Cómo se escribe.org.es

La palabra duerme
Cómo se escribe

la palabra duerme

La palabra Duerme ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas
La Biblia en España de Tomás Borrow y Manuel Azaña
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
El paraíso de las mujeres de Vicente Blasco Ibáñez
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
El príncipe y el mendigo de Mark Twain
Niebla de Miguel De Unamuno
Crimen y castigo de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece duerme.

Estadisticas de la palabra duerme

Duerme es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 7347 según la RAE.

Duerme aparece de media 11.49 veces en cada libro en castellano.

Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la duerme en las obras de referencia de la RAE contandose 1746 apariciones .


la Ortografía es divertida

Algunas Frases de libros en las que aparece duerme

La palabra duerme puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 4073
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Por encima de aquel seto, aquel jardín y aquella cabaña, una niebla sombría en volvía en sus pliegues aquella inmensidad en que duerme París, vacía, abierta inmensidad donde bri llaban algunos puntos luminosos, estrellas fúnebres de aquel infierno. ...

En la línea 8814
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Pero, mi teniente -dijo un soldado menos estoico que su jefe, y que se había acercado a Milady-, esta mujer no duerme. ...

En la línea 8815
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -¿Cómo que no duerme? -dijo Felton-. ...

En la línea 8873
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Dormía como duerme un prisionero acunado por su primera espe ranza. ...

En la línea 6944
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... «¿Cree usted—le dijo—que un perro judío como usted, y que paga como un perro judío, va a dormir en la cámara? Desengáñese, bestia: en la cámara no duerme esta noche nadie más que este _caballero_ cristiano.» El sabio, sin replicar, se alzó de sobre cubierta y se acarició la barba, en tanto el viejo genovés proseguía su filípica. ...

En la línea 7085
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Cerca de Mokhfidh duerme Sidi Gali; pero el santo principal de Tánger yace enterrado en lo alto del monte, en el centro de una breve explanada. ...

En la línea 1178
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... «Así que, yendo días y viniendo días, el diablo, que no duerme y que todo lo añasca, hizo de manera que el amor que el pastor tenía a la pastora se volviese en omecillo y mala voluntad; y la causa fue, según malas lenguas, una cierta cantidad de celillos que ella le dio, tales que pasaban de la raya y llegaban a lo vedado; y fue tanto lo que el pastor la aborreció de allí adelante que, por no verla, se quiso ausentar de aquella tierra e irse donde sus ojos no la viesen jamás. ...

En la línea 1312
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Y aquella noche se despedirá de su señora la infanta por las rejas de un jardín, que cae en el aposento donde ella duerme, por las cuales ya otras muchas veces la había fablado, siendo medianera y sabidora de todo una doncella de quien la infanta mucho se fiaba. ...

En la línea 3248
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Unas veces les parecía que cantaban en el patio; otras, que en la caballeriza; y, estando en esta confusión muy atentas, llegó a la puerta del aposento Cardenio y dijo: -Quien no duerme, escuche; que oirán una voz de un mozo de mulas, que de tal manera canta que encanta. ...

En la línea 3376
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Ya a esta sazón estaban en paz los huéspedes con el ventero, pues, por persuasión y buenas razones de don Quijote, más que por amenazas, le habían pagado todo lo que él quiso, y los criados de don Luis aguardaban el fin de la plática del oidor y la resolución de su amo, cuando el demonio, que no duerme, ordenó que en aquel mesmo punto entró en la venta el barbero a quien don Quijote quitó el yelmo de Mambrino y Sancho Panza los aparejos del asno, que trocó con los del suyo; el cual barbero, llevando su jumento a la caballeriza, vio a Sancho Panza que estaba aderezando no sé qué de la albarda, y así como la vio la conoció, y se atrevió a arremeter a Sancho, diciendo: -¡Ah don ladrón, que aquí os tengo! ¡Venga mi bacía y mi albarda, con todos mis aparejos que me robastes! Sancho, que se vio acometer tan de improviso y oyó los vituperios que le decían, con la una mano asió de la albarda, y con la otra dio un mojicón al barbero que le bañó los dientes en sangre; pero no por esto dejó el barbero la presa que tenía hecha en el albarda; antes, alzó la voz de tal manera que todos los de la venta acudieron al ruido y pendencia, y decía: -¡Aquí del rey y de la justicia, que, sobre cobrar mi hacienda, me quiere matar este ladrón salteador de caminos! -Mentís -respondió Sancho-, que yo no soy salteador de caminos; que en buena guerra ganó mi señor don Quijote estos despojos. ...

En la línea 5824
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —¡Silencio digo! silencio y obediencia o duerme usted en la cárcel de la corona. ...

En la línea 8313
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —Sí, señora no me había acostado todavía; me quedé a esperar por el señor, porque Anselmo es tan bruto que se duerme. ...

En la línea 11868
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... El órgano se había callado como un borracho que duerme después de alborotar el mundo. ...

En la línea 13853
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —Sí, ya sé; calla y duerme. ...

En la línea 1337
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... - Mis amigos -contestó Ra-Ra- han podido adivinar, gracias a algunas palabras de estos hombres, como se proponen matarle durante su sueño. Treparán cautelosamente hasta lo alto de su pecho, pues han observado que usted duerme de espaldas; pegarán su oído a la curva de su tronco, para guiarse por las palpitaciones del corazón, y cuando sientan bajo sus pies estos latidos, cinco o seis de ellos empuñarán una barra enorme de acero terriblemente aguzada, clavándola todos a un tiempo en su carne, hasta que le traspasen el corazón y salten en torno de su arma caños de sangre. Momaren y Golbasto deben haberles proporcionado la barra, dándoles, además, lecciones para que asesten el golpe en el lugar preciso. ...

En la línea 2740
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... «Los de al lado… la misma señorita Cirila fue la que llamó. Nada; que si teníamos por casualidad azucarillos… Le he dicho que no. Me preguntó cómo seguía el señorito. Le contesté que duerme como un lirón». ...

En la línea 5861
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Cállese usted.—Usted es la que se va a callar… a ver si se duerme y se le calman los nervios. La salida de hoy no tendrá consecuencias. ¿Sabe usted lo que venía pensando?, que si encontraba mal a la buena moza, me quedaría aquí esta noche. Y al salir de casa, le dije a mi madre que quizás no volvería. Nada, que estoy decidido a cuidarla como si fuera mi cara mitad. ...

En la línea 950
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –Duerme; duerme profundamente –dijo–. Y el ceño desapareció de su frente, cediendo a una expresión de satisfacción malvada. El rostro del dormido niño se iluminaba con una sonrisa. El ermitaño refunfuñó: –Su corazón es felíz–. Y se alejó. Furtivamente empezó a dar vueltas, buscando algo por todas partes, deteniéndose a veces a escuchar, y a veces volteando a su alrededor para echar una mirada rápida a la cama, y hablando sin cesar entre dientes. Por fin encontró, lo que necesitaba: un enorme cuchillo mohoso y una piedra de afilar. Se acuclilló junto al fuego y empezó a afilar el cuchillo suavemente sin dejar de musitar, refunfuñar y rezongar… ...

En la línea 2229
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –No, el que duerme y sueña no tiene reales ganas de nada. Y usted y sus compatriotas duermen y sueñan, y sueñan que tienen ganas, pero no las tienen de veras. ...

En la línea 2249
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... »Es un animal enfermo, no cabe duda. ¡Siempre está enfermo! ¡Sólo parece gozar de alguna salud cuando duerme, y no siempre, porque a las veces hasta durmiendo habla! Y esto también nos ha contagiado. ¡Nos ha contagiado tantas cosas! ...

En la línea 1868
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑De ningún modo deben ustedes ir a ver a la patrona ‑exclamó Rasumikhine dirigiéndose a Pulqueria Alejandrovna‑. Lo que usted pretende es un disparate. Por muy madre de él que usted sea, lo exasperaría quedándose aquí, y sabe Dios las consecuencias que eso podría tener. Escuchen; he aquí lo que he pensado hacer: Nastasia se quedará con él un momento, mientras yo las llevo a ustedes a su casa, pues dos mujeres no pueden atravesar solas las calles de Petersburgo… En seguida, en una carrera, volveré aquí, y un cuarto de hora después les doy mi palabra de honor más sagrada de que iré a informarlas de cómo va la cosa, de si duerme, de cómo está, etcétera… Luego, óiganme bien, iré en un abrir y cerrar de ojos de la casa de ustedes a la mía, donde he dejado algunos invitados, todos borrachos, por cierto. Entonces cojo a Zosimof, que es el doctor que asiste a Rodia y que ahora está en mi casa… Pero él no está bebido. Nunca está bebido. Lo traeré a ver a Rodia, y de aquí lo llevaré inmediatamente a casa de ustedes. Así, ustedes recibirán noticias dos veces en el espacio de una hora: primero noticias mías y después noticias del doctor en persona. ¡Del doctor! ¿Qué más pueden pedir? Si la cosa va mal, yo les juro que voy a buscarlas y las traigo aquí; si la cosa va bien, ustedes se acuestan y ¡a dormir se ha dicho… ! Yo pasaré la noche aquí, en el vestíbulo. Él no se enterará. Y haré que Zosimof se quede a dormir en casa de la patrona: así lo tendremos a mano… Porque, díganme: ¿a quién necesita más Rodia en estos momentos: a ustedes o al doctor? No cabe duda de que el doctor es más útil para él, mucho más útil… Por lo tanto, vuélvanse a casa. Además, ustedes no pueden quedarse en el piso de la patrona. Yo puedo, pero ustedes no: ella no lo querrá, porque… porque es una necia. Tendría celos de Avdotia Romanovna, celos a causa de mi persona, ya lo saben. Y, a lo mejor, también tendría celos de usted, Pulqueria Alejandrovna. Pero de su hija no me cabe la menor duda de que los tendría. Es una mujer muy rara… Bien es verdad que también yo soy un estúpido… ¡Pero no me importa… ! Bueno, vamos. Porque me creen, ¿verdad? Díganme: ¿me creen o no me creen? ...

En la línea 1926
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Escucha ‑dijo a Zosimof‑, tú no eres una mala persona, pero tienes una hermosa colección de defectos. Estás corrompido. Eres débil, sensual, comodón, y no sabes privarte de nada. Es un camino lamentable que conduce al cieno. Eres tan blando, tan afeminado, que no comprendo cómo has podido llegar a ser médico y, sobre todo, un médico que cumple con su deber. ¡Un doctor que duerme en lecho de plumas y se levanta por la noche para ir a visitar a un enfermo… ! Dentro de dos o tres años no harás tales sacrificios… Pero, en fin, esto poco importa. Lo que quiero decirte es lo siguiente: tú dormirás esta noche en el departamento de la patrona (he obtenido, no sin trabajo, su consentimiento) y yo en la cocina. Esto es para ti una ocasión de trabar más estrecho conocimiento con ella… No, no pienses mal. No quiero decir eso, ni remotamente… ...


El Español es una gran familia

Más información sobre la palabra Duerme en internet

Duerme en la RAE.
Duerme en Word Reference.
Duerme en la wikipedia.
Sinonimos de Duerme.

Errores Ortográficos típicos con la palabra Duerme

Cómo se escribe duerme o duerrme?

Busca otras palabras en esta web

Palabras parecidas a duerme

La palabra apremiado
La palabra comido
La palabra alerta
La palabra brilla
La palabra respetuosamen
La palabra delos
La palabra chocolate

Webs Amigas:

Registro demandantes VPO . Ciclos Fp de Automoción en Girona . Ciclos formativos en Barcelona . - Pineda De Mar Hotel Sumus Stella