Cual es errónea Jefes o Gefes?
La palabra correcta es Jefes. Sin Embargo Gefes se trata de un error ortográfico.
El Error ortográfico detectado en el termino gefes es que hay un Intercambio de las letras g;j con respecto la palabra correcta la palabra jefes
Errores Ortográficos típicos con la palabra Jefes
Cómo se escribe jefes o jefez?
Cómo se escribe jefes o gefes?
Te vas a reir con las pifia que hemos hemos encontrado cambiando las letras g;j
Reglas relacionadas con los errores de g;j
Las Reglas Ortográficas de la G
Las palabras que contienen el grupo de letras -gen- se escriben con g.
Observa los ejemplos: origen, genio, general.
Excepciones: berenjena, ajeno.
Se escriben con g o con j las palabras derivadas de otra que lleva g o j.
Por ejemplo: - de caja formamos: cajón, cajita, cajero...
- de ligero formamos: ligereza, aligerado, ligerísimo...
Se escriben con g las palabras terminadas en -ogía, -ógico, -ógica.
Por ejemplo: neurología, neurológico, neurológica.
Se escriben con g las palabras que tienen los grupos -agi-, -igi. Por ejemplo: digiere.
Excepciones: las palabras derivadas de otra que lleva j. Por ejemplo: bajito (derivada de bajo), hijito
(derivada de hijo).
Se escriben con g las palabras que empiezan por geo- y legi-, y con j las palabras que empiezan por
eje-. Por ejemplo: geografía, legión, ejército.
Excepción: lejía.
Los verbos cuyos infinitivos terminan en -ger, -gir se escriben con g delante de e y de i en todos sus
tiempos. Por ejemplo: cogemos, cogiste (del verbo coger); elijes, eligieron (del verbo elegir).
Excepciones: tejer, destejer, crujir.
Las Reglas Ortográficas de La J
Se escriben con j las palabras que terminan en -aje. Por ejemplo: lenguaje, viaje.
Se escriben con j los tiempos de los verbos que llevan esta letra en su infinitivo. Por ejemplo:
viajemos, viajáis (del verbo viajar); trabajábamos, trabajemos (del verbo trabajar).
Hay una serie de verbos que no tienen g ni j en sus infinitivos y que se escriben en sus tiempos
verbales con j delante de e y de i. Por ejemplo: dije (infinitivo decir), traje (infinitivo traer).

El Español es una gran familia
Algunas Frases de libros en las que aparece jefes
La palabra jefes puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 391
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... ¡Y estos zagales, condenados al salvajismo desde su nacimiento, como las criaturas a las que se deforma para explotar su fealdad, ganaban treinta reales al mes, a más de una triste pitanza que no acallaba los estremecimientos de su estómago excitado por el aire de la montaña y las aguas puras de las fuentes! ¡Y sus jefes, los yegüeros y vaqueros, tenían dos reales y medio cuando más, sin fiesta alguna durante el año; todos los días lo mismo, viviendo aislados, con su mísera hembra que procreaba pequeños salvajes, dentro de un chozón, negro y ahumado, un verdadero ataúd sin más entrada que un agujero de madriguera, las paredes de pedruscos sueltos y una cubierta de hojas de corcho!... ...
En la línea 1668
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Los más viejos, los que habían presenciado el levantamiento de Septiembre contra los Borbones, eran los más crédulos y confiados. Ellos _habían visto_ y no necesitaban que nadie les probase las cosas. Los generales sublevados, los jefes de la escuadra, no habían sido más que autómatas, sometidos al poder del grande hombre de aquella tierra. Don Fernando lo había hecho todo: él había sublevado los barcos, él había arrojado los batallones a Alcolea contra las tropas que venían de Madrid. ¿Y lo que hizo por destronar a una reina y preparar el aborto de una República sietemesina, no había de repetirlo cuando se trataba nada menos que de conquistar el pan para los pobres?... ...
En la línea 1743
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... La gente se esparció, dividiéndose en pequeños grupos. Improvisábanse jefes, guiando cada uno a los camaradas en distinta dirección. La ciudad era suya: ¡ahora comenzaba lo bueno! Aparecía el instinto atómico de la raza, incapaz de acometer nada en conjunto, privada del valor colectivo, y que únicamente se siente fuerte y emprendedora cuando cada individuo puede obrar por inspiración propia. ...
En la línea 8659
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... »Enrique IV, al asediar Paris, hacía arrojar por encima de las mu rallas pan y víveres; el cardenal hizo arrojar pequeños billetes en los que manifestaba a los rochelleses cuán injusta, egoísta y bárbara era la conducta de sus jefes; estos jefes tenían trigo en abundancia, y no lo compartían; adoptaban la máxima, porque también ellos tenían máximas, de que poco importaba que las mujeres, los niños y los viejos muriesen, con tal que los hombres que debían defender sus murallas siguiesen fuertes y con buena salud. ...
En la línea 8659
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... »Enrique IV, al asediar Paris, hacía arrojar por encima de las mu rallas pan y víveres; el cardenal hizo arrojar pequeños billetes en los que manifestaba a los rochelleses cuán injusta, egoísta y bárbara era la conducta de sus jefes; estos jefes tenían trigo en abundancia, y no lo compartían; adoptaban la máxima, porque también ellos tenían máximas, de que poco importaba que las mujeres, los niños y los viejos muriesen, con tal que los hombres que debían defender sus murallas siguiesen fuertes y con buena salud. ...
En la línea 9838
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Sin embargo, lord de Winter, los diputados, los jefes de la expedi ción, los oficiales de la casa de Buckingham, habían irrumpido en su habitación; por todas partes sonaban gritos dedesesperación. ...
En la línea 77
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Los alcaldes mayores y correjidores en Filipinas, ademas de las funciones judiciales reunen el gobierno civil y defensa de los pueblos, ó sea un remedo de nuestros jefes políticos y comandantes jenerales, y la cobranza y administracion del tributo que pagan los indios, el espendio de bulas y papel sellado, ó sean las funciones de empleados de hacienda, que es decir, recaudan, administran y distribuyen, y sobre cuya anomalía se hablará al tratar la parte de hacienda. ...
En la línea 116
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Para jefes. ...
En la línea 182
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Convengo en que es una prerogativa del Gobierno supremo la provision de empleos, y mas los de pura gracia, como los de jefes; pero este gobierno, para que el epiteto de justo que se le dá fuese real y efectivo, parece que alguna vez, sino todas, deberia consultar la escala de empleados, pesar los servicios de cada uno, y al que por sus mayores méritos, aptitud, conocimientos y mas elevada categoría correspondiese el ascenso, dárselo; único medio de que entrando la emulacion noble entre los empleados de todas clases, la administracion se confiriese á los mas beneméritos en todos conceptos, y las rentas fuesen bien manejadas y dirijidas, y obtuviesen el fomento de que son susceptibles como en Filipinas; pues hasta el dia puede decirse que aquella hacienda está en mantillas, ó es una cosa naciente y que marcha por rutinas antiquísimas, y solo se halla modificada por el mayor número de manos que hoy ocupa. ...
En la línea 249
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Tal sucede, por ejemplo, en la contaduría y tesorería jeneral de ejército y hacienda pública, las primeras oficinas, como se ha dicho: el contador y tesorero jeneral son dos jefes que recaudan, administran y distribuyen juntos, ligados mancomunadamente y en el ramo informativo los liga igual mancomunidad, segun antiquísimas instrucciones, las que si en su oríjen y muchos años despues pudieron ser útiles y buenas, ya son defectuosas y aun perjudiciales, porque este método atrasa el servicio, y da lugar y oríjen á disputas, disensiones y aun escándalos entre ambos jefes, como en mi tiempo lo he visto; por lo que la separacion de estas oficinas y su establecimiento en nueva planta y forma, marcando á cada uno sus atribuciones, es de tal urjencia y necesidad, que seria molesto y aun tiempo perdido detenerse á demostrar una verdad de que el Gobierno debe tener datos precisos y exactos; y por lo que tengo entendido que ya se ocupó de esto en otro tiempo, y hoy deben estar separadas esas oficinas; mas no teniendo una certeza de ello, he emitido mi pobre parecer en el particular. ...
En la línea 120
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... En relaciones poco cordiales con sus jefes y frente a la hostilidad resuelta de los gobernantes españoles, Borrow no podía ya realizar en la Península una obra duradera ni fructífera. ...
En la línea 122
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... El 24 de agosto llegó a sus manos la orden de sus jefes llamándole a Inglaterra, y, allá se fué, a través de Francia, y en tres o cuatro meses que permaneció en su país zanjó sus diferencias con los directores y logró que le enviaran a España por tercera y última vez. ...
En la línea 1873
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Estos eran los jefes del gobierno _moderado_; pero, impopulares en Madrid, y temerosos de los nacionales, buscaron el concurso de un hombre llamado Quesada, aborrecedor de la milicia nacional y que a nada temía; hombre asaz estúpido, pero gran guerrero, que en cierta época de su vida mandó una legión llamada Ejército de la Fe, cuyas hazañas en ambas vertientes del Pirineo son harto conocidas para que necesite recordarlas. ...
En la línea 2062
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Es lo más probable que si los jefes del partido _moderado_ llegan a tener confianza en sí mismos por cuarenta y ocho horas más, su causa hubiera triunfado y los soldados revolucionarios de La Granja se hubieran dado por contentos devolviendo a la reina su libertad y aceptando una avenencia, porque se sabía que varios regimientos leales se acercaban a Madrid. ...
En la línea 2338
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... rastrados por el buen sentido o avergonzados de quedarse fuera, todos los jefes y la misma reina se hicieron miembros de la sociedad En el acto se votó una ley prohibiendo la introducción de alcoholes y castigando con multa al que introdujera o vendiese este artículo prohibido ...
En la línea 2367
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... dió éste, por lo tanto, audiencia a la reina Pomaré, famosa después de los malos tratos que le hicieron sufrir los franceses, y ella ordenó que se reuniese, bajo su presidencia un parlamento, compuesto de los principales jefes de la isla, para estudiar esta cuestión. ...
En la línea 2370
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... s jefes y el pueblo resolvieron subscribirse para obtener a prorrata la cantidad necesaria. capitán Fitz-Roy les hizo notar que era duro sacrificar sus propiedades particulares para borrar crímenes de insulares muy alejados; y respondieron que agradecían mucho sus palabras al capitán, pero que Pomaré era su reina y estaban decididos a ayudarle en esta dificultad ...
En la línea 2372
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Con motivo de la discusión habida, varios jefes hicieron muchas preguntas al capitán Fitz-Roy sobre las leyes y costumbres internacionales, en particular acerca del trato usado con los barcos y los extranjeros. seguida comenzaba la discusión y muy poco después quedaban votadas las leyes ...
En la línea 3157
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Los soldados de fila, como se llamaban ellos, se apaleaban allá en las aldeas, y los jefes se entendían, eran uña y carne. ...
En la línea 630
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Primeramente corrió la voz de que Scarampo era el elegido, y el populacho se dirigió contra su palacio, viéndose rechazado. Luego, al saber que era Barbo el triunfador, intentó asaltar su lujosa vivienda, llena de riquezas y tesoros de arte, siendo igualmente recibido a tiros de bombarda y espingardazos. Al fin, como todos deseaban robar algo, corrieron al monasterio de Santa María la Nuova, por imaginarse que se guardaban allí las riquezas del Papa electo, pero lo encontraron previamente guarnecido de tropas. Cuando, engrosadas las turbas, se empeñaron por segunda vez en tomar el palacio Barbo, hizo un convenio el nuevo Papa con los jefes del motín, dándoles mil trescientos ducados de oro a cambio de que respetasen su vivienda. Esto no impidió que, al mismo tiempo, los servidores del Vaticano saqueasen la habitación ocupada por el cardenal Barbo durante el conclave. ...
En la línea 746
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Enciso se valía de una Imagen para aminorar los defectos de Rodrigo de Borja y de los papas y cardenales de aquella época, Igualmente culpables por sus lascivias y escándalos. Los comparaba al soldado que merece castigo por faltar a los reglamentos militares : desobediencia a sus jefes, mal ejemplo para sus compañeros, palabras sediciosas, costumbres desmoralizadoras. Pero este soldado criminal .no es un traidor a su país, no ha renegado de su bandera no ha servido a los enemigos de su patria. ...
En la línea 1442
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Se entregaban las poblaciones o eran tomadas por asalto después de corto asedio. La única ciudad que opuso una resistencia heroica fue Faenza, debiéndose esto a que los habitantes sentían un sincero afecto por su soberano, Astor Manfredi, casi un adolescente, el mozo más hermoso de su época, valeroso, de nobles sentimientos, y que trataba a sus súbditos con una bondad constante. Reconociendo César el heroísmo de este adversario, lo combatió con toda clase de miramientos caballerescos. En los días que se suspendía la lucha, mantenían los dos jefes y sus tropas relaciones de amistad ...
En la línea 1502
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Mientras Corella realizaba esta astuta maniobra, el duque y sus capitanes traidores llegaban a la puerta del caserío donde iba a instalarse aquél. Los tres jefes intentaron despedirse: pero César los retuvo amablemente rogándoles que entrasen en su alojamiento para continuar hablando de la toma del castillo de Sinigaglia, que debía realizarse aquella misma tarde, por rendición o a viva fuerza. Le siguieron los condottíeri , y el duque los abandonó en un salón, manifestando el deseo de cambiarse de ropas o con otro pretexto más natural y apremiante, ...
En la línea 306
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... La ciencia de Flimnap había podido desentrañar este misterio gracias a la interpretación de los rótulos. Eran latas de conservas. Pero aunque el traductor no hubiese prestado sus servicios científicos, el olfato sutil de aquellos pigmeos habría descubierto el contenido de los enormes cilindros, a pesar de que estaban herméticamente cerrados. Para su agudeza olfativa, el metal dejaba pasar olores casi irresistibles por lo intensos. Todos aspiraban con fuerza el ambiente, desde los cinco jefes del gobierno hasta los pajecillos porta-abanicos. ...
En la línea 491
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... - Pero los guerreros masculinos están mandados por oficiales hembras, sin duda para mantener los privilegios del sexo. ¿No temen ustedes que esos atletas brutales falten al respeto a sus jefes y atenten contra ellos? ...
En la línea 671
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Durante tan larga espera se entretuvo escuchando, gracias a su aparato auditivo, los gritos y las canciones de los servidores, que se movían como insectos en el fondo de la Galería. Después que toda esta gente hubo comido cerca de las cocinas, el estrépito fue en aumento, cortándose de vez en cuando el vocerío de los pigmeos con las órdenes que gritaban sus diversos jefes. Al fin se cansó de este zumbido de colmena en desorden, y sacándose de la oreja el microfonito aparato, quedó envuelto en un dulce silencio, estremecido apenas por lejanos e indefinibles murmullos. ...
En la línea 1390
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... La noticia de tal sublevación, así como el manifiesto de sus jefes, hizo reír mucho al público femenino. Algunos caricaturistas habían improvisado a última hora dibujos para los periódicos, representando las tropas revolucionarias compuestas de hombres todos con faldas y con velos, llevando además lanzas y espadas. Las esposas masculinas de los individuos del gobierno y de sus altos empleados, así como las pertenecientes a las familias ricas de la capital, eran las que más se indignaban contra esta sublevación de sus compañeros de sexo. ...
En la línea 1632
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... Con un gesto Sandokán impuso silencio a la tripulación, que iba a saludar a los dos jefes con una explosión de alegría. ...
En la línea 2017
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —Porque después Mompracem se quedará sin sus jefes —respondió éste dando un suspiro—. Mi carrera llega a su fin. Este mar, teatro de mis campañas, ya no verá surcar sus ondas a los paraos del Tigre. ¿Qué quieres? Así estaba escrito. El amor de la niña de los cabellos de oro tenía que hacer desaparecer al pirata de Mompracem. ¡Es triste! Tener que decir adiós para siempre a estos lugares, y perder fama y poderío. No más batallas, ni abordajes sangrientos. ¡Mi corazón sufre, Yáñez, al pensar que el Tigre morirá para siempre y que este mar y mi isla serán de otros! ...
En la línea 2068
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... A medianoche, Yáñez, los jefes y todas las bandas se reunían con Sandokán ante la gran cabaña. El Tigre estaba vestido en traje de gala, de raso rojo, con turbante verde adornado con un penacho cuajado de brillantes. A la cintura llevaba dos kriss, insignia de gran jefe, y una espléndida cimitarra con la vaina de plata y la empuñadura de oro. A su lado tenía a Mariana. ...
En la línea 1391
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Uno de los jefes examinaba atentamente y desde muy cerca al Nautilus. Debía de ser un «mado» de alto rango, pues se arropaba con un tejido de hojas de banano, dentado en sus bordes y teñido con colores muy vivos. ...

la Ortografía es divertida
Más información sobre la palabra Jefes en internet
Jefes en la RAE.
Jefes en Word Reference.
Jefes en la wikipedia.
Sinonimos de Jefes.
Palabras parecidas a jefes
La palabra nacimiento
La palabra privaciones
La palabra sensaciones
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La palabra sonrosadas
La palabra devoraban
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