La palabra Aseguro ha sido usada en la literatura castellana en las siguientes obras.
Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas
La Biblia en España de Tomás Borrow y Manuel Azaña
El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha de Miguel de Cervantes Saavedra
Viaje de un naturalista alrededor del mundo de Charles Darwin
La Regenta de Leopoldo Alas «Clarín»
Fortunata y Jacinta de Benito Pérez Galdós
El príncipe y el mendigo de Mark Twain
Niebla de Miguel De Unamuno
Sandokán: Los tigres de Mompracem de Emilio Salgàri
Veinte mil leguas de viaje submarino de Julio Verne
Grandes Esperanzas de Charles Dickens
Crimen y castigo de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
El jugador de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
Un viaje de novios de Emilia Pardo Bazán
Por tanto puede ser considerada correcta en Español.
Puedes ver el contexto de su uso en libros en los que aparece aseguro.
Estadisticas de la palabra aseguro
Aseguro es una de las 25000 palabras más comunes del castellano según la RAE, en el puesto 10324 según la RAE.
Aseguro aparece de media 7.45 veces en cada libro en castellano.
Esta es una clasificación de la RAE que se basa en la frecuencia de aparición de la aseguro en las obras de referencia de la RAE contandose 1133 apariciones .
Más información sobre la palabra Aseguro en internet
Aseguro en la RAE.
Aseguro en Word Reference.
Aseguro en la wikipedia.
Sinonimos de Aseguro.

El Español es una gran familia
Algunas Frases de libros en las que aparece aseguro
La palabra aseguro puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 3396
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... ¡Pardiez! No seré yo su víctima, y os aseguro que no me harán abrir la boca ni sacar la espada de aquí a Calais. ...
En la línea 4161
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -¡Oh, ese no era un señor, os lo aseguro! Además, no llevaba es pada, y los otros le trataban sin ninguna consideración. ...
En la línea 4359
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -Entonces, ¿es una estocada lo que le retiene en su cama?-Y una estocada magistral, os lo aseguro. ...
En la línea 4362
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -¿Y cómo pasaron las cosas?-Oh la cosa no fue muy larga, oslo aseguro; se pusieron en guar dia; el extranjero hizo una finta y se lanzó a fondo; todo esto tan rápi damente que cuando el señor Porthos llegó a la parada, tenía ya tres pulgadas de hierro en el pecho. ...
En la línea 3367
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Una cosa le aseguro a usted, señor: cuando el criado vuelva y pida pan y ajos para mezclarlos con el aceite, le diré que no lo hay en casa; si ha comprado el aceite fuera, lo mismo puede comprar el ajo y el pan; sí por cierto; y para el caso, el agua también. ...
En la línea 4897
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Le aseguro a usted que al clero le apretaremos las clavijas. ...
En la línea 5612
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... —Es muy sensato lo que usted dice; ¡lástima que hasta ahora no se le haya ocurrido! Le aseguro a usted, amigo mío, que se ha metido en una empresa desesperada. ...
En la línea 5766
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... «Hablando con franqueza—dijo—, _señor_ caballero, he pagado otras veces doce _reales_ por libros muy inferiores al de usted; pero le aseguro que mis pobres alumnos no pueden, en modo alguno, pagar ni la mitad de ese precio.» «Pues yo le vendo a usted—repuse—todos los que quiera a tres _reales_ cada uno. ...
En la línea 3945
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... -Yo te aseguro, Sancho -dijo don Quijote-, que debe de ser algún sabio encantador el autor de nuestra historia; que a los tales no se les encubre nada de lo que quieren escribir. ...
En la línea 4525
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Cuanto más, que yo quiero que sea verdad y ordenanza expresa el pelear los escuderos en tanto que sus señores pelean; pero yo no quiero cumplirla, sino pagar la pena que estuviere puesta a los tales pacíficos escuderos, que yo aseguro que no pase de dos libras de cera, y más quiero pagar las tales libras, que sé que me costarán menos que las hilas que podré gastar en curarme la cabeza, que ya me la cuento por partida y dividida en dos partes. ...
En la línea 6055
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Yo te aseguro que estos refranes te han de llevar un día a la horca; por ellos te han de quitar el gobierno tus vasallos, o ha de haber entre ellos comunidades. ...
En la línea 2354
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... eía encontrar un pueblo descontento, y aseguro, por el contrario, que sería muy difícil hallar en Europa una nación tan alegre y tan dichosa. Ԭo se les critica a los misioneros como una pequeñez y una locura el haber prohibido el uso de la flauta y el baile; también les critican la estricta observancia del domingo, que en estas islas han establecido. que no he llegado a estar aquí ni siquiera tantos días como años han estado otros no me creo autorizado para dar opinión acerca de este punto. ...
En la línea 9254
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —Sí, sí; te lo conozco yo; pues no temas, no; yo te aseguro que esto pasará; lo conozco yo; ya sabes cómo soy, parece que me amaga una enfermedad. ...
En la línea 574
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... las exageraciones liberticidas de la demagogia roja y de la demagogia blanca como si las estuviera mirando pintadas en la pared de enfrente; el ex-subsecretario de Gobernación, Zalamero, leía clarito en el porvenir el nombre del Rey Alfonso, y el concejal decía que el alfonsismo estaba aún en la nebulosa de lo desconocido. El mismo Aparisi y Federico Ruiz profetizaron luego en una sola cuerda… ¡Qué demonio! Ellos no se asustaban de la República. Como si lo vieran… no iba a pasar nada. Es que aquí somos muy impresionables, y por cualquier contratiempo nos parece que se nos cae el Cielo encima. «Yo les aseguro a ustedes —decía Aparisi, puesta la mano sobre el pecho—, que no pasará nada, pero nada. Aquí no se tiene idea de lo que es el pueblo español… Yo respondo de él, me atrevo a responder con la cabeza, vaya… ». Moreno no vaticinaba; no hacía más que decir: «Por si vienen mal dadas, me voy mañana para Londres». Aquel ricacho soltero alardeaba de carecer en absoluto del sentimiento de la patria, y estaba tan extranjerizado que nada español le parecía bueno. Los autores dramáticos lo mismo que las comidas, los ferrocarriles lo mismo que las industrias menudas, todo le parecía de una inferioridad lamentable. Solía decir que aquí los tenderos no saben envolver en un papel una libra de cualquier cosa. «Compra usted algo, y después que le miden mal y le cobran caro, el envoltorio de papel que le dan a usted se le deshace por el camino. No hay que darle vueltas; somos una raza inhábil hasta no poder más». ...
En la línea 1454
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Te aseguro que pasé un rato… ¡ay qué rato! ¡Y tener que disimular en casa delante de ti! Aquella noche ibas tú al Real. Yo fui también; pero te juro que en mi vida he sentido, como en aquella noche, la tristeza agarrada a mi alma. Tú no te acordarás… No sabías nada. ...
En la línea 1894
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Como lo oyes. Aún no puedo decir lo que nos tocará a cada hermano. Lo que sí te aseguro es que me alegro de esto por ti, exclusivamente por ti. Luego te quejarás de la Providencia. Porque cuanto más aseguradas están las materialidades de la vida, más segura es la conservación del honor. La mitad de las deshonras que hay en la vida no son más que pobreza, chica, pobreza. Créete que ha venido Dios a vernos, y si ahora no nos portamos bien, merecemos que nos arrastren. ...
En la línea 3145
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Decidieron por fin establecerse en el Siglo de la calle Mayor, donde se encontraron bastantes personas conocidas. Rubín necesitaba algunos días para la aclimatación en nuevo local. Al principio cambiaba frecuentemente de mesa, bien porque el sitio era expuesto a las corrientes de aire, bien por ciertas vecindades un poco molestas. Una de las primeras noches, cuando aún no habían llegado los amigos, Rubín estaba solo en la mesa, y ponía su atención en dos grupos inmediatos a él. En ambos era vivo y animado el diálogo. En el de la derecha decían: «Hoy he hecho yo unas cincuenta arrobas a veinticinco reales. Pero está la plaza perdida. Los paletos van aprendiendo mucho. Hoy han dicho que no traen más escarola si no se la ponemos a diez». En el grupo de la izquierda, compuesto de tres individuos, oyó Rubín lo siguiente: «Te aseguro que yo admito la metempsícosis, según la entendían los egipcios y los caldeos». Comprendió Rubín que los de la derecha eran asentadores de víveres y los de la izquierda filósofos de café. En el del Siglo había una gran reunión de espiritistas, a la que concurría por aquella fecha Federico Ruiz. Viole Rubín, y se acercó a la tertulia, teniendo el gusto de discutir con los individuos más entusiastas de aquella secta. Entendía Juan Pablo que esto de ir corriéndola de mundo en mundo después que uno se muere es muy aceptable; pero lo del periespíritu no lo tragaba, ni la guasa de que vengan Sócrates y Cervantes a ponerse de cháchara con nosotros cuando nos place. Vamos; esto es para bobos. Uno de los más chiflados de la escuela se esforzaba en convencer a Rubín, tomando ese tonillo de unción y ese amaneramiento de cuello torcido y ojos bajos en que cae todo propagandista de doctrina religiosa, cualquiera que sea. Feijoo aparentaba creer, por darles cuerda y oírles desatinar. A aquel círculo iba Federico Ruiz siempre con prisa y con el tiempo tasado, porque a tal hora tenía que asistir a una junta para tratar de la erección del monumento a Jovellanos; después a otra para ocuparse del banquete que se había de dar a los pescadores de provincias que vendrían al Congreso de piscicultura. Hombre más atareado no se vio jamás en nuestro país, y como tenía tantas cosas en el caletre, para no olvidar muchas de ellas se veía obligado a apuntárselas con lápiz en los puños de la camisa. Cuando no tenía que ir a la Sociedad Económica a defender su voto particular como individuo de la comisión informadora de reformas sociales, iba al Fomento de las Ciencias a dar su conferencia sobre la utilidad de elevar a estudio serio el arte de la panificación. Entre col y col, Ruiz pasaba un rato con sus amigos los espiritistas, y les alentaba a organizarse, a establecerse, a alquilar un local, y sobre todo a fundar un órgano en la prensa. Nada adelantarían sin órgano. ...
En la línea 410
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –¡Ah! ¿Has aparecido ya? ¡No volverás a escaparte, yo te lo aseguro! Como el machacarte los huesos hasta hacértelos papilla pueda enseñarte algo, no nos harás esperar otra vez. ...
En la línea 981
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –¿Qué muchacho? Dejaos de mentiras, señor, ermitaño, y no tratéis de engañarme, que no estoy de humor para sufrirlo. Cerca de aquí he apresado a los bellacos que me lo robaron, y les he hecho confesar. Me han dicho que se había escapado otra vez y que le habían seguido hasta la puerta de esta choza. Me enseñaron sus mismas huellas. No os detengáis más, porque os aseguro que si no me lo entregáis… ¿Dónde está? ...
En la línea 955
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –Y es mejor que sean unos brutos que no unos holgazanes, como, por ejemplo, ese zanguango de Mauricio, que te tiene, yo no sé por qué, sorbido el seso… Porque según mis informes, y son de buena tinta, te lo aseguro, maldito si el muy bausán está de veras enamorado de ti… ...
En la línea 1957
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –¡Oh, si pudiesen verme por dentro, Víctor, te aseguro que no dirían tal cosa! ...
En la línea 1961
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –Pues yo te aseguro, Víctor… ...
En la línea 1350
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —Ese hombre es capaz de todo, amigos míos —dijo un tercero-. Les aseguro que es un hijo del compadre Belcebú. ...
En la línea 2682
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Siempre será usted el mismo, señor profesor -respondió el capitán Nemo en un tono irónico-. No ve usted más que impedimentos y obstáculos. Pues yo le aseguro que el Nautilus no sólo se liberará, sino que incluso irá aún más lejos. ...
En la línea 67
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — ¿Lo ignoras? Te aseguro que no volvería a hacerlo. ...
En la línea 133
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — Pues antes de morirme - dijo -, me desayunaré. Y seguiría comiendo aunque luego tuviesen que ahorcarme en esta horca. No me importan los temblores que tengo, te lo aseguro. ...
En la línea 376
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — Por esta razón, mi padre no se opuso a que yo empezase a trabajar. Así, pues, tomé el oficio que ahora tengo, y que también era el suyo, aunque nunca lo hubiese practicado. Y trabajé bastante, Pip, te lo aseguro. Al cabo de algún tiempo, ya estuve en situación de mantenerle, y continué manteniéndole hasta que se murió de un ataque de perlesía. Y tuve la intención de hacer grabar sobre su tumba: «Acuérdate, lector, de que tenía muy buen corazón.» ...
En la línea 412
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — Yo, en cambio, no tengo buena cabeza. Por lo menos, Pip, y quiero hablarte con sinceridad, mi pobre madre era exactamente igual. Pasó toda su vida trabajando, hecha una esclava, matándose verdaderamente y sin lograr jamás la tranquilidad en su vida terrestre. Por eso yo temo mucho desencaminarme y no cumplir con mis deberes con respecto a una mujer, lo que tal vez ocurriría si tomara yo el mando de la casa, pues entonces, posiblemente, mi mujer y yo seguiríamos un camino equivocado, y eso no me proporcionaría ninguna ventaja. Créeme que con toda mi alma desearía mandar yo en esta casa, Pip; te aseguro que entonces no habrías de temer a «Thickler»; me gustaría mucho librarte de él, pero así es la vida, Pip, y espero que tú no harás mucho caso de esos pequeños percances. ...
En la línea 141
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑No es a Catalina Ivanovna a quien temo ‑balbuceaba, en medio de su inquietud‑. No es la perspectiva de los tirones de pelo lo que me inquieta. ¿Qué es un tirón de pelos? Nada absolutamente. No le quepa duda de que no es nada. Hasta prefiero que me dé unos cuantos tirones. No, no es eso lo que temo. Lo que me da miedo es su mirada… , sí, sus ojos… Y también las manchas rojas de sus mejillas. Y su jadeo… ¿Ha observado cómo respiran estos enfermos cuando los conmueve una emoción violenta… ? También me inquieta la idea de que voy a encontrar llorando a los niños, pues si Sonia no les ha dado de comer, no sé… , yo no sé cómo habrán podido… , no sé, no sé… Pero los golpes no me dan miedo… Le aseguro, señor, que los golpes no sólo no me hacen daño, sino que me proporcionan un placer… No podría pasar sin ellos. Lo mejor es que me pegue… Así se desahoga… Sí, prefiero que me pegue… Hemos llegado… Edificio Kozel… Kozel es un cerrajero alemán, un hombre rico… Lléveme a mi habitación. ...
En la línea 348
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑El caballo bayo ‑dice a grandes voces‑ se lo llevó hace poco Mathiev, y esta bestezuela es una verdadera pesadilla para mí. Me gusta pegarle, palabra de honor. No se gana el pienso que se come. ¡Hala, subid! lo haré galopar, os aseguro que lo haré galopar. ...
En la línea 1090
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Te aseguro, mi fraternal amigo, que era esto lo que más me interesaba. Pues es preciso convertirte en lo que se llama un hombre. Empecemos por arriba. ¿Ves esta gorra? ‑preguntó sacando del paquete una bastante bonita, pero ordinaria y que no debía de haberle costado mucho‑. Permíteme que te la pruebe. ...
En la línea 1134
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Ha pasado su vida vegetando como jefe de correos en una pequeña población. Tiene una modesta remuneración y ha cumplido ya los sesenta y cinco. No vale la pena hablar de él, aunque te aseguro que lo aprecio. También vendrá Porfirio Simonovitch, juez de instrucción y antiguo alumno de la Escuela de Derecho. Creo que tú lo conoces. ...
En la línea 343
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... —Nada hay de eso. Desde Berlín tenía las orejas atiborradas de ese “Ja wohl!” constantemente repetido de un modo tan antipático. Al encontrarles en la avenida aquel “Ja wohl!” no sé por qué me vino a la memoria y tuvo el don de crisparme los nervios. Además, la baronesa, a quien he encontrado ya tres veces, tiene la costumbre de andar directamente hacia mí como si yo fuera un gusano al que se quiere aplastar con el pie; convenga conmigo en que yo puedo tener también mi amor propio. Me descubrí, diciendo muy cortésmente —le aseguro a usted que cortésmente—: “Madame, j'ai l'honneur d'étre votre esclave”. Cuando el barón se volvió, diciendo “Hein!”, me sentí incitado a gritar inmediatamente: “Ja wohl!”. Lancé dos veces esta exclamación, la primera con mi voz ordinaria y la segunda con toda la fuerza de mis pulmones. Eso es todo. ...
En la línea 740
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Pues yo -recalcó Pilar con su insistencia de enfermo lúcido-, aseguro que lo que es ella… ella… a él no le he visto, que si le viese, sabría… Pero ella… cada suspiro le oí… y esos no son por Miranda. Está a veces tan pensativa.. aunque otras se alegra y ríe, y es una chiquilla… ...
En la línea 818
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Ej… ej… te aseguro que fue un chasco famoso… -continuó Pilar calmándose-. A la Noveldita le vendrían de perlas los cientos de miles de francos que el padre reunió para el hijo… pero ¡dicen que no le gustan las mujeres! ...

la Ortografía es divertida
Errores Ortográficos típicos con la palabra Aseguro
Cómo se escribe aseguro o haseguro?
Cómo se escribe aseguro o asegurro?
Cómo se escribe aseguro o azeguro?
Cómo se escribe aseguro o asejuro?
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