Cual es errónea Poseedores o Poseedorres?
La palabra correcta es Poseedores. Sin Embargo Poseedorres se trata de un error ortográfico.
La falta ortográfica detectada en la palabra poseedorres es que se ha eliminado o se ha añadido la letra r a la palabra poseedores
Más información sobre la palabra Poseedores en internet
Poseedores en la RAE.
Poseedores en Word Reference.
Poseedores en la wikipedia.
Sinonimos de Poseedores.
Errores Ortográficos típicos con la palabra Poseedores
Cómo se escribe poseedores o poseedorres?
Cómo se escribe poseedores o pozeedorez?

la Ortografía es divertida
Reglas relacionadas con los errores de r
Las Reglas Ortográficas de la R y la RR
Entre vocales, se escribe r cuando su sonido es suave, y rr, cuando es fuerte aunque sea una palabra derivada o compuesta que en su forma simple lleve r inicial. Por ejemplo: ligeras, horrores, antirreglamentario.
En castellano no es posible usar más de dos r
Mira que burrada ortográfica hemos encontrado con la letra r

El Español es una gran familia
Algunas Frases de libros en las que aparece poseedores
La palabra poseedores puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 331
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Aquí todos están convencidos de que esa es la más justa de las guerras, porque va dirigida contra los salvajes. ¿Quién podría creer que se cometan tantas atrocidades en un país cristiano y civilizado? Se perdona a los niños, a los cuales se vende o se da para hacerlos criados domésticos, o más bien esclavos, aunque sólo por el tiempo que sus poseedores puedan persuadirles de que son esclavos. Pero creo, en último caso, que les tratan bastante bien. Durante el combate huyeron juntos cuatro hombres: persiguiéronlos; uno de ellos fue muerto y los otros tres apresados con vida. Eran mensajeros o embajadores de un considerable cuerpo de indios reunidos para la defensa común junto a las Cordilleras. La tribu, a la cual habían sido enviados, estaba a punto de celebrar gran consejo, estaba dispuesto el banquete de carne de yegua, iba a empezar el baile y al siguiente día los embajadores iban a regresar a las Cordilleras. Esos embajadores eran unos guapos mozos, muy rubios, de más de seis pies de estatura; ninguno de ellos tenía arriba de treinta años. Los tres supervivientes poseían informes preciosos; para sacárselos, les pusieron en fila. Interrogóse a los dos primeros, quienes se limitaron a responder: No sé; y se les fusiló uno tras otro. El tercero también contestó: No sé, y añadió: «Tirad, soy hombre, sé morir». Ninguno dé ellos quiso decir ni una sílaba que pudiese perjudicar a la causa de su país. El cacique de que antes hablé adoptó una conducta enteramente opuesta: para salvar su vida, reveló el plan que sus compatriotas se proponían seguir para continuar la guerra, y el sitio donde las tribus debían concentrarse en los Andes. Creíase en aquel momento que ya estaban reunidos 600 ó 700 indios, y que durante el verano se duplicaría ese número. Además, como ha poco dije, aquel cacique había indicado el campamento de una tribu junto a las Salinas Pequeñas, cerca de Bahía Blanca, tribu a la cual iban a enviarse embajadores; lo cual prueba que las comunicaciones son activas entre los indios desde las Cordilleras hasta las costas del Atlántico. ...
En la línea 2517
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Descansamos en la aldea algunas horas, durante las cuales ha tenido Mister Buthby una discusión con un viejo, a propósito del derecho a vender ciertas tierras; el viejo, que parece estar muy fuerte en la genealogía local, indica los poseedores sucesivos de las tierras, clavando en el suelo una serie de estacas ...
En la línea 1363
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Rodrigó de Borla era un enamorado hasta su vejez, dejándose guiar por las mujeres. César las poseía más por ansia de dominación que por verdadero amor, sin obedecerles nunca, manteniéndolas sólo para placeres, y mostrando a continuación cierto desprecio por ellas, semejante al de los orientales poseedores de un gran harén. ...
En la línea 1876
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Quería decir con un estigma en la frente; pero ni conocía la palabra ni aunque la conociera la habría podido decir correctamente. «No quiero que te tomen el pelo por mí», fue lo que dijo, y se quedó tan fresca, esperando convencerle. Pero Maximiliano, fuerte en su idea y en su conciencia, como dentro de un doble baluarte inexpugnable, se echó a reír. Semejantes argumentos eran para él como sería para los poseedores de Gibraltar ver que les quisiera asaltar un enemigo armado con una caña. ¡Valiente caso hacía él de las estupideces del vulgo!… Cuando su conciencia le decía: «mira, hijo, este es el camino del bien; vete por él», ya podía venir todo el género humano a detenerle; ya podían apuntarle con un cañón rayado. Porque él iba sacando un carácter de que aún no se había enterado la gente, un carácter de acero, y todo lo que se decía de su timidez era conversación. «Que tú seas buena, honrada y leal es lo que importa: lo demás corre de mi cuenta, déjame a mí, tú déjame a mí». ...
Palabras parecidas a poseedores
La palabra delicia
La palabra coral
La palabra irregulares
La palabra arrancarla
La palabra logra
La palabra arbustillo
La palabra elasticidad
Webs amigas:
VPO en Jaen . Ciclos Fp de informática en Soria . Ciclos Fp de Automoción en Salamanca . - Hotel Ibersol Antemare Spa en Costa daurada