Cual es errónea Inferiores o Inferriorres?
La palabra correcta es Inferiores. Sin Embargo Inferriorres se trata de un error ortográfico.
La falta ortográfica detectada en la palabra inferriorres es que se ha eliminado o se ha añadido la letra r a la palabra inferiores

la Ortografía es divertida
Algunas Frases de libros en las que aparece inferiores
La palabra inferiores puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 4579
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... -El papa es sucesor de San Pedro y representa los tres poderes divinos; el resto, ordines inferiores de la jerarquía eclesiástica, bendice en el nombre de los santos arcángeles y ángeles. ...
En la línea 8513
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Se hubiera dicho que entre este hombre y sus inferiores la lengua hablada no existía o resultaba inútil. ...
En la línea 64
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Demostrados los muchos y graves obstáculos que se oponen para que la administracion de justicia en Filipinas sea tan pronta cual es de desear ante el tribunal superior, ó sea de segunda y tercera instancia, se sigue manifestar los mas graves que median en los juzgados inferiores, pues aunque distintos en mucho á los enunciados, no son ni menos graves y dignos de la atencion del Gobierno como aquellos, y de la consideracion de los Cuerpos colejisladores en su dia, para que se procure removerlos en cuanto ser pueda, y al darse la ley especial para nuestras provincias de Ultramar, se tengan presentes y en lo que el Gobierno haya dejado de hacer, se perfeccione la obra, y queden removidos completamente, empezando una nueva marcha mas análoga y propia de los adelantos de aquellas provincias, y que les facilite consumar la rejeneracion perfecta de un ramo tan importante como el de que se trata, y sacar de él los frutos que todos apetecen y corresponde. ...
En la línea 65
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Son mas infelices las provincias de Filipinas en los juzgados inferiores para que se les administre pronta justicia de lo que son ante la audiencia del territorio; porque si en esta las muchas y graves atenciones que pesan sobre su corto número de ministros es por sí solo una causa grave de dilacion, entregadas las provincias á alcaldes mayores y correjidores legos (la mayor parte militares), y todos dedicados principalmente al cuidado y fomento de sus intereses por medio del comercio, y aplicados á recaudar fondos, cuya cobranza está á su cargo, para con ellos adelantar sus fortunas, en los actos de justicia no toman mas parte ó interes, por lo jeneral, que el lijero que ofrece suscribir las actuaciones que exijen su firma, pues todo trámite jeneralmente se ordena por direccion de letrado, á cuyo fin pasan las causas, pleitos y procesos á Manila para asesorarse, en razon de que en las provincias no hay letrados establecidos, escepto aquellas dos ó tres que se hallan inmediatas á Manila. ...
En la línea 6719
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Recórrase la historia de Inglaterra, y se pondrá de manifiesto lo que son capaces de hacer tales hombres; aun en los remotos y obscuros tiempos de la batalla de Hastings, contra todas las desventajas posibles, debilitados por un conflicto reciente y terrible, sin disciplina, comparativamente hablando, e inferiores en armamento, estuvieron a punto de vencer a la caballería normanda. ...
En la línea 6741
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Tocábase con el _kauk_, o gorro de pieles de Jerusalén; pendiente de los hombros, y casi arrastrando por tierra, llevaba un ancho manto azul; mientras una _kandrisa_, o calzones turcos, envolvían sus remos inferiores. ...
En la línea 7187
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Sus brazos, largos, velludos, musculosos, mostrábanse desnudos desde el codo, donde las mangas del _ferioul_ terminan; sus extremidades inferiores eran cortas, en comparación con el cuerpo y los brazos; cubríase en parte las piernas con una _kandrisa_ azul que le llegaba a las rodillas; sus facciones eran muy feas, de extremada y repulsiva fealdad, y tuerto de un ojo, velado por una telilla blanca. ...
En la línea 91
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Corté uno de ellos transversalmente en dos partes casi iguales: al cabo de quince días estas dos partes habían adquirido la forma de animales perfectos. Sin embargo, había dividido al animal de tal manera, que una de las mitades contenía los dos orificios inferiores, mientras que, por consiguiente, la otra no tenía ninguno. Veinticinco días después de la operación, no hubiera podido distinguirse la mitad más perfecta de otro ejemplar cualquiera. La talla de la otra había aumentado mucho; y se formaba en la masa parenquimatosa, hacia el extremó posterior, un espacio claro en el cual podían distinguirse con claridad los rudimentos de una boca; sin embargo, no se distinguía aún abertura correspondiente en la superficie interior. Si el calor, que iba aumentando muchísimo conforme nos acercábamos al Ecuador, no hubiese causado la muerte a todos esos individuos, la formación de esta última abertura hubiera completado sin duda al animal. Aunque sea muy conocida esta experiencia, no por eso era menos interesante el asistir a la producción progresiva de todos los órganos esenciales en la simple extremidad de otro animal. Es en extremo difícil conservas estas Planarias, pues en cuanto la cesación de la vida permite obrar a las leyes generales, su cuerpo se transforma en una masa blanda y fluida con una rapidez que no he visto en ningún otro animal. ...
En la línea 538
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Los seres vivos se encuentran en muy pequeño número en las aguas profundas lejos de la tierra; al sur del grado 35 de latitud, no he podido nunca coger más que algunos héroes y ciertas especies de crustáceos entomostráceos muy pequeños. En los puntos en que hay menos profundidad, se encuentran a algunas millas de la costa gran número de crustáceos de diferentes especies y ciertos otros animales, pero sólo durante la noche. Entre los 560 y los 570 de latitud, al sur del Cabo de Hornos, dejaba colgando las redes algunas veces, sin lograr obtener sino muy raros ejemplares de especies pequeñísimas de entomostráceos. Y, sin embargo, en toda esta parte del océano abundan las ballenas, las focas, los petreles y los albatros. Yo me he preguntado siempre, sin haber podido nunca resolver el problema, de qué puede vivir el albatros que frecuenta parajes tan apartados de las costas. Presumo que, como el cóndor, puede ayunar mucho tiempo, y que una buena comida, hecha sobre el cadáver en descomposición de una ballena, le basta para varios días. Las partes centrales e intertropicales del océano Atlántico rebosan de pterópodos, de crustáceos y de zoófitos; también abundan de modo extraordinario los animales que les hacen encarnizada guerra: peces voladores, bonitos y albicores; supongo que los numerosos animales marítimos inferiores se nutrirán de infusorios, que, como nos enseñan las investigaciones de Ehremberg, abundan en el océano; pero ¿de qué se nutrirán esos infusorios en este agua azul tan clara y tan límpida? Un poco al sur del Plata, en una noche muy oscura presentó el mar de improviso un espectáculo extraño y admirable. Soplaba la brisa con gran violencia, y la cresta de las olas que durante el día se ve romper en espuma, emitía en aquel momento una espléndida luz pálida. La proa del barco levantaba dos olas de fósforo líquido, y su ruta se perdía en el horizonte en una línea de fuego. ...
En la línea 573
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... La geología de la Patagonia presenta un gran interés; al contrario que en Europa, donde las formaciones terciarias se acumulan en las bahías, encontramos aquí, en largas extensiones de cientos de millas de costa, un solo gran depósito que encierra extraordinario número de conchas terciarias de especies aparentemente extinguidas. La concha más común es una ostra inmensa, gigantesca, que adquiere a veces un pie de diámetro. Estas capas están cubiertas por otras formadas de piedra blanca, blanda, muy particular, que encierra mucho espejuelo y se parece a la creta, pero en realidad de la naturaleza del pómez. Tiene esta piedra de notable que la décima parte por lo menos de su volumen se compone de infusorios. El profesor Ehremberg ha señalado ya diez formas oceánicas entre estos infusorios. Esta capa se extiende a lo largo de la costa en un espacio de 500 millas (800 kilómetros) por lo menos, y quizás es mucho más extensa. En el puerto San Julián adquiere un espesor de más de 800 pies. Se halla en toda su extensión cubierta por una masa de cantos rodados, que es quizá la capa más grande de guijarros que hay en el mundo. Se extiende, en efecto, a partir del río Colorado en un espacio de 600 a 700 millas náuticas hacia el sur; por las orillas del Santa Cruz (río que se encuentra un poco al sur de San Julián), toca los últimos contrafuertes de la cordillera; hacia el centro del curso de este río adquiere un espesor de más de 200 pies; se extiende probablemente por todo aquel espacio hasta la cadena de las cordilleras, de donde provienen los cantos rodados de pórfido. En resumen, podemos atribuirle una anchura media de 200 millas (320 kilómetros) y un espesor medió también de 50 pies (15 metros). Si se apilase esta inmensa capa de guijarros, prescindiendo del polvo que su frote ha debido producir, se formaría una gran cadena de montañas. Y cuando se considera que estos guijarros, tan innumerables como las arenas del desierto, proceden todos del lento desgastarse de las rocas que en lo antiguo acantilaban las orillas del mar y de los ríos; cuando se piensa que estos enormes fragmentos de rocas han tenido que romperse en pedazos más pequeños y cada uno de ello ha ido rodando lentamente hasta redondearse por completo, y ser transportado a una distancia considerable, espanta la idea del increíble número de años que han debido por necesidad transcurrir para que este trabajo se verifique. Pues todos estos cantos han sido transportados y redondeados después del depósito de las capas blancas en que se apoyan y mucho tiempo después de la formación de las capas inferiores que contienen las conchas pertenecientes a la época terciaria. ...
En la línea 643
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... En muchos puntos de la isla se halla cubierto el fondo de los valles por millones de fragmentos angulares gruesos de rocas cuarzosas; formando verdaderos lechos de piedras. Todos los viajeros, desde Pertney hasta nuestros días, hablan de estos depósitos de piedras con la mayor sorpresa. Estos cantos no han sido acarreados por las aguas, porque sus ángulos están muy poco redondeados; su volumen varía entre uno y dos pies de diámetro y 10 a 20 veces más. No se encuentran en masas irregulares, sino que se extienden en grandes capas de un mismo nivel, formando como verdaderos ríos. No es posible saber el espesor de estas capas, pero se oye correr entre las piedras el agua de los arroyuelos que pasan a muchos pies de la superficie. La profundidad total de estas capas es probable que sea muy considerable, porque la arena ha debido llenar desde hace mucho tiempo los intersticios de los fragmentos inferiores. La anchura de estas capas de piedras varía entre algunos cientos y un millar de pies (300 metros); pero los depósitos turbosos les roban a diario extensión y forman islas dondequiera que hay fragmentos bastante próximos que ofrezcan un punto de apoyo. En un valle al sur del estrecho de Berkeley, al cual dieron mis compañeros el nombre de gran valle de los peñascos, tuvimos que atravesar una capa de piedras de media milla de ancho, saltando de un bloque a otro. En este punto son tan gruesos los fragmentos, que pude guarecerme bajo uno de ellos durante una lluvia torrencial que nos sorprendió de repente. ...
En la línea 1389
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... En Balmuff, uno de los Estados más lejanos y pobres, se habían sublevado el día anterior todos los hombres contra el gobierno de la Confederación, dirigidos por algunos jóvenes excéntricos de los que figuraban en el partido masculista. Su primer acto había sido constituir un gobierno provisional, todo de varones, que redactó un manifiesto dirigido al pueblo. En él se decretaba para siempre la abolición de la supremacía de las mujeres, declarando que estas debían ser por el momento inferiores al hombre, y tal vez más adelante, cuando hubiesen perdido su presente orgullo, se accedería a que fuesen sus iguales. ...
En la línea 1643
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Se vio envuelto en pegajosa obscuridad. Una fuerza voraz tiraba de el, absorbiéndole. Así fue descendiendo a las regiones inferiores, donde las tinieblas eran aún más densas. ...
En la línea 2261
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Así fue en efecto. Pocas veces en su vida, ni aun en los mejores días de Jáuregui, se dio doña Lupe tanto pisto como en aquella entrevista, pues siendo el basilisco tan poco fuerte en artes sociales y hallándose tan cohibida por su situación y su mala fama, la otra se despachó a su gusto y se empingorotó hasta un extremo increíble. Trataba doña Lupe a su presunta sobrina con urbanidad; pero guardando las distancias. Había de conocerse hasta en los menores detalles, que la visitada era una moza de cáscara amarga, con recomendables pretensiones de decencia, y la visitante una señora, y no una señora cualquiera, sino la señora de Jáuregui, el hombre más honrado y de más sanas costumbres que había existido en todo tiempo en Madrid o por lo menos en Puerta Cerrada. Y su condición de dama se probaba en que después de haber hecho todo lo posible, en la primera parte de la visita, por mostrar cierta severidad de principios, juzgó en la segunda que venía bien caerse un poco del lado de la indulgencia. El verdadero señorío jamás se complace en humillar a los inferiores. Doña Lupe se sintió con unas ganas tan vivas de protección con respecto a Fortunata, que no podría llevarse cuenta de los consejos que le dio y reglas de conducta que se sirvió trazarle. Es que se pirraba por proteger, dirigir, aconsejar y tener alguien sobre quien ejercer dominio… ...
En la línea 2267
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Doña Lupe era persona de buen gusto y apreció al instante la hermosura del basilisco sin ponerle reparos, como es uso y costumbre en juicios de mujeres. Aun aquellas que no tienen pretensiones de belleza se resisten a proclamar la ajena. «Es bonita de veras—decía para sí la viuda, camino de su casa—, lo que se llama bonita. Pero es una salvaje que necesita que la domestiquen». Los deseos de aprender que Fortunata manifestaba le agradaron mucho, y sintió que se agitaban en su alma, con pruritos de ejercitarse, sus dotes de maestra, de consejera, de protectora y jefe de familia. Poseía doña Lupe la aptitud y la vanidad educativas, y para ella no había mayor gloria que tener alguien sobre quien desplegar autoridad. Maxi y Papitos eran al mismo tiempo hijos y alumnos, porque la señora se hacía siempre querer de los seres inferiores a quienes educaba. El mismo Jáuregui había sido también, al decir de la gente, tan discípulo como marido. ...
En la línea 5238
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... El iluminado fue hacia su mujer, cogiéndola por un brazo. Tal temor sentía ella, que hasta se encontró con fuerzas inferiores a las de su marido, que era tan débil. «Moñuca mía—le dijo apretándole el brazo con nerviosa energía, y mirándola con una expresión en que la desdichada veía confundidos al amante y al asesino—. Nos liberaremos, por medio de una sangría suelta, desde que hayas cumplido tu misión. ¿Cuándo será? Allá por Febrero o Marzo». ...
En la línea 822
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... El mar era perfectamente visible en un radio de una milla en torno al Nautilus. ¡Qué espectáculo! ¿Qué pluma podría describirlo? ¿Quién podría pintar los efectos de la luz a través de esas aguas transparentes y la suavidad de sus sucesivas degradaciones hasta las capas inferiores y superiores del océano? ...
En la línea 1046
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Se izaron las redes a bordo. Eran redes de barredera, semejantes a las usadas en las costas normandas, amplias bolsas mantenidas entreabiertas por una verga flotante y una cadena pasada por las mallas inferiores. Esas redes, así arrastradas, barrían el fondo del mar y recogían todos sus productos a su paso. Aquel día subieron curiosas muestras de aquellos fondos abundantes en pesca: pejesapos, a los que sus cómicos movimientos les han valido el calificativo de histriones; los peces negros de Commerson, provistos de sus antenas; balistes ondulados, rodeados de fajas rojas; tetrodones, cuyo veneno es extremadamente sutil; algunas lampreas oliváceas; macrorrincos, cubiertos de escamas plateadas; triquiuros, cuya potencia eléctrica es igual a la del gimnoto y del torpedo; notópteros escamosos, con fajas pardas transversales; gádidos verdosos; diferentes variedades de gobios, y, finalmente, algunos peces de más amplias proporciones; un pámpano de prominente cabeza y de una longitud de casi un metro; varios escómbridos, entre ellos algunos bonitos, ornados de colores azules y plateados, y tres magníficos atunes a los que la rapidez de su marcha no había podido salvar de la red. ...
En la línea 1841
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... Hacia las siete llegábamos por fin al banco de madreperlas en que éstas se reproducen por millones. Estos preciosos moluscos se adherían fuertemente a las rocas por ese biso de color oscuro que les impide desplazarse. En esto, las ostras son inferiores a las almejas, a las que la naturaleza no ha rehusado toda facultad de locomoción. ...
En la línea 2233
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -De acuerdo, pero te repito, Conseil, que ese fenómeno no se producirá. La violencia de las fuerzas subterráneas va decreciendo cada vez más. Los volcanes, tan numerosos en los primeros días del mundo, se apagan poco a poco. El calor interno se debilita, y la temperatura de las capas inferiores subterráneas va reduciéndose siglo a siglo en una apreciable proporción, y ello en detrimento de nuestro planeta, pues ese calor es su vida. ...
En la línea 313
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... Ni él mismo comprendía sus actos. Rasumikhine era uno de sus antiguos compañeros de universidad. Hay que advertir que Raskolnikof, cuando estudiaba, vivía aparte de los demás alumnos, aislado, sin ir a casa de ninguno de ellos ni admitir sus visitas. Sus compañeros le habían vuelto pronto la espalda. No tomaba parte en las reuniones, en las polémicas ni en las diversiones de sus condiscípulos. Estudiaba con un ahínco, con un ardor que le había atraído la admiración de todos, pero ninguno le tenía afecto. Era pobre en extremo, orgulloso, altivo, y vivía encerrado en si mismo como si guardara un secreto. Algunos de sus compañeros juzgaban que los consideraba como niños a los que superaba en cultura y conocimientos y cuyas ideas e intereses eran muy inferiores a los suyos. ...
En la línea 639
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... El que profería estos gritos acababa de salir de uno de los pisos inferiores y corría escaleras abajo, no ya al galope, sino en tromba. ...
En la línea 835
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... El 'Rangoon' iba muy cargado. Se habían embarcado en Singapore numerosos pasajeros, indios, ceilaneses, chinos, malayos, portugueses, la mayor parte de los cuales iban en las clases inferiores. ...
En la línea 838
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... En efecto, los vapores de la Compañía Peninsular que hacen el servicio de los mares de China, tienen un defecto de construcción muy grave. La relación del calado en carga con la cabida, ha sido mal calculada, y por consiguiente ofrecen al mar muy débil resistencia. Su volumen cerrado, impenetrable al agua, es insuficiente. Están anegados, y a consecuencia de esta disposición bastaban algunos bultos echados a bordo, para modificar su marca. Son, por consiguiente, esos buques muy inferiores- si no por el motor y el aparato evaporatorio- a los tipos de las mensajerías francesas, tales como la 'Emperatriz' y el 'Cambodge'. Mientras que, según los cálculos de los ingenieros, estos buques pueden embarcar una cantidad de agua igual a su propio peso, antes de sumergirse los de la Compañía Peninsular, el 'Golconda', el 'Corea' y el 'Rangoon' no podrían recibir el sexto de su peso sin irse a pique. ...
En la línea 921
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Bien ha procurado el gobierno chino remediar este abuso por medio de leyes severas, pero en vano. De la clase rica, a la cual estaba al principio formalmente reservado el uso del opio, descendió el vicio hasta las clases inferiores, y ya no fue posible contener sus estragos. Se fuma el opio en todas partes, entregándose a esa inhalación no pueden pasar sin ella, porque experimentan horribles contracciones en el estómago. Un buen fumador puede aspirar ocho pipas al día, pero se muere en cinco años. ...

El Español es una gran familia
Mira que burrada ortográfica hemos encontrado con la letra r
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Las Reglas Ortográficas de la R y la RR
Entre vocales, se escribe r cuando su sonido es suave, y rr, cuando es fuerte aunque sea una palabra derivada o compuesta que en su forma simple lleve r inicial. Por ejemplo: ligeras, horrores, antirreglamentario.
En castellano no es posible usar más de dos r
Errores Ortográficos típicos con la palabra Inferiores
Cómo se escribe inferiores o hinferiores?
Cómo se escribe inferiores o inferriorres?
Cómo se escribe inferiores o inferiorez?
Más información sobre la palabra Inferiores en internet
Inferiores en la RAE.
Inferiores en Word Reference.
Inferiores en la wikipedia.
Sinonimos de Inferiores.
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