Cual es errónea Encontrarla o Encontrrarrla?
La palabra correcta es Encontrarla. Sin Embargo Encontrrarrla se trata de un error ortográfico.
La falta ortográfica detectada en la palabra encontrrarrla es que se ha eliminado o se ha añadido la letra r a la palabra encontrarla
Mira que burrada ortográfica hemos encontrado con la letra r
Reglas relacionadas con los errores de r
Las Reglas Ortográficas de la R y la RR
Entre vocales, se escribe r cuando su sonido es suave, y rr, cuando es fuerte aunque sea una palabra derivada o compuesta que en su forma simple lleve r inicial. Por ejemplo: ligeras, horrores, antirreglamentario.
En castellano no es posible usar más de dos r

El Español es una gran familia
Algunas Frases de libros en las que aparece encontrarla
La palabra encontrarla puede ser considerada correcta por su aparición en estas obras maestras de la literatura.
En la línea 4167
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... Tan pronto se resistía a creer que se tratara de la señora Bo nacieux, y esperaba encontrarla al día siguiente en el Louvre, como temía que ella tuviera una intriga con algún otro y que un celoso la hubiera sorprendido y raptado. ...
En la línea 5866
del libro Los tres mosqueteros
del afamado autor Alejandro Dumas
... La pobre gallina era delgada y estaba revestida de uno de esos grue sos pellejos erizados que los huesos nunca horadan pese a sus esfuerzos; habrían tenido que buscarla durante mucho tiempo antes de encontrarla en el palo al que se había retirado para morir de vejez. ...
En la línea 1205
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... r la costa oriental, en la provincia de la Plata, a los 35 grados de latitud, me ha dicho un residente español que había viajado por Irlanda, que había buscado mucho esta sustancia sin poder encontrarla, y me enseñó, como lo más parecido que había encontrado, una pasta negra turbosa tan llena de raíces que ardía lenta pero imperfectamente. ...
En la línea 1491
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... ad se pregunta con extrañeza cómo ha sido descubrir minas en situación tan extraordinaria como el árido vértice de la montaña de San Pedro Nolasco. primer lugar, las venas metálicas son, por lo común, mucho más duras que las rocas circunyacentes, por lo cual, a medida que se disgregan las montañas, van apareciendo esas venas en la superficie. segundo lugar, casi todos los campesinos, sobre todo en las regiones septentrionales de Chile saben reconocer muy bien los minerales. las provincias de Coquimbo y de Copiapó, donde tan abundantes son las minas, es muy rara la leña, y los habitantes exploran montes y valles para encontrarla, y así es como se han descubierto casi todas las minas más ricas. día tira un hombre una piedra a su borrico para que avance; pero piensa después en que pesaba aquella piedra más de lo ordinario y la vuelve a coger: era un lingote de plata; a poca distancia encuentra la vena que se elevaba como un verdadero muro de metal: había descubierto la mina de Chamucillo, que produjo en unos cuantos años varios millones de francos, de plata ...
En la línea 2642
del libro Viaje de un naturalista alrededor del mundo
del afamado autor Charles Darwin
... ... cemos una jornada larga, y como la casa donde vamos a pasar la noche está bastante separada del camino, nos cuesta mucho trabajo encontrarla. ésta como en otras muchas ocasiones no tengo motivos sino para elogiar la cortesía de las clases inferiores, hecho tanto más notable, teniendo en cuenta lo que son y lo que han sido. finca en que hago noche pertenece a dos jóvenes recién venidos y que comienzan ahora su vida de colonos. hay en ella ninguna especie de comodidades; pero para ellos está esto compensado con exceso, por la certeza de un pronto éxito en su empresa. ...
En la línea 1695
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Maximiliano bajó la escalera como la baja uno cuando tiene ocho años y se le ha caído el juguete de la ventana al patio. Llegó sin aliento al portal, y allí dudó si debía tomar a la derecha o a la izquierda de la calle. El corazón le dijo que fuera hacia la calle de San Marcos. Apretó el paso pensando que Fortunata no debía de andar muy a prisa y que la alcanzaría pronto. «¿Será aquella?». Creyó ver la toquilla azul; pero al acercarse notó que no era la nube de su cielo. Cuando veía una mujer que pudiera ser ella, acortaba el paso por no aproximarse demasiado, pues acercándose mucho no eran tan misteriosos los encantos del seguimiento. Anduvo calles y más calles, retrocedió, dio vueltas a esta y la otra manzana, y la dama nocturna no parecía. Mayor desconsuelo no sintió en su vida. Si la encontrara era capaz hasta de hablarle y decirle algún amoroso atrevimiento. Se agitó tanto en aquel paseo vagabundo, que a las once ya no se podía tener en pie, y se arrimaba a las paredes para descansar un rato. Irse a su casa sin encontrarla y darse un buen trote con ella… a distancia de treinta pasos, dábale mucha tristeza. Pero al fin se hizo tan tarde y estaba tan fatigado, que no tuvo más remedio que coger el tranvía de Chamberí y retirarse. Llegó y se acostó, deseando apagar la luz para pensar sobre la almohada. Su espíritu estaba abatidísimo. Asaltáronle pensamientos tristes, y sintió ganas de llorar. Apenas durmió aquella noche, y por la mañana hizo propósito de ir al hotel de Feliciana en cuanto saliera de clase. ...
En la línea 3560
del libro Fortunata y Jacinta
del afamado autor Benito Pérez Galdós
... Lo que propiamente llamamos amor, la verdad, Fortunata no lo sentía por su amigo; pero sí le tenía respeto, y el cariño apacible a que era acreedor por su hidalgo comportamiento. Teníale ella por la persona más decente que había tratado en su vida. ¡Y cuánto sabía! ¡Qué experiencia del mundo la suya, y con qué habilidad se las gobernaba! Para poner en ejecución aquel plan de reserva de que hablara al principio, mandole tomar un cuartito modesto. No por economía, pues bien podía él pagar una casa como la que Santa Cruz pagaba; era por recato. Lo de la honradez, que ella anhelaba ignorando el valor exacto de las palabras, no tenía sentido; pero ya que no fuese honrada, al menos pareciéralo, y esto iba ganando, que no era floja ganancia. Un cuartito modesto en un barrio apartado era ya señal de que al menos se evitaba el escándalo. A poco de instalada en su nuevo domicilio, D. Evaristo le compró una buena máquina de Singer, con lo que ella se entretenía mucho. La visita del protector era diaria, pero sin hora fija. Unas veces iba de tarde, otras de noche. Pero siempre se retiraba a su casa a dormir. Convenía que Fortunata tuviese una criada fiel, discreta y de cierta responsabilidad. Feijoo estuvo cosa de un mes buscándola y al fin pudo encontrarla. ...
En la línea 1887
del libro Sandokán: Los tigres de Mompracem
del afamado autor Emilio Salgàri
... —¡Ah, milady, qué suerte encontrarla! —dijo. ...
En la línea 3963
del libro Crimen y castigo
del afamado autor Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky
... ‑Vengo de su casa. He ido a buscarle. Esa mujer ha hecho lo que se proponía: se ha marchado de casa con los niños. A Sonia Simonovna y a mí nos ha costado gran trabajo encontrarla. Golpea con la mano una sartén y obliga a los niños a cantar. Los niños lloran. Catalina Ivanovna se va parando en las esquinas y ante las tiendas. Los sigue un grupo de imbéciles. Venga usted. ...

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Errores Ortográficos típicos con la palabra Encontrarla
Cómo se escribe encontrarla o hencontrarla?
Cómo se escribe encontrarla o encontrrarrla?
Más información sobre la palabra Encontrarla en internet
Encontrarla en la RAE.
Encontrarla en Word Reference.
Encontrarla en la wikipedia.
Sinonimos de Encontrarla.
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