Cual es errónea Milagros o Milagrros?
La palabra correcta es Milagros. Sin Embargo Milagrros se trata de un error ortográfico.
La falta ortográfica detectada en la palabra milagrros es que se ha eliminado o se ha añadido la letra r a la palabra milagros
Más información sobre la palabra Milagros en internet
Milagros en la RAE.
Milagros en Word Reference.
Milagros en la wikipedia.
Sinonimos de Milagros.
Errores Ortográficos típicos con la palabra Milagros
Cómo se escribe milagros o milagrros?
Cómo se escribe milagros o milagroz?
Cómo se escribe milagros o milajros?

la Ortografía es divertida
Algunas Frases de libros en las que aparece milagros
La palabra milagros puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 2303
del libro La Barraca
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Ya iría curándose él solo: Su pellejo hacía milagros. ...
En la línea 969
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Cuando la alegre banda entró en la gañanía, la vio casi desierta. La noche era de primavera y los manijeros y el arreador estaban sentados en el suelo, cerca de la puerta, viendo el campo que azuleaba silencioso bajo la luz de la luna. Las mujeres dormitaban en los rincones, o formando corrillos oían cuentos de brujas y milagros de santos con un silencio religioso. ...
En la línea 1069
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... La enferma bebió humildemente el cocimiento y recibió sobre el pecho el emplasto, manejado misteriosamente por las dos viejas, como si contuviese un poder sobrenatural. La _comare_, que había hecho milagros, renegaba de su sabiduría si antes de dos días no lograba deshacer la bola de fuego que ahogaba a la muchacha. ...
En la línea 1125
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... --¡Don Fernando! ¡Su mercé lo puee too!... ¡Su mercé hase milagros, si quiere! Mi prima... mi Mari-Crú... ¡que se muere, don Fernando, que se muere!... ...
En la línea 259
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Donde se prosigue la narración de la desgracia de nuestro caballero Viendo, pues, que, en efeto, no podía menearse, acordó de acogerse a su ordinario remedio, que era pensar en algún paso de sus libros; y trújole su locura a la memoria aquel de Valdovinos y del marqués de Mantua, cuando Carloto le dejó herido en la montiña, historia sabida de los niños, no ignorada de los mozos, celebrada y aun creída de los viejos; y, con todo esto, no más verdadera que los milagros de Mahoma. ...
En la línea 490
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Esta imaginación me traía confuso y deseoso de saber, real y verdaderamente, toda la vida y milagros de nuestro famoso español don Quijote de la Mancha, luz y espejo de la caballería manchega, y el primero que en nuestra edad y en estos tan calamitosos tiempos se puso al trabajo y ejercicio de las andantes armas, y al desfacer agravios, socorrer viudas, amparar doncellas, de aquellas que andaban con sus azotes y palafrenes, y con toda su virginidad a cuestas, de monte en monte y de valle en valle; que, si no era que algún follón, o algún villano de hacha y capellina, o algún descomunal gigante las forzaba, doncella hubo en los pasados tiempos que, al cabo de ochenta años, que en todos ellos no durmió un día debajo de tejado, y se fue tan entera a la sepultura como la madre que la había parido. ...
En la línea 2700
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Si las nuevas de mi muerte llegaren a los oídos de Camila, sepa que yo la perdono, porque no estaba ella obligada a hacer milagros, ni yo tenía necesidad de querer que ella los hiciese; y, pues yo fui el fabricador de mi deshonra, no hay para qué... ...
En la línea 2861
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Y, cuando esto no suceda, sino que el cielo piadoso le guarde y conserve sano y vivo, podrá ser que se quede en la mesma pobreza que antes estaba, y que sea menester que suceda uno y otro rencuentro, una y otra batalla, y que de todas salga vencedor, para medrar en algo; pero estos milagros vense raras veces. ...
En la línea 737
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Mientras el Arcipreste profanaba los cuatro lados de la cruz latina, que era sacristía, con el relato mundano de la vida y milagros de Obdulia Fandiño, Glocester, sonriendo, pensaba en los motivos que podía tener el Magistral para oír a don Cayetano, en vez de correr al confesonario al pie del cual le esperaba la más codiciada penitente de Vetusta la noble. ...
En la línea 1376
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... La niña fantaseaba primero milagros que la salvaban de sus prisiones que eran una muerte, figurábase vuelos imposibles. ...
En la línea 5495
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Con gran escándalo de su corazón sencillo y humilde se contaban maravillas de su virtud y casi le atribuyeron milagros. ...
En la línea 5515
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —Pero, señor —gritaba el ama de llaves, doña Úrsula, heredera en el cargo de doña Paula —; si usted pide milagros. ...
En la línea 2034
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Y no había sido así en vida de su marido. Verdad que en aquel tiempo venturoso, no manejaba más dinero que el que Jáuregui le daba para el gasto de la casa. Después de viuda, viéndose con cuatro cachivaches y cinco mil reales, imaginó fundar una casa de huéspedes, pero Torquemada se lo quitó de la cabeza, ofreciéndose a colocarle sus dineros con buen interés y toda la seguridad posible. El éxito y las ganancias engolosinaron a doña Lupe, que adquirió gradual y rápidamente todas las cualidades del perfecto usurero, y echó el medio pecho de algodón, haciéndose insensible, implacable y dura cuando de la cobranza puntual de sus créditos se trataba. Los primeros años de esta vida pasó la señora grandes apuros, porque los réditos, aun con ser tan crecidos, no le bastaban al sostenimiento de su casa. Pero a fuerza de orden y economía fue saliendo adelante, y aun hizo verdaderos milagros atendiendo a las medicinas que Maximiliano necesitaba y a los considerables gastos de su carrera. Quería mucho a su sobrino y se afanaba porque nada le faltara. Este mérito grande no se le podía negar. Lo que dijo del garbanzo que tenía el valor de una perla, es muy cierto. Pero no lo es que hubiese practicado la usura por el solo interés de dar carrera al sietemesino. Esto se lo decía ella a sí propia en sus soliloquios; pero era uno de esos sofismas con que quiere cohonestarse y ennoblecerse el egoísmo humano. Doña Lupe trabajaba en préstamos por pura afición que le infundió Torquemada, y sin sobrino y sin necesidades habría hecho lo mismo. ...
En la línea 3419
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Ya te serenarás, hija. ¡El tiempo! ¿Sabes tú los milagros que ese señor hace? Tú lo has dicho: no hay mal que cien años dure, y cuando se tocan de cerca los grandes inconvenientes de vivir lejos de la ley, no hay más remedio que volver a ella. Ahora te parece imposible; pero volverás. Si es lo natural, es lo fácil, lo fácil… Solemos decir: «tal cosa no llega nunca». Y sin embargo llega, y apenas nos sorprende por la suavidad con que ha venido. ...
En la línea 3779
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... «Supongamos esto… Pues tu deber en tal caso, es esforzarte en que ese cariño… llamémosle amistad, se aumente todo lo posible. Trabaja contigo misma para conseguirlo. ¡Ah!, hija mía, el trato hace milagros; la buena voluntad también los hace. Evita al propio tiempo la ociosidad, y verás cómo lo que te parece tan difícil te ha de ser muy fácil. Se han dado casos, pero muchos casos, de mujeres unidas por fuerza a un hombre aborrecido, y que le han ido tomando ley poquito a poco hasta llegar a ponerse más tiernas que la manteca. No digo nada si tienes chiquillos, porque entonces… ». ...
En la línea 1451
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –Si no es ése el mismísimo vagabundo que tanto preocupa a Su Majestad, entonces soy un asno… , aunque me parece que ya antes lo he sido. Responde a las señas totalmente. Que Dios hubiera hecho a dos tales sería abaratar los milagros Por su inútil repetición. Si pudiera dar con una excusa para hablarle… ...
En la línea 1616
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¡Cuarenta tigres que, guiados por nosotros, harán milagros! ...

El Español es una gran familia
Reglas relacionadas con los errores de r
Las Reglas Ortográficas de la R y la RR
Entre vocales, se escribe r cuando su sonido es suave, y rr, cuando es fuerte aunque sea una palabra derivada o compuesta que en su forma simple lleve r inicial. Por ejemplo: ligeras, horrores, antirreglamentario.
En castellano no es posible usar más de dos r
Mira que burrada ortográfica hemos encontrado con la letra r
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