en la wikipedia.
Sinonimos de Impresiones.

Errores Ortográficos típicos con la palabra Impresiones

Cómo se escribe impresiones o himpresiones?
Cómo se escribe impresiones o imprresiones?
Cómo se escribe impresiones o impreciones?
Cómo se escribe impresiones o imprezionez?

Algunas Frases de libros en las que aparece impresiones

La palabra impresiones puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 6845
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Me describió, de un modo tan original como ingenuo, sus impresiones al pasar frente a Tarifa, la primera ciudad murada que veía. ...

En la línea 856
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ¡Cuán inmensa diferencia no trae consigo un buen clima en la felicidad de la vida! ¡Cuán contrarias son las sensaciones que se experimentan a la vista de una cadena de montañas negras, medio envueltas en nubes, y la de otra cadena que se contempla sumergida en la pura atmósfera de un hermoso día! El primer espectáculo puede, durante cierto tiempo, parecernos grandioso, sublime; pero el segundo nos encanta y despierta en nosotros impresiones llenas de alegría y de ventura. ...

En la línea 2242
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... spués de almorzar desembarcamos para disfrutar de todas las deliciosas impresiones que produce siempre un país nuevo, y sobre todo cuando ese país es la encantadora Taití ...

En la línea 2350
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... s primeras impresiones dependen casi siempre de idea preconcebidas. que yo sabía acerca de estas islas lo habían visto en su parte principal, en la obra de Ellis (Polynesiam Researches), obra admirable y en extremo interesante pero en la que todo se presenta por el lado más favorable ...

En la línea 2687
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... sde el primer momento me llama la atención un punto, y es: unas capas que contienen muchos fósiles pertenecientes al período devónico o carbonífero; encuentro la prueba de un pequeño levantamiento de época reciente, y descubro, por último, una capa aislada y superficial decreta amarillenta o travertino que conserva numerosas impresiones de hojas de árboles y conchas terrestres que no existen hoy. muy probable que esta pequeña cantera sea todo lo que quede de la vegetación de la Tierra de Van-Diemen en remotas épocas. ...

En la línea 11108
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Creyó al principio que su pasión noble, sublime, le levantaría cien codos sobre todas aquellas miserias, pero el oleaje de la falsa indignación pública salpicaba su alma, llegaba tan arriba como su deliquio sin nombre; y la ira le borraba del cerebro muchas veces las más puras ideas, las impresiones más dulces y risueñas. ...

En la línea 14109
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Después de las hojas del libro de memorias que se referían, a su modo, a la materia que va reseñada brevemente, Ana encontró, y en ella se detuvo, la página en que rápidamente había reflejado sus impresiones al entrar en el Vivero en un día de Abril que parecía de Junio, alegre, ardiente, despejado. ...

En la línea 14176
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... ¡Qué impresiones! He encontrado entre las hojas de una Mitología ilustrada, pedacitos de yerba de Loreto. ...

En la línea 14184
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Ana, después de leer estas y otras páginas, escribió sus impresiones de aquellos días. ...

En la línea 617
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Recuerdo aún las impresiones que experimenté cuando, viviendo al lado del doctor, leí por primera vez sus páginas. La verdad me deslumbró: un mundo nuevo fue abriéndose ante mis ojos. Era mentira que las mujeres hubiesen gobernado siempre el mundo; su triunfo databa de algunos años nada más. En cambio, ¡qué historia tan enorme y tan gloriosa la de la dominación masculina!… ...

En la línea 1166
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... El temible senador, que se creía dueño de sus impresiones y hábil para ocultarlas en todo momento, casi dio un salto de sorpresa al escuchar a Flimnap. ¿Con qué derecho se atrevía el gobierno a disponer del Hombre-Montaña? El consideraba al gigante como una cosa propia; se había ocupado de su persona antes que los demás, y ahora venía el Consejo Ejecutivo a inmiscuirse en el asunto, con el malvado propósito de robarle un gran triunfo oratorio. ...

En la línea 1420
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Aquel día, que fue el 25, hubo gran comida, y Juanito se retiró temprano de la mesa muy fatigado y con dolor de cabeza. Su mujer no se atrevió a decirle nada, reservándose para el día siguiente. Tenía bien preparado todo el discurso, que confiaba en pronunciarlo entero sin el menor tropiezo y sin turbarse. El 26 por la mañana entró D. Baldomero en el cuarto de su hijo cuando este se acababa de levantar, y ambos estuvieron allí encerrados como una media hora. Las dos damas esperaban ansiosas en el gabinete el resultado de la conferencia, y las impresiones de Barbarita no tenían nada de lisonjeras: «Hija, Baldomero no se nos presenta muy favorable. Dice que es necesario probarlo… ya ves tú, probarlo; y que eso del parecido será ilusión nuestra… Veremos lo que dice Juan». ...

En la línea 2204
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... En la noche de aquel memorable día, y cuando la jaqueca se le calmó, pudo enterarse Maxi de que su hermano había ido a la calle de Pelayo, y de que sus impresiones «no habían sido malas» según declaración del propio cura. Daba este mucha importancia a su apostolado, y cuando le caía en las manos uno de aquellos negocios de conquista espiritual, exageraba los peligros y dificultades para dar más valor a su victoria. El otro se abrasaba en impaciencia; mas no conseguía obtener de Nicolás sino medias palabras. «Allá veremos… estas no son cosas de juego… Ya tengo las manos en la masa… no es mala masa; pero hay que trabajarla a pulso… esta es la cosa. He de volver allá… Es preciso que tengas paciencia… ¿pues tú qué te crees?». El pobre chico no veía las santas horas de que llegase el día para saber por ella pormenores de la conferencia. Fortunata le vio entrar sobre las diez, pálido como la cera, convaleciente de la jaqueca, que le dejaba mareos, aturdimiento y fatiga general. Se echó en el sofá; cubriole su amiga la mitad del cuerpo con una manta, púsole almohadas para que recostase la cabeza, y a medida que esto hacía, le aplacaba la curiosidad contándole precipitadamente todo. ...

En la línea 2219
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Hízole otras mil preguntas para aplacar su ardentísima curiosidad; cómo estaba vestida y peinada; qué tal se expresaba; cómo tenía arreglada la casa, y Nicolás respondía echándoselas de observador. Sus impresiones no habían sido malas, y aunque no tenía bastantes datos para formar juicio del verdadero carácter de la prójima, podía anticipar, fiado en su experiencia, en su buen ojo y en un cierto no sé que, presunciones favorables. Con esto la curiosidad de doña Lupe se acaloraba más, y ya no podía tener sosiego hasta no meter su propia nariz en aquel guisado. Visitar a la tal no le parecía digno, habiendo hecho tantos aspavientos en contra suya; pero estar muchos días sin verla y averiguarle las faltas, si las tenía, era imposible. Hubiera deseado verla por un agujerito. Con el sobrinillo no quería la señora dar su brazo a torcer, y siempre se mostraba intolerante, aunque ya con menos fuego. Pareciole buena idea aquello de purificarla en las Micaelas, y aunque a nadie lo dijo, para sí consideraba aquel camino como el único que podía conducir a una solución. Rabiaba por echarle la vista encima al basilisco, y como su sobrino no le decía que fuera a verla, este silencio hacíala rabiar más. Un día ya no pudo contenerse, y cogiendo descuidado a Maxi en su cuarto, le embocó esto de buenas a primeras: «No creas que voy yo a rebajarme a eso… ». ...

En la línea 3357
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Sobre esto se habló mucho, y el forastero sacó a relucir otras cosas. «Yo de mí sé decir que cuando paso la frontera para acá recibo las más tristes impresiones. Habrá algo que admirar; a mí se me esconde, y no veo más que la grosería, los malos modos, la pobreza, hombres que parecen salvajes, liados en mantas; mujeres flacas… Lo que más me choca es lo desmedrado de la casta. Rara vez ve usted un hombrachón robusto y una mujer fresca. No lo duden ustedes, nuestra raza está mal alimentada, y no es de ahora; viene pasando hambres desde hace siglos… Mi país me es bastante antipático, y desde que me meto en el express de Irún ya estoy renegando. Por la mañana, cuando despierto en la Sierra y oigo pregonar el botijo e leche, me siento mal; créanlo ustedes… Al llegar a Madrid, y ver la gente de capa, las mujeres con mantones, las calles mal adoquinadas, y los caballos de los coches como esqueletos, no veo la hora de volverme a marchar». ...

En la línea 391
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Al fin acabó la espantosa noche, de la que mi memoria no ha podido conservar todas sus impresiones. Tan sólo un detalle quedó impreso en ella. Durante algunos momentos de calma del mar y del viento creí oír en varias ocasiones unos vagos sonidos, una especie de armonía fugaz producida por lejanos acordes. ¿Cuál era, pues, el misterio de esa navegación submarina cuya explicación buscaba en vano el mundo entero? ¿Qué seres vivían en ese extraño barco? ¿Qué agente mecánico le permitía desplazarse con tan prodigiosa velocidad? ...

En la línea 995
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... ¿Cómo poder transcribir ahora las impresiones indelebles que dejó en mí este paseo bajo las aguas? Las palabras son impotentes para expresar tales maravillas. Cuando el mismo pincel es incapaz de reflejar los efectos particulares del elemento líquido, ¿cómo podría reproducirlos la pluma? El capitán Nemo iba delante y su compañero cerraba la marcha a algunos pasos de nosotros. Conseil y yo nos manteníamos uno cerca del otro, pese a que no fuera posible cambiar una sola palabra a través de nuestros caparazones metálicos. Yo no sentía ya la pesadez de mi revestimiento, ni la de las botas, ni la de mi depósito de aire, ni la de la esfera en cuyo interior mi cabeza se bamboleaba como una almendra en su cascarón. Al sumergirse en el agua, todos estos objetos perdían una parte de su peso igual a la del líquido desplazado, y yo aprovechaba con placer esta ley física descubierta por Arquímedes. Había dejado de ser una masa inerte y tenía una libertad de movimientos relativamente amplia. ...

En la línea 3192
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... El capitán Nemo retornó a su camarote, y durante bastante tiempo no volví a verle. De su tristeza, desesperación e irresolución cabía hacerse una idea por la conducta del navío de quien él era el alma y al que comunicaba todas sus impresiones. El Nautilus no seguía ya ninguna dirección determinada; iba, venía y flotaba como un cadáver a merced de las olas. La hélice estaba ya liberada, pero apenas se servía de ella. Navegaba al azar. Parecía no poder arrancarse al escenario de su última lucha, a ese mar que había devorado a uno de los suyos. ...

En la línea 968
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Aunque, por lo demás, tal vez me detenga en algún sitio si recapacito, lo más exactamente posible, en todo lo que me ha ocurrido durante este mes. Siento de nuevo necesidad de escribir, pues muchas veces mis veladas vacías son interminables. Cosa extraña. Para matar el tiempo, no importa cómo, entro en un deplorable gabinete de lectura para tomar las novelas de Paul de Kock —traducidas al alemán—, que me fastidian, pero que leo, con gran asombro de mi parte. Se diría que temo que se rompa el encanto del pasado a causa de una lectura o por una ocupación seria. Ese sueño tumultuoso y las impresiones que de él subsisten me son tan queridas que temo que el contacto de las cosas nuevas lo haga desvanecer. Si todo esto me es querido, seguramente de aquí a cuarenta años me acordaré todavía… Tomo, pues, la pluma. Puedo ahora narrar ciertas cosas más brevemente. Las impresiones no son en modo alguno las mismas… ...

En la línea 968
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Aunque, por lo demás, tal vez me detenga en algún sitio si recapacito, lo más exactamente posible, en todo lo que me ha ocurrido durante este mes. Siento de nuevo necesidad de escribir, pues muchas veces mis veladas vacías son interminables. Cosa extraña. Para matar el tiempo, no importa cómo, entro en un deplorable gabinete de lectura para tomar las novelas de Paul de Kock —traducidas al alemán—, que me fastidian, pero que leo, con gran asombro de mi parte. Se diría que temo que se rompa el encanto del pasado a causa de una lectura o por una ocupación seria. Ese sueño tumultuoso y las impresiones que de él subsisten me son tan queridas que temo que el contacto de las cosas nuevas lo haga desvanecer. Si todo esto me es querido, seguramente de aquí a cuarenta años me acordaré todavía… Tomo, pues, la pluma. Puedo ahora narrar ciertas cosas más brevemente. Las impresiones no son en modo alguno las mismas… ...

En la línea 1374
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... —Usted se ha embrutecido —observó—. No sólo ha renunciado usted a la vida, a los intereses personales y sociales, a los deberes de hombre y de ciudadano, a sus amigos… —pues usted tenía amigos—; ha renunciado también a sus recuerdos, todo a causa del juego. Conocí a usted en un momento apasionado y decisivo en su existencia, y estoy seguro de que ha olvidado sus mejores impresiones de aquel tiempo. ...


Te vas a reir con las pifia que hemos hemos encontrado cambiando las letras s;z

Reglas relacionadas con los errores de s;z

Las Reglas Ortográficas de la S

Se escribe s al final de las palabras llanas.
Ejemplos: telas, andamos, penas
Excepciones: alférez, cáliz, lápiz

Se escriben con s los vocablos compuestos y derivados de otros que también se escriben con esta letra.
Ejemplos: pesar / pesado, sensible / insensibilidad

Se escribe con s las terminaciones -esa, -isa que signifiquen dignidades u oficios de mujeres.
Ejemplos: princesa, poetisa

Se escriben con s los adjetivos que terminan en -aso, -eso, -oso, -uso.
Ejemplos: escaso, travieso, perezoso, difuso

Se escribe con s las terminaciones -ísimo, -ísima.
Ejemplos: altísimo, grandísima

Se escribe con s la terminación -sión cuando corresponde a una palabra que lleva esa letra, o cuando otra palabra derivada lleva -sor, -sivo, -sible,-eso.
Ejemplos: compresor, compresión, expreso, expresivo, expresión.

Se escribe s en la terminación de algunos adjetivos gentilicios singulares.
Ejemplos: inglés, portugués, francés, danés, irlandés.

Se escriben s con las sílabas iniciales des-, dis-.
Ejemplos: desinterés, discriminación.

Se escribe s en las terminaciones -esto, -esta.
Ejemplos: detesto, orquesta.

Las Reglas Ortográficas de la Z

Se escribe z y no c delante de a, o y u.

Se escriben con z las terminaciones -azo, -aza.

Ejemplos: pedazo, terraza

Se escriben con z los sustantivos derivados que terminan en las voces: -anza, -eza, -ez.

Ejemplos: esperanza, grandeza, honradez

La X y la S


El Español es una gran familia


la Ortografía es divertida

Palabras parecidas a impresiones

La palabra intentan
La palabra azotados
La palabra nigerianos
La palabra excesivo
La palabra gustar
La palabra amplios
La palabra contrariado

Webs amigas:

Playas de Salobreña . VPO en Albacete . Ciclos Fp de informática en Valencia . - Hotel en San Fernando Bahiasur Bahisur