Cómo se escribe.org.es

La palabra kilos
Cómo se escribe

la palabra kilos

La palabra Kilos ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
Sandokán: Los tigres de Mompracem de Emilio Salgàri
Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne
La llamada de la selva de Jack London
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece kilos.

Estadisticas de la palabra kilos

Kilos es una de las palabras más utilizadas del castellano ya que se encuentra en el Top 5000, en el puesto 3270 según la RAE.

Kilos tienen una frecuencia media de 28.71 veces en cada libro en castellano

Esta clasificación se basa en la frecuencia de aparición de la kilos en 150 obras del castellano contandose 4364 apariciones en total.

Errores Ortográficos típicos con la palabra Kilos

Cómo se escribe kilos o kiloz?

Más información sobre la palabra Kilos en internet

Kilos en la RAE.
Kilos en Word Reference.
Kilos en la wikipedia.
Sinonimos de Kilos.


la Ortografía es divertida

Algunas Frases de libros en las que aparece kilos

La palabra kilos puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 281
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... 5 El peso de un elefante muerto en Exeter-Change se estimó (sólo fue pesada una parte de él) en 5 1/2 toneladas (5.582 kg). La hembra del elefante me han dicho que pesaba una tonelada (1.015 kilos) menos. Por lo tanto, debemos inferir de esto, que un elefante llegado a su completo crecimiento pesa, por término medio, 5 toneladas (5.075 kilos). En los Surreg Gardens me han dicho que un hipopótamo remitido a Inglátera pesaba, después de descuartizado, 3 1/2 toneladas (3.552 kilos); pongamos 3 toneladas (3.045 kilos). Asentado esto, podemos atribuir un peso de 3 1/2 toneladas a cada uno de los cinco rinocerontes (3.552 kilos); una tonelada (1.105 kilos) a la jirafa, y media tonelada (507 kilos) al Bos cofer, así como al danta. Con arreglo a esta estimación, se llega a 2 7/10 (2.740 kilos) como peso medio para cada uno de los diez mayores animales herbívoros de Africa meridional. En cuanto a la América del Sur, si se conceden 1.200 libras (544 kilos) a los tapires tomados en junto, 550 libras (249 kilos) al guanaco y a la vicuña, 500 libras (227 kilos) a tres ciervos, 300 libras (135 kilos) al capibara, al pecán y a un mono, se llega a un promedio de 250 libras (113 kilos), lo cual es exagerado. Por tanto, la proporción sería como 6.048 = 250 ó 24 = 1, para los diez animales más grandes de ambos continentes. ...

En la línea 281
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... 5 El peso de un elefante muerto en Exeter-Change se estimó (sólo fue pesada una parte de él) en 5 1/2 toneladas (5.582 kg). La hembra del elefante me han dicho que pesaba una tonelada (1.015 kilos) menos. Por lo tanto, debemos inferir de esto, que un elefante llegado a su completo crecimiento pesa, por término medio, 5 toneladas (5.075 kilos). En los Surreg Gardens me han dicho que un hipopótamo remitido a Inglátera pesaba, después de descuartizado, 3 1/2 toneladas (3.552 kilos); pongamos 3 toneladas (3.045 kilos). Asentado esto, podemos atribuir un peso de 3 1/2 toneladas a cada uno de los cinco rinocerontes (3.552 kilos); una tonelada (1.105 kilos) a la jirafa, y media tonelada (507 kilos) al Bos cofer, así como al danta. Con arreglo a esta estimación, se llega a 2 7/10 (2.740 kilos) como peso medio para cada uno de los diez mayores animales herbívoros de Africa meridional. En cuanto a la América del Sur, si se conceden 1.200 libras (544 kilos) a los tapires tomados en junto, 550 libras (249 kilos) al guanaco y a la vicuña, 500 libras (227 kilos) a tres ciervos, 300 libras (135 kilos) al capibara, al pecán y a un mono, se llega a un promedio de 250 libras (113 kilos), lo cual es exagerado. Por tanto, la proporción sería como 6.048 = 250 ó 24 = 1, para los diez animales más grandes de ambos continentes. ...

En la línea 281
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... 5 El peso de un elefante muerto en Exeter-Change se estimó (sólo fue pesada una parte de él) en 5 1/2 toneladas (5.582 kg). La hembra del elefante me han dicho que pesaba una tonelada (1.015 kilos) menos. Por lo tanto, debemos inferir de esto, que un elefante llegado a su completo crecimiento pesa, por término medio, 5 toneladas (5.075 kilos). En los Surreg Gardens me han dicho que un hipopótamo remitido a Inglátera pesaba, después de descuartizado, 3 1/2 toneladas (3.552 kilos); pongamos 3 toneladas (3.045 kilos). Asentado esto, podemos atribuir un peso de 3 1/2 toneladas a cada uno de los cinco rinocerontes (3.552 kilos); una tonelada (1.105 kilos) a la jirafa, y media tonelada (507 kilos) al Bos cofer, así como al danta. Con arreglo a esta estimación, se llega a 2 7/10 (2.740 kilos) como peso medio para cada uno de los diez mayores animales herbívoros de Africa meridional. En cuanto a la América del Sur, si se conceden 1.200 libras (544 kilos) a los tapires tomados en junto, 550 libras (249 kilos) al guanaco y a la vicuña, 500 libras (227 kilos) a tres ciervos, 300 libras (135 kilos) al capibara, al pecán y a un mono, se llega a un promedio de 250 libras (113 kilos), lo cual es exagerado. Por tanto, la proporción sería como 6.048 = 250 ó 24 = 1, para los diez animales más grandes de ambos continentes. ...

En la línea 281
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... 5 El peso de un elefante muerto en Exeter-Change se estimó (sólo fue pesada una parte de él) en 5 1/2 toneladas (5.582 kg). La hembra del elefante me han dicho que pesaba una tonelada (1.015 kilos) menos. Por lo tanto, debemos inferir de esto, que un elefante llegado a su completo crecimiento pesa, por término medio, 5 toneladas (5.075 kilos). En los Surreg Gardens me han dicho que un hipopótamo remitido a Inglátera pesaba, después de descuartizado, 3 1/2 toneladas (3.552 kilos); pongamos 3 toneladas (3.045 kilos). Asentado esto, podemos atribuir un peso de 3 1/2 toneladas a cada uno de los cinco rinocerontes (3.552 kilos); una tonelada (1.105 kilos) a la jirafa, y media tonelada (507 kilos) al Bos cofer, así como al danta. Con arreglo a esta estimación, se llega a 2 7/10 (2.740 kilos) como peso medio para cada uno de los diez mayores animales herbívoros de Africa meridional. En cuanto a la América del Sur, si se conceden 1.200 libras (544 kilos) a los tapires tomados en junto, 550 libras (249 kilos) al guanaco y a la vicuña, 500 libras (227 kilos) a tres ciervos, 300 libras (135 kilos) al capibara, al pecán y a un mono, se llega a un promedio de 250 libras (113 kilos), lo cual es exagerado. Por tanto, la proporción sería como 6.048 = 250 ó 24 = 1, para los diez animales más grandes de ambos continentes. ...

En la línea 2113
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... Sandokán intentó un último golpe. Dirigió el fuego de sus cañones sobre la nave almirante y una granada de veintiún kilos, lanzada por Giro Batol con un mortero, le abrió en la proa un enorme boquete. El buque se inclinó sobre un costado y se fue a pique rápidamente. La escuadra suspendió durante algunos minutos el fuego, pero en seguida lo reanudó con mayor furia y avanzó hasta colocarse a cuatrocientos metros de la isla. ...

En la línea 1752
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Mueren así al aire libre, y al cabo de diez días se hallan en un estado satisfactorio de putrefacción. Se meten entonces en grandes depósitos llenos de agua de mar, y luego se abren y se lavan. Se procede después a un doble trabajo. Primero, se separan las placas de nácar conocidas en el comercio con los nombres de franca plateada, bastarda blanca y bastarda negra, que se entregan en cajas de ciento veinticinco a ciento cincuenta kilos. Luego quitan el parénquima de la ostra, lo ponen a hervir y lo tamizan para extraer hasta las más pequeñas perlas. ...

En la línea 1848
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Me acerqué a aquel molusco fenomenal. Estaba adherido por su biso a una gran piedra granítica, y se desarrollaba aisladamente allí en las aguas tranquilas de la gruta. Estimé el peso de esa tridacna en no menos de trescientos kilos. Una ostra semejante debe contener unos quince kilos de carne y haría falta el estómago de un Gargantúa para comerse unas cuantas docenas. ...

En la línea 1848
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Me acerqué a aquel molusco fenomenal. Estaba adherido por su biso a una gran piedra granítica, y se desarrollaba aisladamente allí en las aguas tranquilas de la gruta. Estimé el peso de esa tridacna en no menos de trescientos kilos. Una ostra semejante debe contener unos quince kilos de carne y haría falta el estómago de un Gargantúa para comerse unas cuantas docenas. ...

En la línea 3062
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Este «etcétera» no me impedirá citar un pez del que Conseil se acordará durante mucho tiempo y con razón. Una de nuestras redes había capturado una especie de raya muy aplastada que, si se le hubiese cortado la cola, habría formado un disco perfecto, y que pesaba una veintena de kilos. Era blanca por debajo y rojiza por encima, con grandes manchas redondas de un azul oscuro y rodeadas de negro, muy lisa de piel y terminada en una aleta bilobulada. Extendida sobre la plataforma, se debatía, trataba de volverse con movimientos convulsivos y hacía tantos esfuerzos que un último sobresalto estuvo a punto de precipitarla al mar. Pero Conseil, que no quería privarse de la raya, se arrojó sobre ella y antes de que yo pudiese retenerle la cogió con las manos. Tocarla y caer derribado, los pies por el aire y con el cuerpo semiparalizado, fue todo uno. ...

En la línea 5
del libro La llamada de la selva
del afamado autor Jack London
... Su padre, Elmo, un enorme san bernardo, había sido compañero inseparable del juez, y Buck prometía seguir los pasos de su padre. No era tan grande -pesaba sólo sesenta kilos- porque su madre, Shep, había sido una perra pastora escocesa. Pero sus sesenta kilos, añadidos a la dignidad que proporcionan la buena vida y el respeto general, le otorgaban un porte verdaderamente regio. En sus cuatro años había vivido la regalada existencia de un aristócrata: era orgulloso y hasta egotista, como llegan a serlo a veces los señores rurales debido a su aislamiento. Pero se había librado de no ser más que un consentido perro doméstico. La caza y otros entretenimientos parecidos al aire libre habían impedido que engordase y le habían fortalecido los músculos; y para él, como para todas las razas adictas a la ducha fría, la afición al agua había sido un tónico y una forma de mantener la salud. ...

En la línea 33
del libro La llamada de la selva
del afamado autor Jack London
... Y Buck era verdaderamente un demonio que lanzaba fuego por los ojos en el momento de disponerse a saltar con los pelos erizados, la boca en vuelta en espuma y un brillo enloquecido en los ojos inyectados en sangre. Directamente contra el hombre lanzó sus sesenta kilos de furia, acrecentados por la pasión contenida de dos días y dos noches. Pero ya lanzado, en el momento mismo en que sus quijadas estaban por cerrarse sobre la presa, recibió un impacto que detuvo su cuerpo y le hizo juntar los dientes con un doloroso golpe seco. Tras una voltereta en el aire, se dio con el lomo y el costado contra el suelo. Como nunca en su vida le habían golpeado con un garrote, se quedó pasmado. Soltando un gruñido que tenía más de queja que de ladrido, se puso en pie y volvió a arremeter. Y nuevamente recibió un golpe y cayó al suelo anonadado. Esta vez comprendió que había sido el garrote, pero su exaltación no admitía la cautela. Una docena de veces volvió a acometer y con igual frecuencia el garrote frustró la embestida y acabó con él en el suelo. ...

En la línea 166
del libro La llamada de la selva
del afamado autor Jack London
... A los treinta días de haber salido de Dawson, el correo de Salt Water, con Buck y sus compañeros al frente, llegó a Skaguay. Estaban en un estado lamentable, agotados y exhaustos. El peso de Buck se había reducido de sesenta y cinco a cincuenta kilos. El resto de los perros, aun pesando menos, habían perdido relativamente más peso que él. Pike, el tramposo, que se había pasado la vida fingiendo y que tantas veces había logrado hacer creer que tenía una pata herida, cojeaba ahora de verdad. Sol-leks andaba paticojo, y Dub tenía una paletilla dislocada. ...

En la línea 209
del libro La llamada de la selva
del afamado autor Jack London
... La excesiva atención que prestaban a la grave situación de sus asuntos los hacía insensibles al sufrimiento de sus animales. La teoría de Hal, que él aplicaba a los demás, era que había que endurecerse. Había empezado por predicársela a su hermana y a su cuñado. Como no encontró eco, se la inculcaba a los perros con el garrote. En Five Fingers se acabó la comida para los perros, y una vieja india desdentada les ofreció unos kilos de pellejo de equino congelado a cambio del revólver Colt que Halt llevaba en la cadera junto con el cuchillo de caza. Pobre substituto del alimento eran aquellas tiras de pellejo, conservadas tal como habían sido arrancadas seis meses antes a los caballos muertos de hambre de unos ganaderos. Congeladas, más parecían de hierro galvanizado, y, cuando un perro conseguía con gran esfuerzo metérselas en el estómago, se descongelaban y se convertían en delgadas e insulsas cintas correosas y en una masa de cerdas caballares irritantes e indigestas. ...


El Español es una gran familia

Busca otras palabras en esta web

Palabras parecidas a kilos

La palabra toneladas
La palabra antedichos
La palabra guanaco
La palabra tapir
La palabra cafer
La palabra alimentos
La palabra problema

Webs Amigas:

Ciclos Fp de Administración y Finanzas en Huelva . Ciclos Fp de Administración y Finanzas en Ourense . VPO en Huesca . - Apartamentos en Roquetas De Mar Golf Center