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La palabra cargar
Cómo se escribe

la palabra cargar

La palabra Cargar ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
El paraíso de las mujeres de Vicente Blasco Ibáñez
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne
Crimen y castigo de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
La llamada de la selva de Jack London
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece cargar.

Estadisticas de la palabra cargar

Cargar es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 8749 según la RAE.

Cargar aparece de media 9.18 veces en cada libro en castellano.

Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la cargar en las obras de referencia de la RAE contandose 1395 apariciones .

Más información sobre la palabra Cargar en internet

Cargar en la RAE.
Cargar en Word Reference.
Cargar en la wikipedia.
Sinonimos de Cargar.


la Ortografía es divertida


El Español es una gran familia

Algunas Frases de libros en las que aparece cargar

La palabra cargar puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 5353
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -No por lo que mí toca -dijo Athos-; me ha parecido tan bue no el vino español de Aramis que he hecho cargar sesenta botellas en el furgón de los lacayos; eso me ha dejado sin nada. ...

En la línea 7233
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Sólo que, como podía estar solamente herido y denunciar su crimen, se acercaron para rematarlo; por suerte, engañados por la artimaña de D'Artagnan, se olvidaron de volver a cargar sus fu siles. ...

En la línea 7833
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Sois un necio, amigo Porthos; ¿para qué cargar con un peso inút il?-No me parece inútil frente al enemigo un buen mosquete de cali bre, doce cartuchos y un cebador. ...

En la línea 7872
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Cuando acababan de cargar el último fusil, Grimaud hizo señas de que el desayuno esta ba servido. ...

En la línea 2696
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Viéndose, pues, solo, comenzó a cargar tanto la imaginación de su desventura, que claramente conoció que se le iba acabando la vida; y así, ordenó de dejar noticia de la causa de su estraña muerte; y, comenzando a escribir, antes que acabase de poner todo lo que quería, le faltó el aliento y dejó la vida en las manos del dolor que le causó su curiosidad impertinente. ...

En la línea 6041
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Mira, Sancho, no te digo yo que parece mal un refrán traído a propósito, pero cargar y ensartar refranes a troche moche hace la plática desmayada y baja. ...

En la línea 1504
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... samos la noche con una cuadrilla de obreros ocupados en cargar mulos de esta materia que se emplea en la fabricación del vino ...

En la línea 8659
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Era una máquina de cargar cartuchos de fusil. ...

En la línea 10491
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Pero convenía suponerlo, para cargar el delito a la cuenta de los muchos que atribuían al enemigo. ...

En la línea 477
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... - Lo son, -contesto Flimnap-; pero una sociedad bien organizada como la nuestra no podía consentir que las mujeres, mucho más inteligentes que los hombres, cargasen con los trabajos pesados y enojosos, mientras el sexo vencido vivía en la tranquilidad y la molicie. Es tolerable que no trabajen los varones que viven recluidos en el hogar como esposas e hijas y muestran una delicadeza necesitada de protección; pero hemos considerado necesario el aprovechamiento de la fuerza de todos los hombres atléticos y groseros, para manejar las máquinas peligrosas, para cargar los objetos pesados; en una palabra, para las funciones que exigen el músculo y no necesitan de la inteligencia. ...

En la línea 1143
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... «El consejo allá va. Tú no vales absolutamente para nada. No sabes ningún oficio, ni siquiera el de peón, porque eres haragán y no te gusta cargar pesos. No sirves ni para barrendero de las calles, ni siquiera para llevar un cartel con anuncios… Y sin embargo, desventurado, no hay hechura de Dios que no tenga su para qué en este taller admirable del trabajo universal; tú has nacido para un gran oficio, en el cual puedes alcanzar mucha gloria y el pan de cada día. Bobalicón, ¿no has caído en ello?… ¡Eres tan bruto!… ¿Pero di, no te has mirado al espejo alguna vez? ¿No se te ha ocurrido?… Pareces lelo… Pues te lo diré: para lo que tú sirves es para modelo de pintores… ¿no entiendes? Pues ellos te ponen vestido de santo, o de caballero, o de Padre Eterno, y te sacan el retrato… porque tienes la gran figura. Cara, cuerpo, expresión, todo lo que no es del alma es en ti noble y hermoso; llevas en tu persona un tesoro, un verdadero tesoro de líneas… Vamos, apuesto a que no lo entiendes». ...

En la línea 4741
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Doña Lupe mandó recado a Ballester, que fue a verle después de anochecido. No sabía vencer el farmacéutico su genio vivo y zumbón, ni mostrarse tan habilidoso como el caso exigía, y aunque Fortunata le tiraba de los faldones de la levita para que tomase un tono más contemporizador, el maldito no se podía contener: «Vaya con la que saca ahora… Pero, hombre de Dios, ¿a usted qué le importa que el alma venga de acá o venga de allá? ¿Qué se mete usted en el bolsillo con esto? ¿Cree que le van a dar algo por el descubrimiento? Anteayer me dio usted la gran jaqueca con aquello de la cosa en sí… Pues pongamos que sea la cosa en no. Yo digo que esto es música pura; la cosa en sí bemol. ¡Ah, qué tontita es la criatura y qué refistolera! Porque esto de meter las narices en la eternidad, es una cosa que a Dios le debe cargar mucho. A nadie le gusta que le estén atisbando de cerca y viendo lo que hace o deja de hacer. Por esto Dios, a todos los sobones y entrometidos que le siguen los pasos y le cuentan las arrugas, les castiga volviéndolos tontos. Conque, saque usted la consecuencia. Parece mentira que un hombre que podría ser el más feliz del mundo, casado con esta perla de Oriente y sobrino de esta tía, que es otra perla, se devane los sesos por cosas que no le importan. ¡Si nadie se lo ha de agradecer!… En fin, que si estas señoras me autorizan, yo le curo a usted con el extracto de fresno administrado en vírgulas, uso externo, por la mañana y por la tarde». ...

En la línea 298
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Inmediatamente se procedió a cargar y a apuntar el cañón de proa. Efectuado el primer disparo, el obús pasó a algunos pies por encima del cetáceo, que se mantenía a media milla de distancia. -¡Otro con mejor puntería! gritó el comandante . ¡Quinientos dólares a quien sea capaz de atravesar a esa bestia infernal! ...

En la línea 4732
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑En resumidas cuentas, esto significa que acabo de cargar con una cruz. ¡Je, je! Como si fuera poco lo que he sufrido hasta hoy… Una cruz de madera, es decir, la cruz de los pobres. La de cobre, que perteneció a Lisbeth, te la quedas para ti. Déjame verla. Lisbeth debía de llevarla en aquel momento. ¿Verdad que la llevaba? Recuerdo otros dos objetos: una cruz de plata y una pequeña imagen. Las arrojé sobre el pecho de la vieja. Eso es lo que debía llevar ahora en mi cuello… Pero no digo más que tonterías y me olvido de las cosas importantes. ¡Estoy tan distraído! Oye, Sonia, he venido sólo para prevenirte, para que lo sepas todo… Para eso y nada más… Pero no, creo que quería decirte algo más… Tú misma has querido que diera este paso. Ahora me meterán en la cárcel y tu deseo se habrá cumplido… Pero ¿por qué lloras? ¡Bueno, basta ya! ¡Qué enojoso es todo esto! ...

En la línea 246
del libro La llamada de la selva
del afamado autor Jack London
... En cambio, el amor de Buck por Thornton aumentaba cada día. En los viajes de verano, era el único hombre al que le dejaba cargar un fardo sobre su lomo. Nada era demasiado para Buck si Thornton se lo ordenaba. Un día (se habían abastecido con la recaudación de la balsa y habían salido de Dawson en dirección al nacimiento del Tanana), hombres y perros se encontraban en lo alto de un despeñadero que caía en vertical sobre un lecho de rocas desnudas situado a casi cien metros más abajo. John Thornton se había sentado cerca del borde con Buck junto a él. Un capricho insensato se apoderó del hombre, que reclamó la atención de Hans y de Pete para que vieran lo que se le había ocurrido. ...

Errores Ortográficos típicos con la palabra Cargar

Cómo se escribe cargar o carrgarr?
Cómo se escribe cargar o sargar?
Cómo se escribe cargar o carjar?

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