La palabra Cogerlos ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece cogerlos.
Estadisticas de la palabra cogerlos
La palabra cogerlos no es muy usada pues no es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE
Más información sobre la palabra Cogerlos en internet
Cogerlos en la RAE.
Cogerlos en Word Reference.
Cogerlos en la wikipedia.
Sinonimos de Cogerlos.

El Español es una gran familia
Algunas Frases de libros en las que aparece cogerlos
La palabra cogerlos puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 2214
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... tiguamente deben haber sido más atrevidos aún que ahora los pájaros de estas islas; pues Cowley que visitó el archipiélago en 1684 dice: «Tan domesticados estaban los pájaros que venían a posarse sobre nuestros sombreros y en nuestros brazos, de tal manera que podíamos cogerlos vivos; se hicieron algo más tímidos cuando dispararon sobre ellos algunos de mis compañeros» ...
En la línea 4434
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... En tal situación siente vivos impulsos de salir a la calle; se levanta, se viste, pero no está segura de haberse quitado la venda. Sale, se dirige a la calle de la Magdalena, y se para ante el escaparate de la tienda de tubos, obedeciendo a esa rutina del instinto por la cual, cuando tenemos un encuentro feliz en determinado sitio, volvemos al propio sitio creyendo que lo tendremos por segunda vez. ¡Cuánto tubo!, llaves de bronce, grifos, y multitud de cosas para llevar y traer el agua… Detiénese allí mediano rato viendo y esperando. Después sigue hacia la plaza del Progreso. En la calle de Barrionuevo, se detiene en la puerta de una tienda donde hay piezas de tela desenvueltas y colgadas haciendo ondas. Fortunata las examina, y coge algunas telas entre los dedos para apreciarlas por el tacto. «¡Qué bonita es esta cretona!». Dentro hay un enano, un monstruo, vestido con balandrán rojo y turbante, alimaña de transición que se ha quedado a la mitad del camino darwinista por donde los orangutanes vinieron a ser hombres. Aquel adefesio hace allí mil extravagancias para atraer a la gente, y en la calle se apelmazaban los chiquillos para verle y reírse de él. Fortunata sigue y pasa junto a la taberna en cuya puerta está la gran parrilla de asar chuletas, y debajo el enorme hogar lleno de fuego. La tal taberna tiene para ella recuerdos que le sacan tiras del corazón… Entra por la Concepción Jerónima; sube después por el callejón del Verdugo a la plaza de Provincia; ve los puestos de flores, y allí duda si tirar hacia Pontejos, a donde la empuja su pícara idea, o correrse hacia la calle de Toledo. Opta por esta última dirección, sin saber por qué. Déjase ir por la calle Imperial, y se detiene frente al portal del Fiel Contraste a oír un pianito que está tocando una música muy preciosa. Éntranle ganas de bailar, y quizás baila algo: no está segura de ello. Ocurre entonces una de estas obstrucciones que tan frecuentes son en las calles de Madrid. Sube un carromato de siete mulas ensartadas formando rosario. La delantera se insubordina metiéndose en la acera, y las otras toman aquello por pretexto para no tirar más. El vehículo, cargado de pellejos de aceite, con un perro atado al eje, la sartén de las migas colgando por detrás, se planta, a punto que llega por detrás el carro de la carne con los cuartos de vaca chorreando sangre, y ambos carreteros empiezan a echar por aquellas bocas las finuras de costumbre. No hay medio de abrir paso, porque el rosario de mulas hace una curva, y dentro de ella es cogido un simón que baja con dos señoras. Éramos pocos… A poco llega un coche de lujo con un caballero muy gordo. Que si pasas tú, que si te apartas, que sí y que no. El carretero de la carne pone a Dios de vuelta y media. Palo a las mulas, que empiezan a respingar, y una de estas coces coge la portezuela del simón y la deshace… Gritos, leña, y el carromatero empeñado en que la cosa se arregla poniendo a Dios, a la Virgen, a la hostia y al Espíritu Santo que no hay por dónde cogerlos. ...

la Ortografía es divertida
Errores Ortográficos típicos con la palabra Cogerlos
Cómo se escribe cogerlos o cogerrlos?
Cómo se escribe cogerlos o cogerloz?
Cómo se escribe cogerlos o sogerlos?
Cómo se escribe cogerlos o cojerlos?
Busca otras palabras en esta web
Palabras parecidas a cogerlos
La palabra empujar
La palabra acercan
La palabra agregado
La palabra pedregosas
La palabra creadora
La palabra transportadas
La palabra representativas
Webs Amigas:
VPO en Comunidad Foral de Navarra . Playas de Salobreña . Ciclos Fp de informática en Zaragoza . - Hotel en Portil Nuevo Portil