Cual es errónea Robos o Rrobos?
La palabra correcta es Robos. Sin Embargo Rrobos se trata de un error ortográfico.
La falta ortográfica detectada en la palabra rrobos es que se ha eliminado o se ha añadido la letra r a la palabra robos
Más información sobre la palabra Robos en internet
Robos en la RAE.
Robos en Word Reference.
Robos en la wikipedia.
Sinonimos de Robos.
Errores Ortográficos típicos con la palabra Robos
Cómo se escribe robos o rrobos?
Cómo se escribe robos o roboz?
Cómo se escribe robos o rovos?
Algunas Frases de libros en las que aparece robos
La palabra robos puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 1508
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Has de saber, sin embargo, que muchas gentes de países extranjeros lamentan las tinieblas en que yace España, y las crueldades, robos y muertes que la afean. ...
En la línea 1511
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Hablas de robos, crueldades y muertes; pero es que hay demasiados _Busné_, hermano; si no hubiera _Busné_, no habría ni robos ni muertes. ...
En la línea 1511
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Hablas de robos, crueldades y muertes; pero es que hay demasiados _Busné_, hermano; si no hubiera _Busné_, no habría ni robos ni muertes. ...
En la línea 1841
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... A propósito de picadores: un día, poco después de mi llegada a Madrid, estuve un par de horas callejeando, en viaje de exploración, por un barrio famoso a causa de los robos y muertes que en él se cometían, y, al sentirme cansado, entré en un tabernucho a refrigerarme. ...
En la línea 522
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Durante los seis meses últimos he tenido ocasión de estudiar el carácter de los habitantes de estas provincias. Los gauchos o campesinos son muy superiores a los habitantes de la ciudad. Invariablemente, el gaucho es muy servicial, muy cortés, muy hospitalario; nunca he visto un ejemplo de grosería o de inhospitalidad Lleno de modestia cuando habla de sí mismo o de su país, al mismo tiempo es atrevido y valiente. Por otra parte, siempre se oye hablar de robos y homicidios; la costumbre de llevar cuchillo es la principal causa de estos últimos. Es deplorable pensar en el número de muertes causadas por insignificantes disputas. Cada uno de los combatientes trata de tocar a su adversario en la cara, de cortarle la nariz o de arrancarle los ojos; prueba de ello, las horribles cicatrices que casi todos llevan. Los robos provienen naturalmente de las arraigadas costumbres de jugar y beber de los gauchos y de su indolencia suma. Una vez pregunté en Mercedes a dos hombres, con quienes me encontré, por qué no trabajaban. «Los días son demasiado largos», me respondió el uno; «soy demasiado pobre», me contestó el otro. Hay siempre un número de caballos tan grande y tal profusión de alimentos, que no se siente la necesidad de industria. Además, es incalculable el número de los días feriados; por último, una empresa no tiene algunas probabilidades de buen éxito sino comenzándola en luna creciente; de suerte que estas dos causas hacen perder la mitad del mes. Nada hay menos eficaz que la policía y la justicia. Si un hombre pobre comete un homicidio, se le encarcela y hasta quizá se le fusila; pero si es rico y tiene amigos, puede contar con que el asunto no tendrá ninguna mala consecuencia para él. Es de advertir que la mayoría de los habitantes respetables del país ayudan invariablemente a los homicidas a escaparse; parecen pensar que el asesino ha cometido un delito contra el gobierno y no un crimen contra la sociedad. Un viajero no tiene otra protección sino sus armas de fuego, y el hábito constante de llevarlas es lo único que impide mayor frecuencia en los robos. ...
En la línea 522
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Durante los seis meses últimos he tenido ocasión de estudiar el carácter de los habitantes de estas provincias. Los gauchos o campesinos son muy superiores a los habitantes de la ciudad. Invariablemente, el gaucho es muy servicial, muy cortés, muy hospitalario; nunca he visto un ejemplo de grosería o de inhospitalidad Lleno de modestia cuando habla de sí mismo o de su país, al mismo tiempo es atrevido y valiente. Por otra parte, siempre se oye hablar de robos y homicidios; la costumbre de llevar cuchillo es la principal causa de estos últimos. Es deplorable pensar en el número de muertes causadas por insignificantes disputas. Cada uno de los combatientes trata de tocar a su adversario en la cara, de cortarle la nariz o de arrancarle los ojos; prueba de ello, las horribles cicatrices que casi todos llevan. Los robos provienen naturalmente de las arraigadas costumbres de jugar y beber de los gauchos y de su indolencia suma. Una vez pregunté en Mercedes a dos hombres, con quienes me encontré, por qué no trabajaban. «Los días son demasiado largos», me respondió el uno; «soy demasiado pobre», me contestó el otro. Hay siempre un número de caballos tan grande y tal profusión de alimentos, que no se siente la necesidad de industria. Además, es incalculable el número de los días feriados; por último, una empresa no tiene algunas probabilidades de buen éxito sino comenzándola en luna creciente; de suerte que estas dos causas hacen perder la mitad del mes. Nada hay menos eficaz que la policía y la justicia. Si un hombre pobre comete un homicidio, se le encarcela y hasta quizá se le fusila; pero si es rico y tiene amigos, puede contar con que el asunto no tendrá ninguna mala consecuencia para él. Es de advertir que la mayoría de los habitantes respetables del país ayudan invariablemente a los homicidas a escaparse; parecen pensar que el asesino ha cometido un delito contra el gobierno y no un crimen contra la sociedad. Un viajero no tiene otra protección sino sus armas de fuego, y el hábito constante de llevarlas es lo único que impide mayor frecuencia en los robos. ...
En la línea 1917
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... viaron a los ladrones a Arequipa, capital de la provincia, pero situada a 200 leguas de distancia; las autoridades de la capital estimaron que era deplorable encarcelar a unos obreros tan útiles y que sabían hacer tantas clases de muebles, y los dejaron, por tanto, en libertad. ۰ose pronto lo ocurrido y no faltaron nuevos robos en las iglesias, pero sin que se recuperasen los vasos sagrados ...
En la línea 2678
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... ta cruel medida se hizo inevitable, como único medio de poner fin a una tremenda serie de robos, incendios y asesinatos cometidos por los negros y que, tarde o temprano, hubiesen acarreado su exterminio completo ...
En la línea 1385
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... «Duro con los grandes, dulce con los humildes.» Y para mantener dicha máxima derramó la sangre de sus allegados cuando fue necesario. En varias ocasiones ahorcó o decapitó a gobernadores suyos, por haber imitado la mala conducta de los señores desposeídos, abrumando al pueblo con injusticias y robos. ...
Reglas relacionadas con los errores de r
Las Reglas Ortográficas de la R y la RR
Entre vocales, se escribe r cuando su sonido es suave, y rr, cuando es fuerte aunque sea una palabra derivada o compuesta que en su forma simple lleve r inicial. Por ejemplo: ligeras, horrores, antirreglamentario.
En castellano no es posible usar más de dos r
Mira que burrada ortográfica hemos encontrado con la letra r

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