La palabra Escalinata ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
A los pies de Vénus de Vicente Blasco Ibáñez
El príncipe y el mendigo de Mark Twain
Crimen y castigo de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
Amnesia de Amado Nervo
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece escalinata.
Estadisticas de la palabra escalinata
Escalinata es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 17976 según la RAE.
Escalinata aparece de media 3.53 veces en cada libro en castellano.
Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la escalinata en las obras de referencia de la RAE contandose 537 apariciones .
Algunas Frases de libros en las que aparece escalinata
La palabra escalinata puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 3579
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Al entrar en el patio del palacio, Buckingham saltó de su caballo y, sin preocuparse por lo que le ocurriría, lanzó la brida sobre el cuello y se abalanzó hacia la escalinata. ...
En la línea 5808
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Cada vez también, bien en la antecámara, bien en el corredor, bien en la escalinata, volvía a encontrar a la linda doncella. ...
En la línea 5813
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... No, un interés más material le latigaba la san gre, iba por fin a franquearaquel umbral misterioso, a subir aquella escalinata desconocida que habían construido, uno a uno, los viejos escudos de maese Coquenard. ...
En la línea 6016
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Sólo entonces d'Artagnan se acordó de las miradas lánguidas d Ketty y de sus encuentros en la antecámara, en la escalinata, en el corredor, sus roces con la mano cada vez que lo encontraba y sus suspiros ahogados; pero absorto por el deseo de agradar a la gran dama había descuidado a la doncella; quien caza el águila no se preocupa del gorrión. ...
En la línea 14126
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... En el piso bajo, salón, billar, gabinete-biblioteca, galería de costura sobre el jardín, rodeada de cristales, el comedor con paso a la estufa por la escalinata de mármol blanco. ...
En la línea 1129
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Acompañó silenciosamente a Borja hasta la meseta final de su majestuosa escalinata, oprimiéndole siempre una mano y sin decir palabra. Creyó el joven adivinar sus pensamientos. El diplomático abominaba de su franqueza escandalosa; el escritor la creía admirable. ...
En la línea 1422
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Alfonso de Aragón, duque de Biseglia y marido de Lucrecia, era apuñalado a las once de la noche en la escalinata de San Pedro por un grupo de hombres enmascarados, cuando iba a reunirse con su esposa en el Vaticano. Los agresores huían creyéndole muerto, protegidos por un grupo de jinetes, hasta una de las puertas de Roma. Alfonso, que sólo estaba herido de gravedad en la cabeza y los brazos, llegaba arrastrándose a las habitaciones del Pontífice, pidiendo auxilio, y su mujer sufría un síncope al reconocer su voz. ...
En la línea 304
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... La vanguardia de la esperada procesión hizo su aparición en la puerta principal: una tropa de alabarderos. Iban vestidos con calzas de listas negras y leonadas, gorras de terciopelo adornadas a los lados con rasas de plata, y jubones de paño azul y morado, bordados por delante y por detrás con las tres plumas, el blasón del príncipe, tejidas en oro. Las astas de las alabardas estaban cubiertas de terciopelo carmesí, sujeto con clavos dorados y adornadas con borlas de oro. Desfilando a derecha e izquierda, formaban dos largas hileras que se extendían desde la puerta principal del palacio hasta la orilla del agua. Después se desplegó un grueso paño o tapiz rayado, y unos servidores, ataviados con las libreas de oro y carmesí del príncipe, lo tendieron entre los alabarderos. Hecho esto, resonó dentro un floreo de trompetas. Los músicos del río comenzaran un animado preludio y dos ujieres con varas blancas salieron por la puerta con lento y majestuoso paso. Iban seguidos por un oficial que llevaba la maza municipal, tras el cual venía otro con la Espada de la Ciudad; luego varios alguaciles de la guarnición de la ciudad, con uniforme de gala, y con divisas en las mangas. Venía luego el rey de armas de la Jarretera, con su tabardo; lo seguían varios caballeros del Baño, cada uno con una cinta blanca en la manga; luego sus escuderos; después los jueces, con sus togas escarlatas y sus cofias; luego el lord gran canciller de Inglaterra, con su toga escarlata, abierta por delante y, orlada de piel blanca con manchas negras; luego una comisión de regidores con sus capas escarlata, y luego los principales de las diferentes compañías cívicas en traje de ceremonia. Después venían doce caballeros franceses, con espléndidos atavíos, consistentes en jubones de damasco blanco listado de oro, capas cortas de terciopelo carmesí, forradas de tafetán violeta y calzas color carne, y comenzaron a descender por la escalinata. Eran el séquito del embajador francés, e iban seguidos por doce caballeros del séquito del embajador español, vestidos de terciopelo negro sin ningún adorno. En pos de éstos venían varios importantes nobles ingleses con sus servidores. ...
En la línea 4579
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Svidrigailof no sentía ningún deseo de alejarse de allí. Subió por la escalinata y llegó a un salón de alto techo, repleto también de flores. Había flores por todas partes: en las ventanas, al lado de las puertas abiertas, en el mirador… El entarimado estaba cubierto de fragante césped recién cortado. Por las ventanas abiertas penetraba una brisa deliciosa. Los pájaros cantaban en el jardín. En medio de la estancia había una gran mesa revestida de raso blanco, y sobre la mesa, un ataúd acolchado, orlado de blancos encajes y rodeado de guirnaldas de flores. En el féretro, sobre un lecho de flores, descansaba una muchachita vestida de tul blanco. Sus manos, cruzadas sobre el pecho, parecían talladas en mármol. Su cabello, suelto y de un rubio claro, rezumaba agua. Una corona de rosas ceñía su frente. Su perfil severo y ya petrificado parecía igualmente de mármol. Sus pálidos labios sonreían, pero esta sonrisa no tenía nada de infantil: expresaba una amargura desgarradora, una tristeza sin límites. ...
En la línea 130
del libro Amnesia
del afamado autor Amado Nervo
... Cuando bajamos, precedidos de dos niños rubios que regaban flores y que iban vestidos de trajes Luis XIV color salmón, la rústica escalinata del templo, a lo largo de la cual algunos boquiabiertos aldeanos contemplábannos como a fantasmas, salía el sol; un amarillo y jovial sol de España. ...
En la línea 369
del libro Amnesia
del afamado autor Amado Nervo
... Después desciende la escalinata y retoza con su perro sobre los céspedes del jardín. ...

El Español es una gran familia

la Ortografía es divertida
Más información sobre la palabra Escalinata en internet
Escalinata en la RAE.
Escalinata en Word Reference.
Escalinata en la wikipedia.
Sinonimos de Escalinata.
Errores Ortográficos típicos con la palabra Escalinata
Cómo se escribe escalinata o hescalinata?
Cómo se escribe escalinata o exalinata?
Cómo se escribe escalinata o ezcalinata?
Busca otras palabras en esta web
Palabras parecidas a escalinata
La palabra accidentes
La palabra atravesar
La palabra estuvieron
La palabra indicaba
La palabra moneda
La palabra billete
La palabra vesado
Webs Amigas:
Ciclos formativos en Lanzarote . Ciclos Fp de informática en Soria . Becas de Murcia . - Salou Apartamentos Ibersol Catalonia Gardens