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La palabra refugiarse
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la palabra refugiarse

La palabra Refugiarse ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
La Bodega de Vicente Blasco Ibañez
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
A los pies de Vénus de Vicente Blasco Ibáñez
Sandokán: Los tigres de Mompracem de Emilio Salgàri
Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne
Un viaje de novios de Emilia Pardo Bazán
Julio Verne de La vuelta al mundo en 80 días
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece refugiarse.

Estadisticas de la palabra refugiarse

Refugiarse es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 15650 según la RAE.

Refugiarse aparece de media 4.28 veces en cada libro en castellano.

Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la refugiarse en las obras de referencia de la RAE contandose 651 apariciones .


la Ortografía es divertida

Algunas Frases de libros en las que aparece refugiarse

La palabra refugiarse puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 436
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... El vendaval parecía empujarles. La luz de cada relámpago les mostraba más cerca; trotaban bajo la lluvia como un rebaño disperso. Al llegar los primeros grupos pasaron corriendo ante el portalón para refugiarse en la gañanía. Los hombres iban arrebujados en mantas, cayéndoles dos chorros de agua por la canal del sombrero deformado y blanducho: las mujeres pasaban chillando como ratas, cubiertas con las varias hojas de su astrosa faldamenta, llenas de barro, y mostrando sus piernas enfundadas en los pantalones masculinos que usaban para la escarda. ...

En la línea 444
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Y saliendo del portalón, en plena lluvia, agarró de un brazo a Salvatierra, para que entrase en el cortijo. Don Fernando opuso resistencia. Iba a refugiarse en la gañanía con su compañero; no debía contrariarle, pues este era su gusto. Pero Rafael protestaba. ¡El gran amigo de su padrino, el que había sido jefe de su padre!... ¿Cómo podía pasar por la puerta de su casa sin entrar en ella?... Y casi a viva fuerza lo metió en el cortijo, mientras Manolo seguía adelante. ...

En la línea 470
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... El viejo ventorrillero, al presentarse su antiguo jefe en la choza del Grajo, había llorado, abrazándole con tales extremos de emoción, que su familia creyó que iba a morir. ¡Ocho años sin ver a su don Fernando! ¡Ocho años, durante los cuales había enviado todos los meses un papel lleno de garabatos a aquel presidio del Norte, donde guardaban a su héroe! El pobre Matacardillos sabía que iba a morir de un momento a otro. Ya no dormía en la cama, se ahogaba, vivía casi artificialmente clavado en su sillón de paja, sin poder servir una copa, acogiendo con sonrisa triste a los arrieros y gañanes que le hablaban de su cara de salud y de su gordura, asegurando que se quejaba de vicio. Don Fernando debía volver alguna vez a verle. Le molestaría poco tiempo; iba a morir muy pronto; pero su presencia alegraría la poca vida que le quedase. Y Salvatierra había prometido volver, siempre que pudiese, a visitar al _veterano_, en compañía de Manolo el de Trebujena (otro de los suyos), al que había encontrado en el ventorro del Grajo. Con él emprendió el regreso a Jerez, cuando los alcanzó la tempestad, obligándoles a refugiarse en el cortijo. ...

En la línea 924
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Salvatierra, al oír el nombre del cortijo, recordó a su camarada del ventorro del Grajo, aquel enfermo que ansiaba su presencia como el mejor remedio. No le había visto desde el día en que el temporal le obligó a refugiarse en Matanzuela, pero le recordaba muchas veces, proponiéndose repetir su visita en la próxima semana. Prolongaría uno de sus largos paseos, llegando hasta aquella choza donde le esperaban como un consuelo. ...

En la línea 2131
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... dría explicarse, tal vez, esta estupidez aparente por el hecho de que este reptil no tiene ningún enemigo al cual temer en la costa, mientras que cuando está en el mar debe ser alguna vez presa de los muchos tiburones que frecuentan estos parajes; habiendo, por tanto, en él un instinto fijo y hereditario que le impulse a mirar la costa como lugar de seguridad y a refugiarse a ella en cualquier circunstancia. ...

En la línea 2300
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... s guías se proporcionaron un plato de peces y cangrejos pequeños, porque iban provistos de una redecilla extendida en un círculo y donde quiera que el agua estaba bastante profunda se sumergían, siguiendo al pez por todos los agujeros donde iba a refugiarse y le cogían con la red. ...

En la línea 2563
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... cientemente ha tenido lugar una de esas colisiones, habiendo elegido los adversarios por extraño campo de batalla la plaza Mayor de la villa de Bathursa; lo que en realidad fue buena idea, porque los, vencidos pudieron refugiarse en las casas. ...

En la línea 1371
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Había penetrado en Italia el rey de Francia, apoderándose el 6 de octubre de Milán, abandonado por Ludovico el Moro, quien fue a refugiarse cerca de Maximiliano, emperador de Austria. César Borgia, llegado con Luis XII, organizaba rápidamente un ejército para guerrear por su cuenta contra los barones feudatarios de la Santa Sede que se negaban a obedecerla, y a los que Alejandro había declarado desposeídos de sus territorios. ...

En la línea 1846
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —Sí, milord —contestó Yáñez—. Aproveche esta buena ocasión para refugiarse en Victoria. ...

En la línea 2542
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Hacia las once de la mañana, el Nautilus, navegando en superficie, se encontró de repente en medio de un grupo de ballenas. No me sorprendió el encuentro, pues bien sabía yo que la persecución a ultranza de que son víctimas estos animales les ha llevado a refugiarse en los mares de las altas latitudes. ...

En la línea 966
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... Salió del cuarto. En su mente germinaba un concepto singular de la autoridad conyugal: parecíale que su marido tenía derecho perfecto, incontestable, evidente, a vedarte todo género de goces y alegrías, pero que en el sufrimiento era libre y que prohibirle el padecer, el velar y el consagrarse a la enferma, era duro despotismo. De estas ideas peregrinas tienen muchas los desdichados que llegan a refugiarse en el dolor y a proclamarle lugar de asilo. Arreglose, sin embargo, la cuestión mejor de lo que Lucía pensaba, porque aconteció que aquella misma tarde tomó cartas en ella Perico, resolviéndola con su clásico desenfado. ...

En la línea 570
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... -Sí- repuso el brigadier general-, quemada; y si no lo fuera, no podéis figuraros a qué miserable condición se vería reducida por sus mismos deudos. Le afeitarían la cabeza, le darían por alimentos algunos puñados de arroz, la rechazarían, sería considerada como una criatura inmunda, y moriría en algún rincón como un perro sarnoso. Por eso la perspectiva de esta horrible existencia, impele con frecuencia a esas desgraciadas al suplicio mucho más que el amor o el fanatismo religioso. Algunas veces, sin embargo, el sacrificio es realmente voluntario, y se necesita la intervencion energica del gobierno para impedirlo. Así es que, hace algunos años, yo residía en Bombay, cuando una joven viuda pidió al gobierno autorizacion para quemarse con el cuerpo del mando. Como podéis pensarlo, el gobierno la negó. Entonces la viuda fue a refugiarse al territorio de un rajá independiente, donde consumó su sacrificio. ...


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Más información sobre la palabra Refugiarse en internet

Refugiarse en la RAE.
Refugiarse en Word Reference.
Refugiarse en la wikipedia.
Sinonimos de Refugiarse.

Errores Ortográficos típicos con la palabra Refugiarse

Cómo se escribe refugiarse o rrefugiarrse?
Cómo se escribe refugiarse o refugiarze?
Cómo se escribe refugiarse o refujiarse?

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