Cómo se escribe.org.es

La palabra tortura
Cómo se escribe

la palabra tortura

La palabra Tortura ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
Crimen y castigo de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece tortura.

Estadisticas de la palabra tortura

Tortura es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 6927 según la RAE.

Tortura aparece de media 12.36 veces en cada libro en castellano.

Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la tortura en las obras de referencia de la RAE contandose 1879 apariciones .

Errores Ortográficos típicos con la palabra Tortura

Cómo se escribe tortura o torrturra?

Más información sobre la palabra Tortura en internet

Tortura en la RAE.
Tortura en Word Reference.
Tortura en la wikipedia.
Sinonimos de Tortura.


El Español es una gran familia

Algunas Frases de libros en las que aparece tortura

La palabra tortura puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 2988
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Me han amenazado con la tortura. ...

En la línea 2989
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... ¿Sabéis vos lo que es la tortura? Cuñas de madera que os meten entre las piernas hasta que los huesos estalla n! No,decididamente, no iré. ...

En la línea 3853
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... »Al leer aquella carta, D'Artagnan sentía su corazón dilatarse y encogerse con ese dulce espasmo que tortura y acaricia el corazón de los amantes. ...

En la línea 3896
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... El señor Bonacieux, que ignoraba que D'Artagnan ha bía oído su conversación con el desconocido de Meung, contó a su joven inquilino las persecuciones de aquel monstruo del señor de Laffe mas, a quien no cesó de calificar durante todo su relato de verdugo del cardenal, y se extendió largamente sobre la Bastilla, los cerrojos, los postigos, los tragaluces, las rejas y los instrumentos de tortura. ...

En la línea 14051
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Dios, como decía ella, se le hacía migajas en el cerebro y entonces sentía un abandono ambiente y una flaqueza de la voluntad que la atormentaban y producían pánico; el extremo de la tortura era el desprecio de la lógica, la duda de las leyes del pensamiento y de la palabra, y por último el desvanecimiento de la conciencia de su unidad; creía la Regenta que sus facultades morales se separaban, que dentro de ella ya no había nadie que fuese ella, Ana, principal y genuinamente. ...

En la línea 16640
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... No, no hay nada, decía aquel tormento del cerebro; no hay más que un juego de dolores, un choque de contrasentidos que pueden hacer que padezcas infinitamente; no hay razón para que tenga límites esta tortura del espíritu, que duda de todo, de sí mismo también, pero no del dolor que es lo único que llega al que dentro de ti siente, que no se sabe cómo es ni lo que es, pero que padece, pues padeces. ...

En la línea 1733
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑¡No me comprende usted! ‑exclamó Catalina Ivanovna con una mezcla de irritación y desaliento‑. ¿Por qué me han de indemnizar? Ha sido él el que, en su inconsciencia de borracho, se ha arrojado bajo las patas de los caballos. Por otra parte, ¿de qué sostén habla usted? Él no era un sostén para nosotros, sino una tortura. Se lo bebía todo. Se llevaba el dinero de la casa para malgastarlo en la taberna. Se bebía nuestra sangre. Su muerte ha sido para nosotros una ventura, una economía. ...

En la línea 2038
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Este sombrío y pálido semblante se iluminó momentáneamente al entrar la madre y la hermana. Pero la luz se extinguió muy pronto y sólo quedó el dolor. Zosimof, que examinaba a su paciente con un interés de médico joven, observó con asombro que desde la entrada de las dos mujeres el semblante del enfermo expresaba no alegría, sino una especie de estoicismo resignado. Raskolnikof daba la impresión de estar haciendo acopio de energías para soportar durante una o dos horas una tortura que no podía eludir. Cada palabra de la conversación que sostuvo seguidamente pareció ahondar una herida abierta en su alma. Pero, al mismo tiempo, mostró una sangre fría que asombró a Zosimof: el loco furioso de la víspera era dueño de sí mismo hasta el punto de poder disimular sus sentimientos. ...

En la línea 3717
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Por otra parte, la idea de su inmediata entrevista con Sonia le preocupaba y le colmaba de una ansiedad creciente. Tenía que confesarle que había matado a Lisbeth. Presintiendo la tortura que esta declaración supondría para él, trataba de apartarla de su pensamiento. Cuando se había dicho, al salir de casa de Catalina Ivanovna: «Vamos a ver qué dice ahora Sonia Simonovna», se hallaba todavía bajo los efectos del ardoroso y retador entusiasmo que le había producido su victoria sobre Lujine. Pero ‑cosa singular‑ cuando llegó al departamento de Kapernaumof, esta entereza de ánimo le abandonó de súbito y se sintió débil y atemorizado. Vacilando, se detuvo ante la puerta y se preguntó: ...

En la línea 4163
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑¿Que por qué le cuento todo esto? Yo he venido a darle una explicación. Considero que esto es un deber sagrado para mí. Quiero exponerle con todo detalle el proceso de mi aberración. Le sometí a usted a una verdadera tortura, Rodion Romanovitch, pero no soy un monstruo. Pues me hago cargo de lo que debe experimentar una persona desgraciada, orgullosa, altiva y poco paciente, sobre todo poco paciente, al verse sometida a una prueba semejante. Le aseguro que le considero como un hombre de noble corazón y, hasta cierto punto, como un hombre magnánimo, aunque no me sea posible compartir todas sus opiniones. Juzgo como un deber hacerle cierta declaración en el acto, pues no quiero que usted forme un juicio falso. ...


la Ortografía es divertida

Busca otras palabras en esta web

Palabras parecidas a tortura

La palabra decidida
La palabra rencor
La palabra augusta
La palabra politico
La palabra completamen
La palabra golpeando
La palabra ofrece

Webs Amigas:

Ciclos Fp de informática en Cadiz . VPO en Castellon . VPO en La Rioja . - Apartamentos Medworld Salou Mediterrani