Cual es errónea Semillas o Semiyas?
La palabra correcta es Semillas. Sin Embargo Semiyas se trata de un error ortográfico.
La Palabra semiyas es una error ortográfica de la palabra semillas en la que se ha cambiado la letra u por la ü o viceversa, esto es falta o sobra la diéresis sobre una de sus vocales u de la palabra correcta que es semillas
Algunas Frases de libros en las que aparece semillas
La palabra semillas puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 534
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Las mujeres valían más que los hombres: secas, negras, angulosas, con unos pantalones varoniles bajo las faldas, doblábanse el día entero para escardar el trigo o arrancar las semillas. A veces, cuando no los vigilaban de cerca, apoderábase de ellos la indolencia de raza, el deseo de permanecer inmóviles, mirando el horizonte, sin ver nada ni pensar en nada. Pero así que presentían la proximidad del aperador, corría la voz de alarma en aquel _caló_ que era su única fuerza de resistencia, lo que les aislaba de la animadversión de los compañeros de trabajo. ...
En la línea 403
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... crecen en las islas de la desembocadura del Paraná, y que provienen de las semillas transportadas allí por las aguas del río. ...
En la línea 1692
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... 3 de mayo.- Desde Quilimari a Conchalec se hace el país cada vez más estéril; apenas si hay en los valles bastante agua para unos cuantos riegos; las mesetas intermedias están tan completamente peladas que ni una cabra encontraría en ellas alimento. primavera, después de las lluvias del invierno, crece muy deprisa una hierba, y entonces se hacen bajar de la cordillera algunos rebaños para que la rocen. curioso ver cómo las semillas de la hierba y de las demás plantas parecen habituarse a la cantidad de lluvia que cae en las diferentes regiones de la costa. chaparrón en el norte de Copiapó produce tanto efecto como dos en Guasco y como tres o cuatro en el distrito que atravesamos. invierno lo bastante seco para dificultar algo los pastos en Valparaiso, produciría en Guasco la abundancia más extraordinaria ...
En la línea 2207
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... s tempestades de viento son muy raras en este archipiélago, por consiguiente, ni los pájaros, ni los insectos, ni las semillas pueden ser transportadas de unas islas a otras. ...
En la línea 2490
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... rias especies de pájaros gigantescos, pertenecientes a la familia de los deinornis, parecen haber reemplazado aquí a los mamíferos, como todavía los reemplazan los reptiles en el archipiélago de las Galápagos. dice que el ratón común de Noruega ha destruido en dos años al de Nueva-Zelanda en todo el norte de la isla. muchos puntos he encontrado varias especies de plantas que, lo mismo que los ratones, he conocido como compatriotas. puerro ha invadido distritos enteros; indudablemente produjo no pocas dificultades, cuando por gran favor lo trajo aquí un barco francés. bardana común está también muy extendida y será siempre testimonio dé la picardía de un inglés que trajo sus semillas en vez de las del tabaco. ...
En la línea 8792
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Buscó, y sobre una mecedora encontró un guante de seda morada entre las semillas esparcidas y mezcladas sobre la paja y por el suelo. ...
En la línea 8795
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Guardó el guante en un bolsillo, recogió las semillas que no había llevado el viento, y con gran cuidado volvió a escoger y separar los granos. ...
En la línea 8801
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —Oye, tú, buena pécora, ¿qué demonio de obispo entra aquí por la noche a destrozarme las semillas?. ...
En la línea 8803
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —Digo que ayer me retiré yo de la huerta cerca del obscurecer, que dejé allá dentro unas semillas envueltas en un papel. ...
En la línea 1289
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Así, llegamos muy sobrecargados a la canoa. Pero Ned Land no se hallaba todavía satisfecho con las provisiones. Le favoreció la suerte entonces, ya que en el momento en que iba a embarcar vio varios árboles, de unos veinticinco a treinta pies de altura, pertenecientes a la familia de las palmas. Estos árboles, tan preciosos como el artocarpo, son considerados justamente como uno de los más útiles productos de Malasia. Eran sagús, vegetales silvestres que se reproducen, como los morales, por sus retoños y sus semillas. ...
En la línea 444
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... Eso pensé muy temprano a la mañana siguiente de mi llegada. En la noche anterior, en cuanto llegué, me mandó directamente a acostarme en una buhardilla bajo el tejado, que tenía tan poca altura en el lugar en que estaba situada la cama, que sin dificultad alguna pude contar las tejas, que se hallaban a un pie de distancia de mis ojos. Aquella misma mañana, muy temprano, descubrí una singular afinidad entre las semillas y los pantalones de pana. El señor Pumblechook los llevaba, y lo mismo le ocurría al empleado de la tienda; además, en aquel lugar se advertía cierto aroma y una atmósfera especial que concordaba perfectamente con la pana, así como en la naturaleza de las semillas se advertía cierta afinidad con aquel tejido, aunque yo no podía descubrir la razón de que se complementasen ambas cosas. La misma oportunidad me sirvió para observar qua el señor Pumblechook dirigía, en apariencia, su negocio mirando a través de la calle al guarnicionero, el cual realizaba sus operaciones comerciales con los ojos fijos en el taller de coches, cuyo dueño se ganaba la vida, al parecer, con las manos metidas en los bolsillos y contemplando al panadero, quien, a su vez, se cruzaba de brazos sin dejar de mirar al abacero, el cual permanecía en la puerta y bostezaba sin apartar la mirada del farmacéutico. El relojero estaba siempre inclinado sobre su mesa, con una lupa en el ojo y sin cesar vigilado por un grupo de gente de blusa que le miraba a través del cristal de la tienda. Éste parecía ser la única persona en la calle Alta cuyo trabajo absorbiese toda su atención. ...
En la línea 444
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... Eso pensé muy temprano a la mañana siguiente de mi llegada. En la noche anterior, en cuanto llegué, me mandó directamente a acostarme en una buhardilla bajo el tejado, que tenía tan poca altura en el lugar en que estaba situada la cama, que sin dificultad alguna pude contar las tejas, que se hallaban a un pie de distancia de mis ojos. Aquella misma mañana, muy temprano, descubrí una singular afinidad entre las semillas y los pantalones de pana. El señor Pumblechook los llevaba, y lo mismo le ocurría al empleado de la tienda; además, en aquel lugar se advertía cierto aroma y una atmósfera especial que concordaba perfectamente con la pana, así como en la naturaleza de las semillas se advertía cierta afinidad con aquel tejido, aunque yo no podía descubrir la razón de que se complementasen ambas cosas. La misma oportunidad me sirvió para observar qua el señor Pumblechook dirigía, en apariencia, su negocio mirando a través de la calle al guarnicionero, el cual realizaba sus operaciones comerciales con los ojos fijos en el taller de coches, cuyo dueño se ganaba la vida, al parecer, con las manos metidas en los bolsillos y contemplando al panadero, quien, a su vez, se cruzaba de brazos sin dejar de mirar al abacero, el cual permanecía en la puerta y bostezaba sin apartar la mirada del farmacéutico. El relojero estaba siempre inclinado sobre su mesa, con una lupa en el ojo y sin cesar vigilado por un grupo de gente de blusa que le miraba a través del cristal de la tienda. Éste parecía ser la única persona en la calle Alta cuyo trabajo absorbiese toda su atención. ...
En la línea 622
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... Pero cuando vi que Joe abría sus azules ojos y miraba a todos lados con el mayor asombro, los remordimientos se apoderaron de mí; pero eso tan sólo ocurría mientras le miraba a él y no cuando fijaba mi vista en los demás. Con respecto a Joe, y tan sólo al pensar en él, me consideraba a mí mismo un monstruo en tanto que los tres discutían las ventajas que podría reportarme el favor y el conocimiento de la señorita Havisham. No tenían la menor duda de que ésta «haría algo» por mí; sus dudas se referían tan sólo a la manera de hacer este «algo». Mi hermana aseguraba que recibiría dinero. El señor Pumblechook creía, más bien, que como premio se me pondría de aprendiz en algún comercio agradable, por ejemplo en el de cereales y semillas. En cuanto a Joe, discrepó de los dos al sugerir que quizá me regalara uno de los perros que se pelearon por las costillas de ternera. ...
En la línea 972
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... Y así, gradualmente, volvimos a conversar de asuntos corrientes y emprendimos el camino de regreso. Tengo razón para creer que el intelecto de Joe se aguzó gracias a la visita que acababa de hacer y que en nuestro camino hacia casa del tío Pumblechook inventó una sutil estratagema. De ello me convencí por lo que ocurrió en la sala del señor Pumblechook, en donde, al presentarnos, mi hermana estaba conferenciando con aquel detestado comerciante en granos y semillas. ...
Vaya error ortográfico ¡¡¡¡
Reglas relacionadas con los errores de ll;y
Las Reglas Ortográficas de la LL y la Y
Se escribe LL:
Se escribe ll en las palabras que terminan en -illo, -illa. Por ejemplo: librillo, ventanilla.
Las Reglas Ortográficas de la Y:
Se escriben con y algunos tiempos y personas de los verbos cuyos infinitivos terminan en -uir:
Presente del Modo Indicativo
Ejemplos: construyo, influyes, huyo.
Excepciones: Nunca se escriben con y la primera y segunda personas del plural: huimos, construís, influimos.
Modo Imperativo
Ejemplo: construye, influye, influyamos, construya
Tercera persona del singular y del plural del pretérito indefinido.
Ejemplos: influyó, influyeron, construyó, construyeron
Modo subjuntivo.
Ejemplos: influya, construyera, influyere
Se escriben con y algunas formas de los verbos caer, leer, oír.
Ejemplos: cayó, leyeras, oyes

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Errores Ortográficos típicos con la palabra Semillas
Cómo se escribe semillas o zemillaz?
Cómo se escribe semillas o semiyas?
Más información sobre la palabra Semillas en internet
Semillas en la RAE.
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Semillas en la wikipedia.
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