Cómo se escribe.org.es

La palabra fabor
Cómo se escribe

Comó se escribe fabor o favor?

Cual es errónea Favor o Fabor?

La palabra correcta es Favor. Sin Embargo Fabor se trata de un error ortográfico.

El Error ortográfico detectado en el termino fabor es que hay un Intercambio de las letras v;b con respecto la palabra correcta la palabra favor

Errores Ortográficos típicos con la palabra Favor

Cómo se escribe favor o favorr?
Cómo se escribe favor o fabor?

Algunas Frases de libros en las que aparece favor

La palabra favor puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 249
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... A la noble señora le indignaba todo lo que pudiese alterar la armonía majestuosa de su existencia y de su salón. Su mismo esposo era para ella un motivo de disgusto por sus modales de hombre de trabajo, siempre ansioso de descanso, y aquel desenfado grave y un tanto excéntrico que había copiado de sus corresponsales de Inglaterra. Sólo sentía por él un débil afecto semejante al que inspira un socio comercial. Estaba unida a él por el interés común en favor de los hijos; por cierta gratitud al ver que su trabajo aseguraba la riqueza de sus descendientes. En el hijo mayor había concentrado toda la cantidad de amor de que era capaz su alma austera y orgullosa. ...

En la línea 315
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Cuando el capataz de Marchamalo le habló en favor de Rafael, el señorito lo admitió inmediatamente. Había oído hablar del muchacho; era de los suyos (y al decir esto tomaba el aire protector de un maestro), recordaba ciertos tiros en la sierra y el miedo que le tenían los del resguardo. Nada: que se quedaba con él; así le gustaban los hombres. ...

En la línea 1306
del libro La Bodega
del afamado autor Vicente Blasco Ibañez
... Su hijo había ido a Málaga, por encargo de su principal, para intervenir, como hombre de confianza, en cierta quiebra, y allá permanecía ocupado en repasar cuentas y discutir con los otros acreedores. ¡Ojalá no volviese en un año! El señor Fermín temía que al regresar a Jerez se comprometiese en favor de los huelguistas, impulsado por las enseñanzas de su maestro Salvatierra, que le arrastraban al lado de los humildes y los rebeldes. En cuanto a don Fernando, hacía muchos días que había salido de Jerez custodiado por la guardia civil. ...

En la línea 255
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Tréville había captado el lado débil de su amo, y gracias a esta ha bilidad debía el largo y constante favor de un rey que no ha dejado reputación de haber sido muy fiel a sus amistades. ...

En la línea 260
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... El señor de Tréville había usado esta palanca poderosa en favor del rey en primer lugar y de los amigos del rey, y luego en favor de él mismo y sus amigos. ...

En la línea 260
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... El señor de Tréville había usado esta palanca poderosa en favor del rey en primer lugar y de los amigos del rey, y luego en favor de él mismo y sus amigos. ...

En la línea 270
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... A lo largo de aquellas grandes escalinatas, sobre cuyo emplazamiento nuestra civilización constru iría una casa entera, subían y bajaban solici tantes de París que corrían tras un favor cualquiera, gentilhombres de provincia ávidos para ser enrolados, y lacayos engalanados con todos los colores que venían a traer al señor de Tréville los mensajes de sus amos. ...

En la línea 197
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Ultimamente, es de advertir que ínterin estas contribuciones no se jeneralicen por todas las provincias del Archipiélago sujetas á la dominacion española, de modo que se estinga el foco del gran contrabando que siempre reside en las provincias exentas, y se adopten las reformas necesarias para su mejor administracion y fomento, los productos en favor del erario han de ser muy desproporcionados con los consumos de la grande poblacion de las Islas, segun puede inferirse y conocerse por lo que seguidamente se dice tratando sobre la renta del tabaco de Filipinas. ...

En la línea 207
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... o La falta de consumo que en las provincias del estanco ocasiona el contrabando abundante que las provincias exentas hacen á favor del fácil trasporte por mar y de la estension de las costas no pobladas de la isla de Luzon, que tanto favorece los desembarcos. ...

En la línea 290
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... En Filipinas no hubo necesidad de adoptar esa medida mientras duró su comercio con Nueva-España, porque entonces recibian aquellas islas anualmente un millon ó mas de pesos mejicanos y el situado de 250,000, y ademas de esto los negocios que se hacian durante esa época sobre frutos naturales é industriales del pais eran casi insignificantes; y si aun en el dia circula en Filipinas la moneda suficiente para entretener el tráfico esterior, esto procede de que las ventajas que este ha sacado del comercio con todas las naciones de Europa, cuya balanza está á su favor, son mayores que las pérdidas de dinero que hace en su comercio con la India y China, y ademas la admision de los pesos de todas las repúblicas de América, habilitados por medio del resello en Filipinas, han estacionado esta moneda en las Islas, cuya medida le es provechosa. ...

En la línea 316
del libro Memoria De Las Islas Filipinas.
del afamado autor Don Luis Prudencio Alvarez y Tejero
... Los párrocos, asi regulares como seculares, la única reforma que necesitan en cuanto á dotacion que perciben del erario, único concepto bajo el cual se los considera aqui, es que se les nivele é iguale, y se dé una regla fija sobre sus estipendios y asignaciones, teniendo en cuenta el lucrativo pie de altar de algunos; pues estando todos esclusivamente dedicados al servicio espiritual á un mismo ministerio, hay una enorme desigualdad en el goce de asignacion: es la razon porque en unas provincias se les pagan en dinero, en otras mitad en dinero y mitad en especie (arroz), y en otras una parte en dinero y dos en especie, ó vice-versa, con mucha variedad en el cuanto de cada cosa; y si esta medida en un principio pudo ser, como de hecho puede asegurarse lo fue, muy benéfica para interesar á los párrocos en que ayudaren y estimularen á los indios á fomentar la agricultura, ya en el dia es perjudicial, porque la parte en especie que deben percibir los párrocos, vale un duplo ó mas de lo que les corresponde, y valia cuando se fijaron esas asignaciones, y esto es perjudicar á los contribuyentes sin favor del estado. ...

En la línea 515
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... En una de aquellas casas se encontraron los emisarios de don Pedro y los de don Miguel, y allí se concertó la renuncia de este último a la corona en favor de doña María de la Gloria; Evora fué el postrer reducto del usurpador, y las parameras del Alemtejo el último teatro de las luchas que tanto tiempo agitaron al infortunado Portugal. ...

En la línea 1078
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Por deferencia al superior entendimiento de usted—continué, dirigiéndome al oficial—, quisiera creer que la prolongación indefinida de la guerra reporta grandes provechos a mi país; pero me haría usted un favor insigne explicándome el proceso químico en virtud del que la sangre vertida en las montañas españolas va a parar al tesoro inglés convertida en monedas de oro.» Como tardara en contestarme, tomé de sobre la mesa un plato con fruta, y pregunté: «¿Cómo se llaman estas frutas?» «Granadas y _bolotas_»—respondió—. ...

En la línea 1092
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Los ingleses nunca han estado en guerra con Portugal; se han batido por mar y por tierra, siempre con buen éxito, en favor de su independencia; se han obligado, por un tratado de comercio, a beber sus vinos, tan ordinarios y adulterados, que en ninguna otra parte los quieren, y, sin embargo, son los más impopulares de cuantos extranjeros visitan este país. ...

En la línea 1124
del libro La Biblia en España
del afamado autor Tomás Borrow y Manuel Azaña
... Los alrededores de Badajoz no me predispusieron gran cosa en favor del país a que acababa de llegar. ...

En la línea 182
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Desde allí a poco, sin saberse lo que había pasado (porque aún estaba aturdido el arriero), llegó otro con la mesma intención de dar agua a sus mulos; y, llegando a quitar las armas para desembarazar la pila, sin hablar don Quijote palabra y sin pedir favor a nadie, soltó otra vez la adarga y alzó otra vez la lanza, y, sin hacerla pedazos, hizo más de tres la cabeza del segundo arriero, porque se la abrió por cuatro. ...

En la línea 207
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Estas voces, sin duda, son de algún menesteroso o menesterosa, que ha menester mi favor y ayuda. ...

En la línea 248
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... -Señor caballero -replicó el mercader-, suplico a vuestra merced, en nombre de todos estos príncipes que aquí estamos, que, porque no encarguemos nuestras conciencias confesando una cosa por nosotros jamás vista ni oída, y más siendo tan en perjuicio de las emperatrices y reinas del Alcarria y Estremadura, que vuestra merced sea servido de mostrarnos algún retrato de esa señora, aunque sea tamaño como un grano de trigo; que por el hilo se sacará el ovillo, y quedaremos con esto satisfechos y seguros, y vuestra merced quedará contento y pagado; y aun creo que estamos ya tan de su parte que, aunque su retrato nos muestre que es tuerta de un ojo y que del otro le mana bermellón y piedra azufre, con todo eso, por complacer a vuestra merced, diremos en su favor todo lo que quisiere. ...

En la línea 515
del libro El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha
del afamado autor Miguel de Cervantes Saavedra
... Estaba el vizcaíno tan turbado que no podía responder palabra, y él lo pasara mal, según estaba ciego don Quijote, si las señoras del coche, que hasta entonces con gran desmayo habían mirado la pendencia, no fueran adonde estaba y le pidieran con mucho encarecimiento les hiciese tan gran merced y favor de perdonar la vida a aquel su escudero. ...

En la línea 313
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Entre los batracios, me chocó mucho un sapito (Phrynircus nigricans) muy extraño por su color. Puede formarse cabal idea de su aspecto imaginando que primero se le metiese en tinta de la más negra y luego se le permitiese arrastrarse por una tabla recién pintada con bermellón brillante, de modo que este color se le pegara a las plantas de los pies y a algunas partes del vientre. Si esta especie no hubiera recibido nombre aún, merecería ciertamente el de diabolicus, pues es un sapo digno de hablar con Eva. En vez de tener costumbres nocturnas y de vivir en agujeros oscuros y húmedos, como casi todos los demás sapos, se arrastra durante los calores más intensos del día sobre los montoncillos de arena y los llanos áridos, donde no hay ni una gota de agua. Necesariamente debe de contar con el rocío para proveerse de la humedad que le hace falta y que probablemente absorbe por la piel, pues ya se sabe que estos reptiles tienen una gran facultad de absorción cutánea. Uno encontré en Maldonado, en un sitio casi tan seco como los alrededores de Bahía Blanca, creyendo hacerle un gran favor, le cogí y le arrojé en un charco; pero el animalejo no sólo no sabe nadar, sino que de no darle yo auxilio creo que se hubiera ahogado muy pronto. ...

En la línea 2425
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... Mister Buthby le dejó concluir y después le dijo con mucha calma: «¿Y qué más tendrá que hacer su esclavo en favor de usted?» El otro le miró con aire de grandísima sorpresa, pero dejó sus bravatas. ...

En la línea 2490
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... rias especies de pájaros gigantescos, pertenecientes a la familia de los deinornis, parecen haber reemplazado aquí a los mamíferos, como todavía los reemplazan los reptiles en el archipiélago de las Galápagos. dice que el ratón común de Noruega ha destruido en dos años al de Nueva-Zelanda en todo el norte de la isla. muchos puntos he encontrado varias especies de plantas que, lo mismo que los ratones, he conocido como compatriotas. puerro ha invadido distritos enteros; indudablemente produjo no pocas dificultades, cuando por gran favor lo trajo aquí un barco francés. bardana común está también muy extendida y será siempre testimonio dé la picardía de un inglés que trajo sus semillas en vez de las del tabaco. ...

En la línea 2797
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Le hubiera hecho un favor, siendo cosa fácil. ...

En la línea 2954
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —¿Qué contestó? —Que estaba en cama y que hiciera mamá el favor de mandarle la receta de aquella purga tan eficaz que ella conoce. ...

En la línea 3043
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... Su orgullo le aconsejaba que no hiciera en favor de Ana Ozores una excepción que a todo Vetusta le parecería indispensable. ...

En la línea 3698
del libro La Regenta
del afamado autor Leopoldo Alas «Clarín»
... —Nada en mi favor. ...

En la línea 284
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Orsini quiso aprovechar la ocasión y abandonando la comitiva papal corrió al Campo dei Fiori, donde habitaba dicho conde, haciendo saquear su vivienda. «¡Quien quiera bien a la casa de Orsini, que acuda en su auxilio!», gritaban los del mencionado partido. En pocos momentos se reunieron tres mil hombres armados a favor de los Orsinis, mientras los Colonnas, por la eterna rivalidad entre las dos familias, daban auxilio al conde de Anguillara, juntando otra tropa no menos considerable. ...

En la línea 613
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Al reunirse el conclave, Piccolomini era el más moderno de sus individuos; pero tenía en su favor la popularidad literaria. El hábil Rodrigo de Borja, que sólo contaba en aquel entonces veintiséis años de edad, se propuso, con una audacia propia de su juventud ardiente, hacer Papa a Eneas Silvio, que era como de su familia pues siempre se mostró agradecido a Calixto, su protector. No dejó que los cardenales se dividieran, sosteniendo cada uno a su candidato particular, y apenas reunido el conclave, se adelantó a todas las opiniones, proponiendo que Piccolomini fuese nombrado Papa por aclamación. Su elocuencia de meridional y la sorpresa causada por su iniciativa obtuvieron un triunfo instantáneo, y el nuevo Papa tomó el nombre de Pío II. Continuó siendo Borgia bajo su Pontificado una especie de ministro universal de la Iglesia, pues a esto equivalía su cargo de Vicecanciller. ...

En la línea 654
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... También desfilaban ante las mesas castillos embanderados; todos de confitería, y estas obras eran arrojadas a continuación por los balcones del comedor sobre el populacho, que coreaba desde fuera con sus gritos las músicas del banquete. Igualmente estaban hechos de turrón y otras materias semejantes diez navíos que se presentaban cargados de peladillas en forma de bellotas, por figurar la bellota en el escudo de los Roveres. Como final, aparecía Venus en su carro de nácar tirado por cisnes; una montaña que se partía, saliendo de ella un poeta para expresar en forma rimada su admiración ante tal banquete; y tropas coreográficas de mujeres, bailando danzas antiguas, pretexto, según el gusto de entonces, para excitar la concupiscencia. En los tres años que duró su cardenalato, gastó Pedro Riario trescientos mil ducados de oro (varios millones de la moneda actual), dejando aún deudas por valor de sesenta mil. Sixto IV le lloraba con un dolor de padre, olvidando sus despilfarros y la enfermedad crapulosa que ocasionó su muerte en pocos días, viendo solamente lo que este joven, digno de su época, había hecho en favor de las artes, protegiendo a pintores, escultores y arquitectos. Todos los poetas de Roma le lloraron en sus versos como un nuevo Mecenas. ...

En la línea 675
del libro A los pies de Vénus
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Duraban muchos días los festejos y mascaradas, y una vez más el cardenal Borja abandonaba a Valencia para irse a Castilla, siendo recibido en Madrid con gran pompa y bajo palio, al lado del rey don Enrique, apellidado el Impotente, que iba a su izquierda. Se esforzaba el cardenal por inclinar al monarca a favor de la sucesión de su hermana, doña Isabel, contra las pretensiones de los partidarios de su hija única, apodada la Beltraneja, por creerla adulterina, ocasionándole todo esto grandes enemistades. Al fin conseguía que don Enrique hiciera las paces con su hermana y cuñado Fernando, y en julio de 1463 volvía de nuevo a Valencia, preparando su regreso a Roma. ...

En la línea 842
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... - Pero su Ra-Ra -dijo el gigante- tiene otros pensamientos. Sueña con repetir a favor de los hombres todas las violencias que realizaron las mujeres al ocurrir la Verdadera Revolución. ...

En la línea 1159
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... En medio de su desorientación, el profesor había encontrado una idea que consideraba salvadora. Los gestos y las palabras de aquellos enviados del gobierno le hicieron creer que la muerte del Hombre-Montaña era cosa decidida por el Consejo Ejecutivo. Veía agitarse a Momaren como una potencia irresistible que suprimiría todo movimiento de piedad en favor del gigante. ¿Por qué permanecer al lado del caído sin hacer nada? El gobierno tenia enemigos y el Padre de los Maestros también. Cuando todos perseguían al Hombre-Montaña, era conveniente buscar una nueva protección, explotando los rencores que separaban a unos de otros. ...

En la línea 1400
del libro El paraíso de las mujeres
del afamado autor Vicente Blasco Ibáñez
... Ya no era Balmuff el único país ganado por la revolución. Los hombres de otras regiones inmediatas se habían sublevado igualmente, y parecían contar con el mismo invento de la coraza vaporosa repeledora de los rayos negros. Todos ellos se pertrechaban a estilo antiguo en los museos, venciendo instantáneamente con sus armas de repetición a las tropas gubernamentales. Indudablemente algún hombre dedicado a la ciencia había hecho en favor de los de su sexo un invento semejante al de aquella sabia mujer venerada en el templo de los rayos negros. ...

En la línea 104
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Barbarita le quería mucho. Habíale visto en su casa desde que tuvo el don de ver y apreciar las cosas; conocía bien, por opinión de su padre y por experiencia propia, las excelentes prendas y lealtad del hablador. Siendo niña, Estupiñá la llevaba a la escuela de la rinconada de la calle Imperial, y por Navidad iba con él a ver los nacimientos y los puestos de la plaza de Santa Cruz. Cuando D. Bonifacio Arnaiz enfermó para morirse, Plácido no se separó de él ni enfermo ni difunto hasta que le dejó en la sepultura. En todas las penas y alegrías de la casa era siempre el partícipe más sincero. Su posición junto a tan noble familia era entre amistad y servidumbre, pues si Barbarita le sentaba a su mesa muchos días, los más del año empleábale en recados y comisiones que él sabía desempeñar con exactitud suma. Ya iba a la plaza de la Cebada en busca de alguna hortaliza temprana, ya a la Cava Baja a entenderse con los ordinarios que traían encargos, o bien a Maravillas, donde vivían la planchadora y la encajera de la casa. Tal ascendiente tenía la señora de Santa Cruz sobre aquella alma sencilla y con fe tan ciega la respetaba y obedecía él, que si Barbarita le hubiera dicho: «Plácido, hazme el favor de tirarte por el balcón a la calle», el infeliz no habría vacilado un momento en hacerlo. ...

En la línea 1516
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —A mí no—replicó Benigna—. Aquí hemos hablado mucho de esto, y la verdad, él podría ser auténtico; pero la tostada del parecido no la encontrábamos. Y pues resulta que esta preciosa fierecita no es de la familia… yo me alegro, y pido que me hagan el favor de quitármela de casa. Bastantes jaquecas me dan las mías. ...

En la línea 1599
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Mira, mira, querida esposa—dijo Santa Cruz, mostrando a su mujer el chaleco, que se quitó apenas puesto—. Mira cómo cuelga ese último botón de abajo. Hazme el favor de pegárselo o decirle a Rafaela que se lo pegue, o en último caso llamar al coronel Iglesias. ...

En la línea 1691
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... —Niño del mérito, papos-castos, ¿quieres hacer el favor de tocarme las narices? ...

En la línea 588
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –No, señor. Mi castigo fue señalado para el día de hoy, y por fortuna será levantado, por no ser propio de los días de luto que han caído sobre nosotros. Yo lo se, y por eso me he atrevido a venir para recordar a Vuestra Majestad su graciosa promesa de interceder en mi favor.. ...

En la línea 595
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –¿Arruinado? Por favor, dime cómo. ...

En la línea 673
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –Si puedes alegar algo en tu favor, habla. ...

En la línea 1001
del libro El príncipe y el mendigo
del afamado autor Mark Twain
... –Entonces haz el favor de cuidar el animalillo mientras yo arriesgo la vida en mi intento de montar en el animal grande. ...

En la línea 932
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –Sí, por mi bien… por mi bien… Por mi bien ha hecho el señor don Augusto Pérez esa hombrada, por mi bien… ¡Una hombrada, sí, una hombrada! ¡Quererme comprar… ! ¡Quererme comprar a mí… a mí! ¡Una hombrada, lo dicho, una hombrada… una cosa de hombre! Los hombres, tía, ya lo voy viendo, son unos groseros, unos brutos, carecen de delicadeza. No saben hacer ni un favor sin ofender. ...

En la línea 1788
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –Vengo, señor –empezó sumisamente Mauricio–, a darle las gracias por el favor insigne que merced a la mediación de Eugenia usted se ha dignado otorgarme… ...

En la línea 1794
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... –Es verdad. Y vuelvo a darles a ustedes dos las gracias por el favor que me han hecho proporcionándome ese empleíto. Iré a servirlo y me consolaré como pueda. Por cierto que pienso llevarme conmigo a una muchachita… ...

En la línea 2244
del libro Niebla
del afamado autor Miguel De Unamuno
... Suele ser costumbre al final de las novelas y luego que muere o se casa el héroe o protagonista dar noticia de la suerte que corrieron los demás personajes. No la vamos a seguir aquí ni a dar por consiguiente noticia alguna de cómo les fue a Eugenia y Mauricio, a Rosario, a Liduvina y Domingo; a don Fermín y doña Ermelinda, a Víctor y su mujer y a todos los demás que en tomo a Augusto se nos han presentado, ni vamos siquiera a decir lo que de la singular muerte de este sintieron y pensaron. Sólo haremos una excepción y es en favor del que más honda y más sinceramente sintió la muerte de Augusto, que fue su perro, Orfeo. ...

En la línea 2263
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¡Fulminante! ¿Puedo pedirle un favor? ...

En la línea 661
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Siéntese, por favor. ...

En la línea 1200
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Tiene usted razón, señor profesor, las mareas no son fuertes en el Pacífico. Pero en el estrecho de Torres hay una diferencia de un metro entre los niveles de las mareas altas y bajas. Estamos hoy a 4 de enero, y dentro de cinco días tendremos luna llena. Pues bien, mucho me sorprendería que nuestro complaciente satélite no levantara suficientemente estas masas de agua, haciéndome así un favor que sólo a él quiero deber. ...

En la línea 2275
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Sí-, es cierto, pero habrá que arriesgarse. Ése será el precio de la libertad y hay que pagarlo. Vale la pena. Además, la embarcación es sólida y unas pocas millas, con el viento a nuestro favor, no serán un obstáculo de monta. ¿Quién sabe si mañana el Nautilus estará a cien millas, en alta mar? Si las circunstancias nos favorecen, entre las diez y las once estaremos en tierra firme, o habremos muerto. Así, pues, a la gracia de Dios y hasta esta noche. ...

En la línea 2709
del libro Veinte mil leguas de viaje submarino
del afamado autor Julio Verne
... -Yo lo creo también, señor Aronnax. Únicamente le haré la observación de que tras haber expresado tantas objeciones contra mi proyecto es usted ahora quien me abruma con sus argumentos a favor del mismo. ...

En la línea 82
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — Tal vez ahora me harás el favor de decirme qué sucede - exclamó mi hermana, jadeante -. Con esos ojos pareces un cerdo asombrado. ...

En la línea 102
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... No se hacía mucho favor a sí misma, según me dije, al indicar que ella podría contestarme con alguna mentira en caso de que le hiciera una pregunta. Pero ella, a no ser que hubiese alguna visita, jamás se mostraba cortés. ...

En la línea 181
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... Pasó el tiempo sin que trajera ningún consuelo para mis sentimientos, y llegaron los invitados. El señor Wopsle, unido a una nariz romana y a una frente grande y pulimentada, tenía una voz muy profunda, de la que estaba en extremo orgulloso; en realidad, era valor entendido entre sus conocidos que, si hubiese tenido una oportunidad favorable, habría sido capaz de poner al pastor en un brete. Él mismo confesaba que si la Iglesia estuviese «más abierta», refiriéndose a la competencia, no desesperaría de hacer carrera en ella. Pero como la Iglesia no estaba «abierta», era, según ya he dicho, nuestro sacristán. Castigaba de un modo tremendo los «amén», y cuando entonaba el Salmo, pronunciando el versículo entero, miraba primero alrededor de él y a toda la congregación como si quisiera decir: «Ya han oído ustedes a nuestro amigo que está más alto; háganme el favor de darme ahora su opinión acerca de su estilo.» ...

En la línea 250
del libro Grandes Esperanzas
del afamado autor Charles Dickens
... — Fíjese, herrero - dijo el sargento, que ya se había dado cuenta de que era Joe -. Estas esposas se han estropeado y una de ellas no cierra bien. Y como las necesito inmediatamente, le ruego que me haga el favor de examinarlas. ...

En la línea 175
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Oye, Nastasia; hazme un favor ‑dijo Raskolnikof, sacando de un bolsillo un puñado de calderilla, cosa que pudo hacer porque, como de costumbre, se había acostado vestido‑. Toma y ve a comprarme un panecillo blanco y un poco de salchichón del más barato. ...

En la línea 230
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... »Ya te he dicho que Piotr Petrovitch se trasladará muy pronto a Petersburgo, adonde le llaman intereses importantísimos, pues quiere establecerse allí como abogado. Hace ya mucho tiempo que ejerce y acaba de ganar una causa importante. Si ha de trasladarse inmediatamente a Petersburgo es porque ha de seguir atendiendo en el senado a cierto trascendental asunto. Por todo esto, querido Rodia, este señor será para ti sumamente útil, y Dunia y yo hemos pensado que puedes comenzar en seguida tu carrera y considerar tu porvenir asegurado. ¡Oh, si esto llegara a realizarse! Sería una felicidad tan grande, que sólo la podríamos atribuir a un favor especial de la Providencia. Dunia sólo piensa en esto. Ya hemos insinuado algo a Piotr Petrovitch. Él, mostrando una prudente reserva, ha dicho que, no pudiendo estar sin secretario, preferiría, naturalmente, confiar este empleo a un pariente que a un extraño, siempre y cuando aquél fuera capaz de desempeñarlo. (¿Cómo no has de ser capaz de desempeñarlo tú?) Sin embargo, manifestó al mismo tiempo el temor de que, debido a tus estudios, no dispusieras del tiempo necesario para trabajar en su bufete. Así quedó la cosa por el momento, pero Dunia sólo piensa en este asunto. Vive desde hace algunos días en un estado febril y ha forjado ya sus planes para el futuro. Te ve trabajando con Piotr Petrovitch e incluso llegando a ser su socio, y eso sin dejar tus estudios de Derecho. Yo estoy de acuerdo en todo con ella, Rodia, y comparto sus proyectos y sus esperanzas, pues la cosa me parece perfectamente realizable, a pesar de las evasivas de Piotr Petrovitch, muy explicables, ya que él todavía no te conoce. ...

En la línea 792
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Ese punto no es de nuestra incumbencia. A nosotros se nos ha remitido un efecto protestado de ciento quince rublos, firmado por usted hace nueve meses en favor de la señora Zarnitzine, viuda de un asesor escolar, efecto que esta señora ha enviado al consejero Tchebarof en pago de una cuenta. En vista de ello, nosotros le hemos citado a usted para tomarle declaración. ...

En la línea 977
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Has hecho bien en volver en ti ‑siguió diciendo‑. Hace ya cuatro días que no te alimentas: lo único que has tomado ha sido unas cucharadas de té. Te he mandado a Zosimof dos veces. ¿Te acuerdas de Zosimof? Te ha reconocido detenidamente y ha dicho que no tienes nada grave: sólo un trastorno nervioso a consecuencia de una alimentación deficiente. «Falta de comida ‑dijo‑. Esto es lo único que tiene. Todo se arreglará.» Está hecho un tío ese Zosimof. Es ya un médico excelente… Bueno ‑dijo dirigiéndose al mozo‑, no quiero hacerle perder más tiempo. Haga el favor de explicarme el motivo de su visita… Has de saber, Rodia, que es la segunda vez que la casa Chelopaief envía un empleado. Pero la visita anterior la hizo otro. ¿Quién es el que vino antes que usted? ...

En la línea 483
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... —Por favor, Antonina Vassilievna, ¿por qué tengo yo que desearla ningún mal? —repliqué alegremente cuando me hube serenado—. Me ha sorprendido y es muy natural… ¡Su llegada es tan inesperada!… ...

En la línea 572
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... —¡Por favor, querida tía, deje usted eso! —suplicó el general, más tranquilizado—. Comprendo que a su edad… ...

En la línea 614
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... —Por favor, tía, ¿son aún posibles los duelos? —dijo el general, sonriendo. ...

En la línea 785
del libro El jugador
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... —Permítame, por favor, usted se ha encargado de ser el guía… ¿cómo decirlo? de “cette pauvre terrible vieille” —manifestó Des Grieux. Pero va a perder, hasta que no le quede nada. ¡Usted mismo ha visto cómo juega, usted ha sido testigo! Si empieza a perder será muy difícil que abandone el tapete verde, y por obstinación, por despecho, continuará, sin hacer caso de nada ni de nadie, pues en tales casos no hay freno que valga y entonces… ...

En la línea 757
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... Se presentó y fue admitida. Cuando vio que vivía con su trabajo, tuvo un momento de alegría. Ganarse la vida con honradez, ¡qué favor del cielo! Recobró verdaderamente el gusto del trabajo. Se compró un espejo, se regocijó de ver en él su juventud, sus hermosos cabellos, sus hermosos dientes; olvidó muchas cosas; no pensó sino en Cosette y en el porvenir, y fue casi feliz. Alquiló un cuartito y lo amuebló de fiado sobre su trabajo futuro. ...

En la línea 837
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... - Un instante, por favor. ...

En la línea 1192
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... - ¡Por favor -exclamó-, traédmela! ...

En la línea 1243
del libro Fantina Los miserables Libro 1
del afamado autor Victor Hugo
... - ¡Ir a buscar a mi hija! -exclamó-. ¿Que no está aquí? ¿Dónde está Cosette? ¡Quiero a mi hija, señor Magdalena! ¡Señor alcalde, por favor! ...

En la línea 245
del libro La llamada de la selva
del afamado autor Jack London
... Sólo Thornton lo retenía. El resto de la humanidad no existía. Si algún viajero de paso lo elogiaba o le hacía caricias, él lo recibía con frialdad, y si otro le mostraba demasiado interés, se levantaba y se iba. Cuando los socios de Thornton, Hans y Pete, llegaron por fin en la tan esperada balsa, Buck rehusó prestarles atención hasta que se dio cuenta de la estrecha relación que tenían con su amo; a partir de entonces los toleró de una forma, digamos, pasiva, aceptando sus atenciones como si les hiciera un favor. Eran tan corpulentos como Thornton, vivían con los pies en la tierra, eran sencillos de pensamiento y discernían con claridad. No habían acabado de maniobrar aún para amarrar la balsa al embarcadero de Dawson, que ya conocían el modo de ser de Buck y no aspiraban a tener con él la relación de intimidad que sí tenían con Skeet y con Nig. ...

En la línea 272
del libro La llamada de la selva
del afamado autor Jack London
... El Eldorado arrojó a sus parroquianos a la calle para presenciar la prueba. Las mesas quedaron desiertas, y los traficantes y los cazadores se acer caron a ver el resultado de la apuesta y a hacer las suyas. Varios centenares de hombres, con abrigo y guantes de piel, rodearon el trineo a prudente distancia. El trineo de Matthewson, cargado con quinientos kilos de harina, llevaba un par de horas detenido, y bajo el intenso frío (más de quince grados bajo cero), los patines congelados se habían incrustado en la nieve compacta. Hubo apuestas de dos contra uno a que Buck no lograría moverlo. Se inició una discusión acerca del término «arrancar». OTrien sostuvo que Thornton tenía derecho a liberar los patines para que Buck «arrancara» el trineo. Matthewson insistió en que «arrancar» incluía liberar los patines de las heladas garras de la nieve. La mayoría de los que habían sido testigos de la apuesta inicial se pusieron a favor de Matthewson, con lo cual las apuestas subieron en contra de Buck a razón de tres a uno. ...

En la línea 181
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Hazme el favor de no equivocarte, hija… me llamo Aurelio, y debes hablarme de tú como yo a ti… ¿sabes? ...

En la línea 371
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -He tenido la desgracia de hacerle un favor -contestó Ignacio-, y desde entonces… ...

En la línea 374
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -No consiste la desgracia -dijo- en hacer el favor, sino en que se lo agradezcan a uno tanto. ...

En la línea 816
del libro Un viaje de novios
del afamado autor Emilia Pardo Bazán
... -Sí, mujer. Va cada año a Madrid, a veces por todo el invierno, pero generalmente un mes o dos de primavera. De sociedad gusta poco; le convidaron a algunas casas, porque parece que su padre, el cabecilla, era una persona distinguida de las Provincias, y está emparentado con los Puenteancha, y con los Mijares, que son Urbietas de apellido… pero se vendía tan caro, que en todas partes se andaban pereciendo por tenerle… Una vez, porque bailó un rigodón en casa de Puenteancha con Isabelita Novelda, hubo broma toda la noche… le dijeron que ya podía domar osos y tomar a Plewna sin artillería… Isabelita estaba más hueca que… y luego resultó que era que la Puenteancha se lo había pedido por favor, y él le había contestado: bueno, bailaré con la primera que encuentre… encontró a Isabelita, y zas, la invitó… Cuando se supo, ¡figúrate la tontuela de Isabelita qué cara pondría! Ella que estaba persuadida de haber hecho una conquista… se le alargó la nariz más de lo que la tiene, que no es poco… ¡ja, ja!… ...

En la línea 192
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Sólo conservó un partidario, el viejo paralítico lord Albermale. El honorable gentleman, clavado en su butaca, hubiera dado su fortuna por poder hacer el mismo viaje aunque fuera de diez años, y apostó cuatro mil libras en favor de Phileas Fogg. Y cuando al propio tiempo le demostraban lo necio y lo inútil del proyecto, se limitaba a responder: 'Si la cosa es factible, bueno será que sea inglés quien primero lo haga.' ...

En la línea 590
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Quedaba el guía. ¿Qué partido tomaría en el asunto? ¿No estaría inclinado a favor de los indios? ...

En la línea 867
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Fix no veía las cosas del mismo modo. Antes al contrario. La tempestad le agradaba. Su satisfacción no hubiera tenido límites si el 'Rangoon' se llegase a ver obligado a huir ante la tormenta. Todas estas tardanzas le cuadraban bien, porque pondrían a mister Fogg en la precisión de permanecer algunos días en Hong Kong. Por último, el cielo, con sus ráfagas y borrascas, estaba a su favor. Se encontraba algo indispuesto; ¡pero qué importa! No hacía caso de sus náuseas, y cuando su cuerpo se retorcía por el mareo, su ánimo se ensanchaba con satisfacción inmensa. ...

En la línea 1006
del libro Julio Verne
del afamado autor La vuelta al mundo en 80 días
... Al pronunciar estas palabras 'ocho días', Fix sentía latir su corazón de gozo. ¡Ocho días! ¡Fogg detenido ocho días en Hong Kong! Había tiempo de recibir el mandamiento. En fin, la suerte se declaraba en favor del representante de la ley. ...


El Español es una gran familia


Te vas a reir con las pifia que hemos hemos encontrado cambiando las letras v;b

Reglas relacionadas con los errores de v;b

Las Reglas Ortográficas de la V

Regla 1 de la V Se escriben con v el presente de indicativo, subjuntivo e imperativo del verbo ir, así como el pretérito perfecto simple y el pretérito imperfecto de subjuntivo de los verbos tener, estar, andar y sus derivados. Por ejemplo: estuviera o estuviese.

Regla 2 de la V Se escriben con v los adjetivos que terminan en -ava, -ave, -avo, -eva, -eve, -evo, -iva, -ivo.

Por ejemplo: octava, grave, bravo, nueva, leve, longevo, cautiva, primitivo.

Regla 3 de la V Detrás de d y de b también se escribe v. Por ejemplo: advertencia, subvención.

Regla 4 de la V Las palabras que empiezan por di- se escriben con v.

Por ejemplo: divertir, división.

Excepciones: dibujo y sus derivados.

Regla 5 de la V Detrás de n se escribe v. Por ejemplo: enviar, invento.

Las Reglas Ortográficas de la B

Regla 1 de la B

Detrás de m se escribe siempre b.

Por ejemplo:

sombrío
temblando
asombroso.

Regla 2 de la B

Se escriben con b las palabras que empiezan con las sílabas bu-, bur- y bus-.

Por ejemplo: bujía, burbuja, busqué.

Regla 3 de la B

Se escribe b a continuación de la sílaba al- de inicio de palabra.

Por ejemplo: albanés, albergar.

Excepciones: Álvaro, alvéolo.

Regla 4 de la B

Las palabras que terminan en -bundo o -bunda y -bilidad se escriben con b.

Por ejemplo: vagabundo, nauseabundo, amabilidad, sociabilidad.

Excepciones: movilidad y civilidad.

Regla 5 de la B

Se escriben con b las terminaciones del pretérito imperfecto de indicativo de los verbos de la primera conjugación y también el pretérito imperfecto de indicativo del verbo ir.

Ejemplos: desplazaban, iba, faltaba, estaba, llegaba, miraba, observaban, levantaba, etc.

Regla 6 de la B

Se escriben con b, en todos sus tiempos, los verbos deber, beber, caber, haber y saber.

Regla 7 de la B

Se escribe con b los verbos acabados en -buir y en -bir. Por ejemplo: contribuir, imbuir, subir, recibir, etc.

Excepciones: hervir, servir y vivir, y sus derivados.


la Ortografía es divertida

Más información sobre la palabra Favor en internet

Favor en la RAE.
Favor en Word Reference.
Favor en la wikipedia.
Sinonimos de Favor.

Palabras parecidas a favor

La palabra ganas
La palabra agitaban
La palabra vividor
La palabra vestido
La palabra guitarra
La palabra sorprendido
La palabra cristiano

Webs amigas:

Ciclos formativos en Sevilla . Ciclos Fp de Automoción en Almería . Ciclos Fp de informática en Castellon . - Matalascañas Hotel Gran Hotel del Coto