Cual es errónea Soberbio o Soberrbio?
La palabra correcta es Soberbio. Sin Embargo Soberrbio se trata de un error ortográfico.
La falta ortográfica detectada en la palabra soberrbio es que se ha eliminado o se ha añadido la letra r a la palabra soberbio
Errores Ortográficos típicos con la palabra Soberbio
Cómo se escribe soberbio o soberrbio?
Cómo se escribe soberbio o zoberbio?
Cómo se escribe soberbio o sovervio?

la Ortografía es divertida
Algunas Frases de libros en las que aparece soberbio
La palabra soberbio puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 4697
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... H acía un clara de luna soberbio. ...
En la línea 6853
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... El mosquetero encontró un soberbio caballo andaluz, negro como el jade, de belfos de fuego, y patas fi nas y elegantes, que tenía seis años. ...
En la línea 6959
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Al mismo tiempo Aramis apareció por la otra esquina de la calle montado en un soberbio corcel inglés; Bazin lo seguía en un caballo ruano, llevando atado un vigoroso mecklemburgués: era la montura de D'Artagnan. ...
En la línea 6962
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Tenéis un soberbio caballo, querido Porthos. ...
En la línea 1839
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... He oído calumniar a Wellington en el mismo soberbio teatro de sus triunfos; pero nunca por los soldados viejos de Aragón y de Asturias, que le ayudaron a vencer a los franceses en Salamanca y en los Pirineos. ...
En la línea 3847
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Las aguas son obscuras, sosegadas y profundas, sin bajíos ni arenas; de suerte que el barco de guerra más soberbio puede surgir a tiro de piedra de los muros de la ciudad sin averiarse la quilla. ...
En la línea 6658
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Es verdad que los oficiales de la Guardia real de Rusia, especialmente los de los tres hermosos regimientos llamados _Priberjensky_, _Simeonsky_ y _Finlansky polks_, pueden, en casi todos los puntos, entrar sin miedo en comparación con la flor del ejército británico; pero es de recordar que la oficialidad de esos regimientos la forman los más selectos individuos de la nobleza eslavona, jóvenes escogidos expresamente por sus prendas personales y por la superioridad de sus dotes intelectuales, mientras que, entre los jóvenes y rubios anglo-sajones a la sazón reunidos junto a mí, no había quizás uno solo de descendencia noble ni de nombre encumbrado y soberbio, y lejos, por cierto, de haberlos escogido para halagar el orgullo y aumentar la pompa de un déspota, habíanlos sacado indistintamente de una masa de ardientes aspirantes a la gloria militar, y enviádolos, en servicio de su país, a una colonia remota e insalubre. ...
En la línea 76
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Mas serlo has mío, si al soberbio moro y cita fiero domas, que hoy nos llama iguales en amor con mal suceso. ...
En la línea 981
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Si os las puedo pagar en haceros vengado de algún soberbio que os haya fecho algún agravio, sabed que mi oficio no es otro sino valer a los que poco pueden, y vengar a los que reciben tuertos, y castigar alevosías. ...
En la línea 1047
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Don Quijote no se curaba de las piedras; antes, discurriendo a todas partes, decía: -¿Adónde estás, soberbio Alifanfuón? Vente a mí; que un caballero solo soy, que desea, de solo a solo, probar tus fuerzas y quitarte la vida, en pena de la que das al valeroso Pentapolín Garamanta. ...
En la línea 3767
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... DEL CAPRICHOSO, DISCRETÍSIMO ACADÉMICO DE LA ARGAMASILLA, EN LOOR DE ROCINANTE, CABALLO DE DON QUIJOTE DE LA MANCHA Soneto En el soberbio trono diamantino que con sangrientas plantas huella Marte, frenético, el Manchego su estandarte tremola con esfuerzo peregrino. ...
En la línea 744
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... 1 de junio.- Echamos el ancla en la hermosa bahía donde se halla el Puerto Desolación. Comienza el invierno y nunca he visto paisaje más triste y sombrío. El follaje del bosque es tan oscuro, que parece negro, y lo que no está negro blanquea por la nieve que lo cubre, distinguiéndose sólo confusamente a través de una atmósfera brumosa y fría. Por fortuna nuestra hace un tiempo magnífico dos días seguidos. En uno de éstos presenta un soberbio espectáculo el monte Sarmiento, montaña bastante distante y que se eleva a 6.800 pies. Una de las cosas que más me sorprendió en la Tierra del Fuego es la escasa elevación aparente de las montañas realmente muy altas. ...
En la línea 916
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... tas huertas son admirables; en todas hay melocotoneros en flor; veo también palmeras en dos o tres puntos; son estos árboles magníficos y harán un efecto soberbio cuando se les vea en grandes grupos en los desiertos del Asia o de África ...
En la línea 1171
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... ta cadena tan alta y complicada tiene un soberbio aspecto de antigüedad, pero es inútil lo mismo para el hombre que para los animales. granito tiene un atractivo especial para el geólogo ...
En la línea 1240
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... serva el centinela, a media noche, algo parecido a una gran estrella que a cada instante aumenta de tamaño, y a las tres de la mañana presenciamos el más soberbio espectáculo ...
En la línea 6893
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... La madre estaba sentada al pie del farol, en el pedestal de la columna de hierro; un pañuelo muy sucio en forma de látigo, atado con un soberbio nudo por el medio, era el zurriago que representaba allí el poder coercitivo. ...
En la línea 7950
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Ana vio aparecer debajo del arco de la calle del Pan, que une la plaza de este nombre con la Nueva, la arrogante figura de don Álvaro Mesía, jinete en soberbio caballo blanco, de reluciente piel, crin abundante y ondeada, cuello grueso, poderosa cerviz, cola larga y espesa. ...
En la línea 15810
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Media hora después Frígilis tomaba el desquite matando un soberbio pato marino. ...
En la línea 1594
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Vaya… y con pieles, un abrigo soberbio. Le caía tan bien… que… ...
En la línea 2039
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... La copa aquella estaba en la sala de doña Lupe; mas no se encendía nunca. Maximiliano sabía su procedencia, así como la de un bargueño y un armario soberbio que en la alcoba estaban. La mesa en que el estudiante escribía entró en la casa de la misma manera, y la vajilla buena que se usaba en ciertos días fue adquirida por la quinta parte de su valor, en pago de un pico que adeudaba una amiga íntima. Doña Silvia había hecho el negocio, que doña Lupe no se atreviera a tanto. Un centro de plata, dos bandejas del mismo metal y una tetera que la señora mostraba con orgullo, habían ido a la casa empeñadas también por una amiga íntima y allí se quedaron por insolvencia. Maximiliano se había enterado de muchos pormenores concernientes a los manejos de su tía. Las alhajas, vestidos de señora, encajes y mantones de Manila que pasaban a ser suyos, tras largo cautiverio, vendíalos por conducto de una corredora llamada Mauricia la Dura. Esta iba a la casa con frecuencia en otros tiempos; pero ya apenas corría, y doña Lupe la echaba muy de menos, porque aunque era muy alborotada y disoluta, cumplía siempre bien. Asimismo había podido observar Maximiliano en su propia casa lo implacable que era su tía con los deudores, y de este conocimiento vino el inspirado juicio que formuló de esta manera: «Si me caso con Fortunata y si la suerte nos trae escaseces, antes pediremos limosna por las calles que pedir a mi tía un préstamo de dos pesetas… Mientras más amigos, más claros». ...
En la línea 3255
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Esta última queja puso al señorito de Santa Cruz un tanto pensativo y desconcertado. No desconocía él la situación poco airosa en que estaba ante Jacinta, cuya grandeza moral se elevaba ante sus ojos para darle la medida de su pequeñez. Era muy soberbio, y el amor propio descollaba en él sobre la conciencia y sobre los sentimientos todos; de manera que nada le molestaba tanto como verse y reconocerse inferior a su mujer. Cuando, media hora antes, prometió confesar sus faltas, hízolo movido de orgullo, para engalanarse con la sinceridad, a la manera del fatuo que se da tono con una cruz. La confesión de la culpa ennoblece siempre, y como demasiado sabía él que todo lo noble hallaba eco en el gran corazón de Jacinta, se dijo: «aquí me viene bien un rasgo». Pero el momento de la confesión se acercaba, y el pecador estaba algo confuso, sin saber cómo iba a salir de ella. Lo que él quería era quedar bien, remontarse hasta su mujer, y superarla si era posible, presentando sus faltas como méritos, y retocando toda la historia de modo que pareciese blanco y hasta noble lo que con los datos sueltos del botón y el cabello era negro y deshonroso. No tenía que calentarse mucho los sesos para salir del paso, porque para tales escamoteos tenía su entendimiento una aptitud particular. Su imaginación despiertísima se pintaba sola para hacer pasar de un cubilete a otro las ideas. Lo que él no podía sufrir era que se le tuviese por hombre vulgar, por uno de tantos. Hasta las acciones más triviales y comunes, si eran suyas, quería que pasasen por actos deliberadamente admirables y que en nada se parecían a lo que hace todo el mundo. Rápidamente, con aquella presteza de juicio del artista improvisador, hizo su composición, y allá te van las confidencias… Jacinta se había de quedar tamañita. Ya vería ella qué marido tenía, qué ser superior, qué persona tan extraordinaria. Hay una moral gruesa, la que comprende todo el mundo, incluso los niños y las mujeres. Hay otra moral fina, exquisita, inapreciable para el vulgo: es la que sólo pueden gustar los paladares muy sensibles… Vamos allá. ...
En la línea 5094
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Por su culpa, por su culpa; hay que añadir eso. Ser desgraciado y no volver los ojos a Dios es lo último que me quedaba que ver. Eso es, bruto, encenágate más; hazte más materialista y más gozón, a ver si te sale la felicidad… Eres un soberbio, un tonto… Mira, sobrino, me voy, porque si no me voy te pego con tu propio bastón. ...
En la línea 2746
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... El Nautilus, por temor a encallar, se detuvo a unos tres cables de un banco de arena dominado por un soberbio conglomerado de rocas. Se lanzó el bote al mar y embarcamos el capitán, dos de sus hombres, portadores de los instrumentos, Conseil y yo. Eran las diez de la mañana. No había visto a Ned Land. Sin duda, el canadiense no quería aceptar el error de su predicción sobre nuestra marcha al Polo Sur. Unos cuantos golpes de remo condujeron al bote hasta la orilla, donde encalló en la arena. ...
En la línea 2889
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Sí, ¡mil diantres! -replicó Ned Land-. ¡Es soberbio! Forzoso me es admitirlo, mal que me pese. Nunca se ha visto nada igual. Pero este espectáculo puede costarnos caro. Y, por decirlo todo, creo que estamos viendo cosas que Dios ha querido prohibir al ojo humano. ...
En la línea 322
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Y el buen muchacho se metió el reloj en el bolsillo con soberbio ademán. ...
En la línea 794
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... El desarrollo panorámico de las islas era soberbio. Inmensos bosques de palmeras asiáticas, arecas, bambúes, moscadas, tecks, mimosas gigantescas, helechos arborescentes cubrían el primer plano del país, perfilándose atrás los elegantes contornos de las montañas. Sobre la costa pululaban a millares esas preciosas salanganas, cuyos nidos comestibles son un manjar muy apetitoso en el Celeste Imperio. Pero todo este espectáculo variado, ofrecido a las miradas por el grupo de las Andaman, paso pronto, y el 'Rangoon' se dirigió con rapidez hacia el estrecho de Malaca, que debía darle acceso a los mares de la China. ...
En la línea 829
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... La isla de Singapore no es grande ni de imponente aspecto. Carece de montañas y, por consiguiente, de perfiles, pero en su pequeñez es encantadora. Es un parque cortado por hermosas carreteras. Un bonito coche, tirado por esos elegantes caballos importados de Nueva Zelanda, transportó a mistress Aouida y a Phileas Fogg al centro de unos grupos de palmeras de brillante hoja y de esos árboles que producen el clavo de especia fon nado con el capullo mismo de la flor entreabierta. Allí, los setos de arbustos de pimienta, reemplazaban las cambroneras de las cainpiñas europeas; los saguteros, los grandes helechos con su soberbio follaje, variaban el aspecto de aquella región tropical; los árboles de moscada con sus barnizadas hojas saturaban el aire con penetrantes perfumes. Los monos en tropeles, que ostentaban su viveza y sus muecas, no faltaban en los bosques, ni los tigres en los juncales. A quien se asombre de que en tan pequeña isla no hayan sido destruidos esos terribles carnívoros, les responderemos que vienen de Malaca atravesando el estrecho a nado. ...
Reglas relacionadas con los errores de r
Las Reglas Ortográficas de la R y la RR
Entre vocales, se escribe r cuando su sonido es suave, y rr, cuando es fuerte aunque sea una palabra derivada o compuesta que en su forma simple lleve r inicial. Por ejemplo: ligeras, horrores, antirreglamentario.
En castellano no es posible usar más de dos r
Mira que burrada ortográfica hemos encontrado con la letra r

El Español es una gran familia
Más información sobre la palabra Soberbio en internet
Soberbio en la RAE.
Soberbio en Word Reference.
Soberbio en la wikipedia.
Sinonimos de Soberbio.
Palabras parecidas a soberbio
La palabra darme
La palabra llero
La palabra clavo
La palabra insultado
La palabra superiores
La palabra escuchad
La palabra respon
Webs amigas:
Becas de Ciclos Formativos en País Vasco . VPO en Logrono . Sucursales de Bancos . - Hotel en Merida